“Bajá un cambio, che”. La propuesta por la cual la vida “va sobre ruedas”

Desde Francia llega una gran “Pincelada” de solidaridad

Se conocieron en Perú, se bajaron de la moto y agarraron la bici. A punto de cumplir su sueño, dan una mano grande para que el comedor local alcance el suyo: el de la casa propia
miércoles, 22 de enero de 2025 · 08:14

“Hace cinco años arranqué un viaje en moto. Hice Sudamérica. En Perú conocí a mi mujer, Charlotte, que es francesa, y después de tres años de viajar en moto comenzamos a viajar en bici”. Las palabras son de Nicolás Maccari, un joven de Justiniano Posse, a quien laRadio 90.1 encontró en Francia, a 250 kilómetros al sur de París.

Realizan el viaje de sus vidas en bicicletas de la marca argentina Bug, que los acompaña en la aventura. Y la buena noticia es que donaron la última bicicleta que recibieron de esa empresa para que el espacio cultural y de contención social Pinceladas, de Villa María, realice una rifa que le permita juntar una parte del dinero que necesita para hacer la segunda entrega para alcanzar el sueño de la casa propia.

 

La buena causa

“Pagamos la primera cuota de la casa, que equivale a la mitad del valor total. O sea, ¡media casa ya es nuestra!”, informaron desde Pinceladas en los primeros días de este año.

“Aprovechamos hasta el último minuto de 2024 y pudimos, con muchísimo trabajo y la enorme solidaridad de todos, lograr el primer objetivo... Vamos a redoblar la tarea para poder cumplir el segundo pago y habitar de una vez la que será para siempre la casa de encuentro y felicidad para muchos”, agregaron.

Pinceladas necesita ahora 2.000 personas que aporten $10.000 cada una para alcanzar la meta y seguir haciendo el trabajo social absolutamente probado de tantos años. Y ahora, con la donación de la bici de parte de Nicolás y Charlotte, pueden seguir sumando...

La bicicleta cuesta entre 400 mil y 500 mil pesos, es de aluminio, tiene suspensión y todas las condiciones que se necesitan, según contaron los viajeros en la entrevista radial. Y en las redes sociales, tanto de Pinceladas, como de “Bajá un cambio, che”, se encuentra la forma de comprar un número para participar del sorteo.

Nicolás explicó: “Nosotros, a lo largo del viaje le retribuimos a la marca etiquetándolos en nuestras redes, pero en estos momentos no está produciendo, sino que está trabajando con el stock que tiene. Lo que hicimos fue pedirle que envíen la bicicleta directamente a Villa María, es más, la bici ya está allá, en manos de la gente de Pinceladas, a quienes les reconocemos el enorme trabajo solidario que hacen”.

“La verdad es que la tarea que hicimos de ir documentando todo el viaje, con las fotos, subirlas a las redes, se ve recompensado con el gesto de la marca”, añadió.

Pero, ¿cómo se conecta toda la historia del viaje con Pinceladas? “Como nosotros tenemos en buenas condiciones las dos bicicletas que venimos usando, nos quedamos pensando qué hacer con esa bicicleta durante un par de semanas, hasta que mi hermana me nadó un flyer con la campaña que están haciendo para juntar dinero para comprar la casa. Ahí nos pusimos a investigar, a  ver de qué se trataba la fundación y qué tarea realizan, y ahí es cuando tomamos la decisión de ponernos en contacto con las chicas que trabajan ahí, que son muy buena onda, y, finalmente, pedir que les enviaran la bici a ellas”.

“Hay tiempo hasta el 31 de enero para comprar un número y sumarse a esta gesta solidaria, porque ese día se sortea esa hermosa bicicleta. Nos mandaron un video hermoso, sacándola de la caja y armándola, así que, a todos los que puedan, que se sumen a la rifa y a la campaña en general. Porque en Pinceladas se pusieron la vara alta con la idea de comprar la casa, pero es un hermoso gesto para seguir dando todo por esos chicos, a los que le brindan una cantidad impresionante de actividades”, añadió.

 

El largo viaje

“Bajá un cambio, che” es el nombre de la aventura de Nicolás y Charlotte. Tiene que ver con la decisión de bajarse de la moto para empezar a pedalear y tomarse un tiempo más para contemplarlo todo. Es decir, no es solamente el título de sus redes sociales. Va un poco más allá, tanto como el horizonte se abra ante sus ojos.

Por ahora, con temperaturas máximas de 5 grados y mínimas de varios grados bajo cero, decidieron hacer un alto en semejante viaje. “Están echando sal en las rutas, porque se congelan...”, explicaron.

¿Y mientras tanto? Trabajar, trabajar hasta el momento en que se pueda reanudar la marcha; hay un sueño por cumplir. París está apenas un poco más allá.

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