En cualquier parte de la ciudad

Algo que huele a podrido

Una calle casi cerrada al tránsito por la acumulación de basura, olores nauseabundos... Vecinos que usan los contenedores de reciclado de las escuelas como propios (y, si se llevan el contenedor, siguen arrojando sus residuos a las puertas del establecimiento)
jueves, 23 de enero de 2025 · 09:14

El periodista y el fotógrafo no dejan de preguntarse: ¿en qué nos hemos convertido?

En la esquina de avenida Universidad y Paraguay había uno de los denominados “Punto Limpio”, que la Municipalidad decidió dejar de usar como tal. En el lugar, puso un cartel (muy visible) en el que se lee “Villa María limpia y segura. Prohibido arrojar basura. Ordenanza 8.032. El que ensucia, paga”.

El olor es nauseabundo.

Escuela PROA, en avenida Universidad. Se llevaron los contenedores, pero hay vecinos que siguen tirando allí su basura 

Una inmundicia.

Los residuos son de todo tipo, cubren una parte de la misma calle Paraguay, que es de tierra. Es tierra de nadie... A pocas cuadras de allí, en la Escuela PROA (Programa Avanzado de Educación), ubicada en avenida Universidad y Curitiba, contigua a la Universidad Tecnológica Nacional, los grandes contenedores (el azul y el amarillo) fueron retirados hasta el inicio del ciclo lectivo, pero vecinos, que los usan como propios, siguen arrojando basura a las puertas del establecimiento educativo.

A la Escuela Dr. José Bianco le llenaron los contenedores y ahora ya le tiran la basura en la vereda

En el centro, también

Son lugares relativamente alejados del cuadrante que conforman los cuatro bulevares que delimitan el centro de la ciudad. Pero sucede que dentro del sector céntrico ocurre lo mismo. En la escuela Dr. José Bianco, situada en la esquina de Belgrano y Mendoza, los contenedores permanecen. Pero están repletos (la retirada de los residuos sólidos en las escuelas se realiza durante el ciclo lectivo). Da igual, vecinos de esa institución siguen tirando la basura en la vereda. El reportero gráfico analiza desde dónde tomar la fotografía, porque a un lado y al otro de los contenedores hay basura, bolsas de basura, basura suelta, trastos... Suciedad; mugre al paso. ¿Cómo sería? Si alguien ya tiró acá sus desperdicios, yo tengo derecho a tirar los míos. ¿En qué nos hemos convertido? Una porquería.

 Viamonte, casi Las Heras. Empezó uno. Lo siguieron varios...

“Vayan, por favor...”

Tres mujeres ven el auto con las calcomanías (el ploteado, que se dice ahora) de elDiario. Entonces se acercan. “Vayan, por favor, hasta la esquina de mi casa, a metros de Las Heras y Viamonte. Un vecino empezó a tirar cosas viejas, dijo que ya las vendrían a recoger, pero después otro tiró restos de poda, otro una puerta...  Ya es un asco a cielo abierto”, dijo una de ellas. Fuimos. La mujer no miente. Unas cuadras más adelante, en la esquina de Quintana y Viamonte, hace del año pasado que han sacado basura y todavía sigue allí. En el lugar, a pocos metros del Club Defensores de La Boca, se acerca otro vecino: “Miren, hay un basural de gran tamaño casi llegando a la Estancia La Negrita, en una calle pública que va hacia la autopista...”.

-¿Usted dice el de avenida Universidad y Paraguay?

-No. Pasando ese. Bastante más adelante. Hay restos de carneadas; no se puede respirar.

El hombre tampoco miente...

La Municipalidad debe tomar nota y proceder. Y nosotros, algunos, al menos, tratar de descubrir en qué nos hemos convertido.  Alejandro Ascasubi

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