COMUNICADO
Frente al gran genocidio y al gran saqueo, se convoca a la rebelión pacífica del pueblo
Hoy casi todas las sociedades presentan, al menos formalmente, una fórmula única de organización sociopolítica: el Estado moderno.
El Estado es un instrumento al servicio de la sociedad, que asegura la convivencia pacífica entre sus habitantes, para ello necesita del apoyo popular y del monopolio de la fuerza, siempre regidos por la Constitución Nacional. El Estado debe estar presente, procurando el bienestar de toda la población.
El Estado moderno, nacido al calor de la Revolución Francesa, que plasmó un nuevo modelo sobre las premisas de: “Libertad, Igualdad y Fraternidad”. Poniendo al hombre como centro de los valores que pasaron a regir la convivencia de las comunidades y a plasmar las relaciones entre las personas y las relaciones con otros estados, y que fuese la luz inspiradora del modelaje de nuestra organización nacional.
Este régimen autoritario que hoy gobierna la República, resucita lo peor del uso de la fuerza al servicio de los grupos concentrados de poder, para modificar a nuestra comunidad nacional está a la derecha de la derecha y pretende romper todos los lazos y redes sociales, transformando a nuestra comunidad nacional organizada, en un mero conjunto de individuos.
Convocamos a la Rebelión Pacífica del Pueblo, para acabar con esta política de indignidad. Debemos crear conciencia de la necesidad de un cambio profundo en todas las estructuras de la República. Debemos poner en marcha un cambio constitucional profundo y verdadero, por medio de una rebelión que sacuda la naturalización de la degradación moral y ética con la que pretenden hundir en la miseria a millones de hermanos mientras lapidan jocosamente la comida de los más necesitados sometiéndolos a la tortura del hambre .
Queremos una sociedad basada en los derechos humanos, construyendo una comunidad que reconozca como cimientos fundacionales que: “Memoria, Verdad y Justicia” no son eslóganes, sino los pilares irrenunciables de nuestro contrato social.
Desde sus orígenes, la lucha de la sociedad argentina ha logrado alcanzar y consagrar derechos humanos básicos, que hoy están siendo desconocidos y violados impunemente, abandonando toda la institucionalidad, fruto de estos 41 años de Democracia.
La Rebelión Social Pacífica tiene que plantar la semilla de la nueva sociedad honesta y solidaria y cuidar que cada plantita que genere será custodiada como un tesoro. Que cada organización de la sociedad civil, comedores y clubes barriales, iglesias, cooperativa de trabajo, que cada lugar donde se milite la solidaridad se conviertan en trincheras de lucha. Digamos basta a las descaradas provocaciones patoteriles de este modelo imperante.
Estamos profundamente alarmados, por la realidad que vive el país, por las medidas que ha implementado el gobierno nacional, con una política direccionada hacia la destrucción del Estado nacional, Estados provinciales, los municipios y comunas del territorio. Sus funciones esenciales se desvirtúan y se priorizan los intereses económicos del gran capital, aplastando al pueblo trabajador, privándolo de su dignidad y derechos. La ultraderecha que sostiene a Milei y sus socios, defiende un Estado ausente, minimizando la intervención del mismo, con el propósito de favorecer la libre empresa y el mercado sin restricciones, lo cual socava los cimientos de una sociedad justa y equitativa y profundiza las desigualdades; sometiendo a los sectores más vulnerables a una lenta y dolorosa desaparición por impedirles acceder a bienes y servicios básicos " .
Hemos regresado al espanto de vivir en un Estado genocida, aquel que abandona la Ley de las leyes, la Constitución Nacional y mediante la coacción desmedida, se procuran imponer otras normas surgidas de DNU, que socavan los cimientos básicos de nuestro sistema democrático.
Mediante descaradas provocaciones y comportamientos patoteriles, el gobierno de Milei y sus imitadores en diversas escalas van matando, lentamente, de hambre al gran pueblo argentino.
Esta punzante realidad se pretende esconder con golpes de efectos como las reivindicaciones al Terrorismo de Estado. Porque con estos ultrajes a la Memoria se aspira encubrir la Verdad y no buscar Justicia, sino sembrar odio, obtener apoyo y disciplinar para imponer medidas económicas, sociales y políticas que solo benefician a los grandes grupos económicos nacionales y extranjeros y someten a la sociedad a una miseria planificada.
¡Que nada nos distraiga en esta hora crucial! Esta realidad demanda la unidad de acción del campo popular y sus organizaciones, que permitan dar respuestas contundentes al genocidio por goteo y al saqueo.
"Necesitamos un Estado que corrija las asimetrías, que acompañe y contenga las situaciones de extrema vulnerabilidad, y vuelva a impulsar una política pública orientada a la producción, la industria y la generación de empleo, porque no hay fuerzas del cielo que puedan revertir este tremendo proceso de daño y destrucción que recae sobre la población más vulnerable de nuestro país" . Pero también necesitamos de una clase política que abandone el mutismo y se ponga de pie acompañando al pueblo.
Plenario Plaza Centenario Villa María, Red Plural y Solidaria, APDH Regional Villa María, Frente Grande, Centro Jubilados ATE, Centro de Jubilados Bº Los Olmos, Frente Patria Grande, CTA A y Nodo Villa María de la Red por el Derecho a la Identidad de Abuela de Plaza de Mayo
