DÍA DEL INMIGRANTE
Celebraron en el barrio Santa Ana
El Día del Inmigrante, una jornada que celebra y recuerda la llegada de aquellos que, desde diversas partes del mundo, eligieron nuestro país como su nuevo hogar, se celebró ayer en la Plaza de la Madre del Inmigrante, ubicada en el corazón de barrio Santa Ana.
La actividad contó con la presencia del intendente Eduardo Accastello, autoridades del Centro Vecinal del barrio, autoridades legislativas y del poder judicial, como el fiscal René Bosio, entre otros.
“Esta fecha me hizo recordar un libro que escribió Federico Zapata y que hace una reflexión sobre los inmigrantes que tuvimos en nuestra región. Y en sentido, Zapata hace mención que la inmigración que llega a la región de Villa María es una migración que tiene una enorme utopía y sueños”.
"Los primeros en llegar eran trabajadores que querían impulsar no solo el desarrollo de sus familias y sembrar a mano abierta, sino también se asociaban y se integraban en un gesto de confraternidad", continuó el jefe comunal.
Por su parte, el secretario de Gobierno, Cultura y Relaciones Institucionales, Marcos Bovo, agregó: "Hoy vivimos la cultura de cada una de las expresiones que tenemos aquí. Desde el municipio pensamos que conmemorar permite recordar, poner en valor aquellos que abrieron camino en nuestra comunidad. Ellos forjaron nuestra identidad. Esta es una ciudad que abraza a todos. Y hoy recordamos, tenemos memoria, evocando a esas personas que comenzaron a hacer grande a nuestra ciudad".
Para cerrar, la presidenta de Casa Balear y representante del Foro de las Colectividades, Esperanza González, expresó: "Hace 15 años que consideramos este espacio de manera muy especial. Este es un encuentro realmente significativo para nosotros. Es muy importante saber de donde venimos, quienes somos".
En la apertura de la conmemoración, el sacerdote Diego Zandrino realizó una oración y reflexionó sobre los inmigrantes.
Luego hubo representaciones con danzas típicas de la Casa Balear, la Comunidad Sirio Libanesa y la Sociedad Española, reflejando la riqueza cultural que aportan a la comunidad.
El evento finalizó con un cierre festivo en el que se invitó a los presentes a compartir un lemoncello preparado por la familia Piamontesa y a disfrutar de una Tamborrada interpretada por el Centro Vasco, simbolizando la unión y el legado cultural.
