UCR - Opinión desde el partido sobre la auditoría

“El informe dice lo que ya sabíamos”

La auditoría externa que analizó el tramo final de la gestión de Martín Gill como intendente da cuenta de la falta de concordancia entre el dinero que había en caja y cuentas bancarias con lo que decían las planillas de Hacienda. La UCR dio su opinión al respecto del documento
sábado, 25 de enero de 2025 · 08:58

“Villa María comenzó el año 2025 con la noticia de que el propio Poder Ejecutivo Municipal admite que faltan 5.500 millones de pesos de las arcas municipales, de esas arcas municipales de las cuales dispone el mismo signo político desde hace 26 años, y que ahora no puede el actual intendente explicarnos en que gastó ese dinero su antecesor, su ahijado político, aquel que lo reemplazo por primera vez durante su primer mandato en 2003 y recibió su bendición para ser dos veces intendente de Villa María. Nos referimos a Martín Gill, por supuesto”. Así comienza el crítico comunicado de la Unión Cívica Radical, al referirse al informe de la Auditoría, cuyos datos principales fueron publicados en elDiario.

Cabe recordar también que las conclusiones del estudio encomendado por el actual intendente, Eduardo Accastello, está en las oficinas de concejales y tribunos de cuentas, como así también en la Fiscalía de Tercer Turno, donde el fiscal René Bosio deberá analizar si las conclusiones del informe representan o no un delito.

Pero continuando con la opinión de los radicales, indicaron que tras leer las conclusiones no se sorprendieron, porque a lo largo de la gestión anterior  advirtieron “síntomas claros” de ocultamiento de los números reales de la administración municipal. “Negativa a responder pedidos de informe de concejales y tribunos de Cuenta opositores, negativa del oficialismo a tratar los balances en el Concejo Deliberante durante nueve ejercicios consecutivos, negativa a tratar la reglamentación de la falta grave, lo que impide sancionar los incumplimientos anteriormente mencionados”, son los síntomas que enumeraron al referirse a la gestión de Gill, intendente electo por dos períodos consecutivos para gobernar Villa María.

Y agregan: “Quien nada tiene para ocultar no tiene problema en poner los números sobre la mesa”.

Pero tampoco ahorran críticas a la actual gestión, indicando que “todo lo anterior fue coronado por el actual intendente en su primer año de retorno al poder, con un desmedido incremento presupuestario que se refleja en grandes aumentos de impuestos municipales y la presentación por parte del Ejecutivo al Concejo Deliberante de un balance provisorio”.

En ese punto, cabe aclarar que el mismo Eduardo Accastello explicó que al balance  de su primer año de gestión comenzaron a hacerlo una vez que tuvieron el informe de la auditoría, dado que recién ahí tuvieron “un punto de partida real” para saber los números de la Municipalidad al inicio del mandato, en diciembre de 2023.

El documento de la UCR agrega que la “auditoría solo abarca una parte del período 2019-2023, pero, sin temor a equivocarnos, afirmamos que tanto los métodos como los nombres propios se repiten a lo largo de más de un cuarto de siglo de administración peronista en Villa María, con lo cual, aunque la auditoría solo refleje un par de años, como dice el popular refrán, ‘para muestra, sobra un botón’”.

“Cinco mil quinientos millones -el monto de la pérdida patrimonial que surge del informe- que podrían ser las rampas que faltan en cada esquina, haciendo la ciudad inaccesible para algunos, o los desagües que nunca dan abasto, o la inversión que falta en políticas de prevención para mejorar nuestro caótico tránsito, tal vez podría haber sido la mejora salarial que se merece nuestro precarizado personal de salud, o las viviendas que tanto necesita Villa María”.

“Nadie duda que el actual Gobierno supo, a lo largo de 26 años, posicionarse de forma de recibir una gran cantidad de dinero desde Nación y Provincia para obras, algunas muy necesarias; otras, meramente decorativas; otras, abandonadas a su suerte a poco de ser inauguradas, pero reconocemos que ha habido avances en infraestructura. Pero es tanta la duda sembrada por este Gobierno, fue tanta su reticencia a transparentar la realidad, que hoy en día no le queda otra opción que admitir su propio atropello, publicando una auditoria de su propio período (nadie pretenderá hacernos creer a esta altura que Gill y Eduardo Accastello no son parte de lo mismo), donde admite a las claras que se procedió de manera deshonesta, y nos permite reafirmar, como lo venimos haciendo hace tiempo, que más allá de las obras, el principal signo de estos 26 años continuados del PJ en Villa María es la corrupción”, concluyeron desde el partido opositor.