Conocido abogado vino a pasar el fin de año a la ciudad, perdió la llave del departamento y comenzó una odisea
Alquiler temporario: el dolor de cabeza de un villamariense
Durante 2024 publicamos una serie de notas relacionadas con la falta de un marco legal para este sector, relativamente nuevo de la economía local. Hasta ingresó un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante, pero no fue tratadoPasó lo que en algún momento iba a ocurrir. O lo que tal vez ya sucedió, sin que tuviese trascendencia. Solo que esta vez, quien se sintió perjudicado decidió hacerlo público.
Se trata de Jorge “Huevo” Ceballos, a quien algunos vecinos conocen como el alumno de la Promo 77 del Rivadavia o como el abogado egresado de la Universidad Nacional de Córdoba o como el villamariense que llegó a ser subsecretario de Desarrollo Social de la Nación, el mismo que hoy es secretario General de Libres del Sur en la Provincia de Buenos Aires.
En su charla con elDiario se encargó de aclarar inicialmente que no busca “resarcimiento alguno, sino advertir a las autoridades de la ciudad, porque la triste situación que me tocó atravesar puede pasarle a personas que resuelvan no regresar nunca más a Villa María”.
El comienzo
“Llegué el 31 de diciembre a través de Booking a un lugar en el que me preguntaron si venía a través de la aplicación. Les respondí que sí. Allí me dijeron que no tenían lugar, que estaba lleno, y me sugirieron que me dirigiese a Sarmiento 1462. Fui a esa dirección y tomé el departamento 25”, narró.
Al ser consultado sobre si ese número era indicativo de la cantidad de espacios de alquiler temporarios disponibles en el lugar, respondió que “deben ser muchos, pero muchos más”.
Y dijo luego: “El 1 de enero, a las 17.38, me comuniqué con ellos para solicitarles un duplicado de la llave, porque había estado haciendo compras en tres locales ubicados en proximidades de Italia y Vélez Sarsfield, y seguramente en algún momento la había extraviado”.
“La respuesta fue que me busque un cerrajero, porque era un problema mío, ya que así estaba estipulado en el contrato. Le dije que me dieran el duplicado de la llave, que yo pagaba la copia y se las dejaba a ellos al irme. Pero no hubo caso. Después un intercambio para nada diplomático y tal vez advertidos de que yo tenía conocimiento de leyes de defensa de los derechos del consumidor, me ofrecieron pasar la primera noche del año en otra habitación, sin mi ropa, sin mi cepillo de dientes...”.
“No busco resarcimiento alguno, sino advertir a las autoridades de la ciudad, porque la triste situación que me tocó atravesar puede pasarle a personas que resuelvan no regresar nunca más a Villa María”.
Ante la pregunta acerca de cómo se resolvió la cuestión, contó que en la mañana de ayer los dueños, a los que identificó como Abi y Eduardo (exhibiendo la fotografía del cartel pegado en uno de los accesos), seguían en su negativa. Y agregó: “Hoy, 2 de enero, conseguí finalmente que a las 16 viniese un cerrajero que me cobró $42.000 para cambiar la cerradura”.
“En esas 24 horas pensaba qué puede llegar a pasar en un lugar tan precario si se declara un incendio u otra situación desgraciada si los responsables no aparecen en ningún momento. Creo que nadie se merece el maltrato. Yo voy a seguir viniendo a Villa María porque es el lugar donde nací, donde están mis recuerdos de la niñez, la adolescencia y el comienzo de la juventud, pero un turista, alguien que viene a conocer la ciudad... ¿volverá?”, se preguntó finalmente.
Ceballos hizo decenas de capturas de pantallas de todos los intercambios que mantuvo con los supuestos propietarios o encargados, inclusive uno en el que se le recriminaba que tuviese una mascota, cuando en otro mensaje anterior se le explicaba que podía ingresar al complejo con mascota, solo que no debía quedarse sola en la habitación.
En fin, un tema que viene tratando este medio y que quedó sin definición en el Concejo Deliberante durante 2024.
La misma Asociación de Empresarios de la Región Centro Argentino (Aerca) reclamó un ordenamiento para terminar con “prácticas desleales hacia la hotelería local, que se ve obligada a cumplir con abundante legislación e impuestos vigentes”. Tanto los autores del proyecto de ordenanza como Aerca aclararon que no se trata de ir en contra de quienes tienen uno o dos departamentos, sino de “auténticos establecimientos encubiertos”.
