Detrás de las noticias...
Lo que el tornado no se llevó
El 10 de noviembre la naturaleza se abalanzó con furia sobre la región y provocó mucho daño en La Playosa, Arroyo Algodón y Los Zorros... A poco más de dos meses, hay heridas que todavía no cierran“Lo que pasa es que él sufrió aplastamiento, porque se le cayó la pared, la rama de un eucalipto... Fue muy difícil no encontrarlo. Porque a él no lo encontrábamos. Y después, tener que salir en medio del tornado con él hasta La Playosa, que es el lugar donde tenemos el centro de salud más cercano. Fue una película; el techo de la casa volaba por delante del auto... tachos, ramas, árboles, todo por el aire. Pero llegamos y desde allá lo trajimos acá con la ambulancia”...
Él es Emi, de 11 años. La que habla es su mamá. Y cuando dice acá, se refiere al Hospital Regional Pasteur, donde pasan las horas, los días, las semanas... desde aquellas escenas de película dramática, de terror.
“Todo el mundo pensó que cuando Josué, nuestro hijo de 13 años, salió de alta, Emi también salió de alta, pero él sigue internado”, agrega la mujer.
Y es que tendemos todos, periodistas, lectores, oyentes, televidentes, a huir hacia otro tema. Enterramos en el olvido aquello que duele y vamos en busca de otras sensaciones. Pasamos la página.
Solo le pido a Dios
Que el dolor
no me sea indiferente
“Gracias a Dios está bien. Había perdido masa muscular que ya recuperó; es más, tiene dos kilos más que cuando entró. Lo único que pasa es que tiene un drenaje en el pulmón izquierdo, porque... En la última operación de Emi nos dijeron que la recuperación podía llevar de cuatro semanas a ocho, y vamos por la semana seis... El lunes la bolsita se venía desinflando, porque él tiene una válvula conectada al drenaje, ayer se infló cinco veces, otra vez diez veces, porque es un proceso; es su organismo, su cuerpito el que tiene que cicatrizar. Nos quedan dos semanas más para esperar”.
- Toda aquella persona a la que le sobre una bolsa de arena, de cemento, de Permadur... se puede comunicar con la mamá de Emi a través del 3535636126.
La voz se entrecorta por unos instantes, porque hay lágrimas que prefieren esconderse y bajan hasta la garganta. La mamá de Emi está en contacto con nuestra radio, la 90.1. Y se repone en segundos.
“Tengo que agradecer infinitamente a médicos, cirujanos, personal de limpieza... Es una cosa impresionante lo que miman a mi hijo. Porque él, con sus 11 años, se quiere ir; extraña a sus hermanos, a su papá, sus cosas... Como toda persona, se quiere ir. Le explicamos que va a llevar más días y él dice: ‘Pero, mis amiguitos...’, que son otros nenitos que están internados y ve que se van yendo de la Terapia Intensiva, mientras él se sigue quedando. Entonces le explicamos que lo de él fue muy grave y hoy te puedo decir que está muy bien, gracias a Dios, a los médicos y a todo el equipo... Falta que la fístula cierre...”.
Solo le pido a Dios
Que lo injusto
no me sea indiferente
“Aquella casa de Los Zorros era del patrón de mi marido. A esa casa ya la reconstruyeron, pero cuando llevábamos 40 días acá, en el Hospital, mi marido se queda sin trabajo. Entonces, nosotros pensábamos volvernos allá, donde vivimos durante siete años, pero al estar él ahora sin trabajo, tenemos que volver a nuestra casa acá, en Villa María, que no está en las condiciones que Emi va a necesitar. La tenemos que poner en condiciones”.
Lo dice, inclusive, sin bronca. Es más, lo reafirma, sin bronca: “El tambo es un trabajo esclavo, hay que hacerlo todos los días y nosotros a eso lo entendemos. Todavía tenemos el nene internado. Del 10 de noviembre al 10 de enero, se cumplieron dos meses y nosotros estamos acá y no podemos hacer el tambo”.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la inocencia
de la gente
El problema principal que tienen en la casa, es la humedad. “Emi perdió parte de su pulmoncito izquierdo. Él va a hacer una vida normal con el tiempo y con los cuidados que necesita, pero no puede ir a una casa que tenga humedad, moho, polvillo, como la nuestra”.
Solo le pido a Dios
Que el futuro
no me sea indiferente
El domingo último hicieron una pollada para juntar el dinero que les permita comprar los materiales necesarios para arreglar la vivienda familiar. “Nos fue bien; nos quedamos sin pollos. Pedimos disculpas y agradecemos por tanta solidaridad. Gracias a todos los que se pusieron una mano en el corazón, se pusieron en nuestro lugar y nos dieron una mano”.
Cuando el periodista de nuestra radio le pregunta qué necesitan ahora, explica que una bolsa de cemento, una bolsa de Permadur, una bolsa de arena fina... Todo ayuda. “Ahora nos hicieron saber que también tenemos el problema del piso, porque el contrapiso junta polvillo. Pensábamos arreglar la humedad, pero también necesitamos poner el piso... Ya comer es caro, imagínese comprar los materiales. Pero, bueno, con un poquito de arena, de esos materiales, lo vamos a conseguir, porque a la mano de obra la tenemos; la van a poner los amigos de mi marido”.
S.V.
