Más de 2.000 estudiantes del país se darán cita en la ciudad en el mes de abril

La UNVM cumple sus 30 años en un momento crítico, pero habrá festejo

La casa de estudios será sede de los Juegos Universitarios Regionales, que traerán a la ciudad alumnos de las universidades de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba
viernes, 24 de enero de 2025 · 07:47

El rector de la Universidad Nacional de Villa María, Luis Negretti, dijo ayer que “es difícil ser optimista” en el momento actual, “principalmente, por la falta de un Presupuesto de Gastos y Recursos que, para cualquier Estado, independientemente de la inclinación política e ideológica, en lo social es una herramienta indispensable”.

“Al no haber Ley de Presupuesto, fundamentalmente las áreas del Estado (pero otras también), se ven privadas de planificar seriamente. Y lo de este año es inédito, porque por segunda vez consecutiva se reconduce el presupuesto; un presupuesto que fue pensado entre septiembre y octubre de 2022 para 2023 y, en el medio, hubo cerca de 500 % de inflación”, manifestó ayer, durante una entrevista que concedió a laRadio 90.1.

De cualquier manera, señaló: “No obstante, los contactos que nosotros tenemos dentro de la Subsecretaría de Políticas Universitarias de la Nación, nos han dicho que van a respetar el envío de las últimas partidas de 2024, que contemplan cumplir con el pago de los salarios y un mínimo para poder funcionar. Nos han dicho que ese va a ser el piso y que desde ese piso vamos a empezar este enero de 2025, así que dentro de un panorama que no es optimista, hay indicios de poder funcionar en este comienzo del ciclo lectivo... Lo que estaba previsto por el Poder Ejecutivo, diseñado para enviar al Parlamento, ya era insuficiente, estaba en alrededor del 55% de las necesidades, pero era mejor de lo que vamos a recibir ahora. Y lo tengo que mencionar, porque me sentiría mal si no lo hago: el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, es un hombre que tiene que ver con Villa María, es hijo de un destacado dirigente peronista, está casado con una villamariense, la hija del contador Vasallo, y en el último día hábil del año pasado nos dio un subsidio que nos permitió saldar deudas que teníamos y terminar el año con el balance equilibrado”.

-¿Cuáles fueron las áreas más afectadas por los recortes el año pasado?

-Bueno, salarios docentes y nodocentes. Hay que recuperar ambos. Pero en el caso de los docentes, tenemos un porcentaje que viaja, tanto sea de Villa María a otras sedes y como de otras localidades a nuestra ciudad, y tenemos el caso de profesores que hoy, prácticamente, están cambiando su salario por pasaje o por combustible, y eso es insostenible. Esperamos que a partir de esta, entre comillas, estabilidad inflacionaria, puedan comenzar a recuperarse los salarios, porque es una necesidad imperiosa.

-¿Otros rubros afectados?

-Hay distintos rubros en los que son muy dolorosos los recortes en la universidad. Las obras paralizadas son las de un Centro de Salud, un espacio común para las carreras de Música y Diseño, un nuevo módulo de aulas en el que tenemos previsto instalar un Hospital de Simulación, la Sala de Necropsia y Grandes Animales en Villa del Rosario, donde se dicta la carrera de Veterinaria.

-¿Qué es un hospital de simulación?

-Nosotros fuimos adquiriendo, en los últimos años, una serie de elementos que tienen que ver con una tendencia mundial en la medicina, que es la de practicar con simuladores; básicamente, muñecos asistidos por equipos informáticos, para no ser invasivos con los pacientes. Esa obra, como alguna de las otras, como es asistida con fondos internacionales, tenemos la perspectiva de que en algún momento se retomen. De hecho, hubo algunos avances en pos de poder continuar, inclusive con la empresa que, en su momento, resultó adjudicataria para desarrollarla, que está allí, preparada para retomar en el momento en que se den las condiciones.

-¿Qué organismo internacional es el que colabora para que eso sea posible?

-La Cooperación Andina de Fomento, la CAF, que financia múltiples obras vinculadas fundamentalmente a lo educativo, entre ellas las del Plan de Infraestructura Universitaria de la Argentina, dentro del cual fuimos incluidos en 2020 y 2021. Lamentablemente, no lo pudimos terminar, pero actualmente estamos en un 90 % del desarrollo de la obra estipulada en el proyecto.

-Hubo una figura que fue prominente en la política nacional, la exgobernadora de la provincia de Buenos Aires, Eugenia Vidal, que profirió aquella infeliz frase, en el sentido de que “total, los chicos pobres no llegan a la universidad”. ¿Van a poder llegar en las circunstancias actuales?

-Sí. Todos los sectores sociales tienen que estar presentes en la universidad pública. Nosotros, a veces, nos encontramos con que de autos importantes se bajan chicos que son hijos de empresarios, de dueños de campos, y decimos que, obviamente, la universidad es de ellos, para que puedan disfrutar de la universidad pública y gratuita, pero también están los chicos que vienen desde Las Playas, tomándose dos colectivos, pasando por el Centro de Transferencia, los que van en bici o caminando, porque ahora la accesibilidad es mucho mejor de lo que era hace algunos años; así como chicos y chicas que son hijos de inmigrantes de la comunidad boliviana, que hacen el esfuerzo para ingresar a carreras difíciles como Medicina u otras tantas... Lo que pasa es que hay un entramado social que a veces dificulta la llegada de los estudiantes con menos recursos. Antes, nosotros los recibíamos con un menú muy popular de 500 pesos, algo que hoy no podemos hacer; ese menú se va a ubicar en el orden de los 3.000 pesos. A eso hay que sumar el costo del transporte público; de la nafta, si tienen una moto; del alquiler, si vienen de algún pueblo...

-¿Cómo está el tema de los convenios con las Municipalidades para el uso de las residencias por alumnos de la zona?

-Las residencias tienen un espacio acotado. Son cerca de cien estudiantes que viven allí, pero la universidad tiene más de 10 mil alumnos y tenemos pedidos que quintuplican las plazas existentes. Tratamos de beneficiar a quienes más lo necesitan y que viven más lejos, por lo menos a 60 kilómetros de Villa María. Es una experiencia muy linda la de las residencias y ojalá tuviésemos recursos para incrementar la cantidad de plazas, porque no solo prestan un servicio a nuestra casa de estudios, sino que a la ciudad toda, porque en estos momentos, por ejemplo, están viviendo allí los policías que llegaron para ser parte del Operativo Verano. Vienen desde distintos lugares y el municipio nos pidió si podíamos alojarlos y lo hicimos.

-Bueno, entonces, resumiendo, podemos decir que sigue todo más o menos en los términos del año pasado, intentando surfear la ola de dificultades que llega desde la economía nacional...

-Sí. No podemos enredarnos en esta madeja de las dificultades y no avanzar o al menos resguardar lo que hemos conquistado en estos casi, casi 30 años.

-¿Festejos? ¿Acto alusivo por el aniversario?

-El 19 de abril cumple 30 años y, por primera vez, posiblemente la semana antes, la Universidad Nacional de Villa María va a ser sede de los Juegos Universitarios Regionales, que traerán a la ciudad a más de 2.000 pibes y pibas de las universidades de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba que practican distintos deportes, y se van a alojar aquí en la ciudad, lo cual parece una contradicción, si se quiere, de acuerdo a los tiempos que corren, porque es la Subsecretaría de Políticas Universitarias de la Nación la que toma la decisión, junto a la Federación del Deporte Universitario Argentino. Lo organizamos nosotros, lo financia la Nación y tenemos la seguridad que nos da la resolución ya firmada para que ese evento se realice en el marco de nuestro 30º aniversario. Posiblemente, con la gente de Deportes y Turismo de la Municipalidad organicemos algo grande también para el mes de febrero.

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