En manos de quién podría quedar el polvorín de Villa María

El rostro detrás de la Fábrica

El checo Michal Strnad tiene 32 años y es el jefe de CSG Defence, la empresa que provee de armas a Ucrania. Su país ya había avanzado con una firma previa, anticipándose a la privatización “encubierta” en la sociedad anónima. El joven maneja un negocio que inició su padre tras la Guerra Fría
miércoles, 25 de septiembre de 2024 · 07:00

Mientras el Gobierno nacional acelera las sociedades anónimas para darle cierta “privatización encubierta” a las fábricas militares, sobre todo la de Villa María, no hay dudas de que la empresa que se hará cargo de la producción será extranjera y ya tomó nota del asunto.

Desde ATE?y dentro de las oficinas del Ministerio de Defensa de la Nación, que conduce Luis Petri, dan cuenta de que CSG?Defence, la empresa de República Checa, tendrá una mayor participación en la fábrica local.

Se trata de una de las dos (la otra es belga) que envió representantes días atrás al recorrido por las plantas de Villa María y Río Tercero, lo que fue denunciado por trabajadores y hasta por políticos.

 

La firma

El 23 de junio de este año, Petri se reunió con su par de la República Checa, la ministra Jana Cernochova, y logró firmar un memorando de entendimiento sobre cooperación técnico-militar. Este encuentro se dio en el contexto de la visita del presidente Javier Milei al país europeo, donde fue recibido con honores militares.

Fue el mismo mes cuando surgió el pedido de información, por parte de algunos diputados nacionales sobre la visita de extranjeros (representantes de Defensa de Estados Unidos y empresas foráneas) a las fábricas militares del Estado.

CSG?Defence fue, en esa visita, uno de los más interesados en Villa María, donde apuntaron lo que se dice oficialmente:?planta de nitrocelulosa, planta de ácido, planta de pólvora monobásica, planta de éter, planta de pólvora bibásica, planta de explosivos, planta de nitroglicerina, planta de nago y planta de sipolex.

 

Va por todo

Después del acuerdo con el Gobierno de Javier Milei, mientras todavía no se lleva adelante la Asamblea Constitutiva para avanzar en la sociedad anónima, solo faltaría que un hombre de 32 años eleve el pulgar, dé el okey y ponga manos a la obra, algo que necesita de manera urgente.

Ese hombre es el dueño del grupo CSG, Michal Strnad, considerado el checo de las armas, quien lleva adelante un negocio familiar de dudoso comienzo y turbio presente.

Strnad, filántropo y amante del negocio del cine, no solo quiere fabricar en Argentina parte del arsenal que manda a Ucrania en la guerra contra Rusia, sino que también avanzó recientemente para comprar al fabricante estadounidense de municiones, Kinetic Group.

En este otro caso, Strnad se hace con el control de alrededor del 20% del mercado occidental de municiones pequeñas y casi duplica sus ingresos.

“Somos un inversor estratégico a largo plazo que quiere tomarla en manos privadas para construirla y hacerla crecer e invertir en nueva capacidad y tecnología”, dijo Strnad a la agencia Reuters.

El joven checo, cuyo patrimonio neto se duplicó con creces el año pasado hasta alcanzar los 4.400 millones de dólares según Forbes, adquirió también, en 2022, el 70% del fabricante italiano de munición de pequeño calibre Fiocchi Munizioni.

Así, CSG se convirtió en el mayor actor de ese mercado en el mundo fuera de China y Rusia. Claro está, él tiene contratos con Estados Unidos y otros países relacionados con la OTAN.

 

Aquel pasado

El padre de Strnad, Jaroslav, fue la cabeza que inició el negocio en los 90, tras la Guerra Fría.

El hombre contó que compraba material militar de la era soviética, destinado inicialmente al desguace, y que luego se dedicó a su reacondicionamiento, haciendo crecer la empresa a partir de un pequeño equipo con miembros de la familia.

El padre se retiró en 2013 y cedió la dirección de CSG a Strnad, que entonces tenía 21 años.

El hijo llevaba dos años metido en la empresa, luego de terminar la escuela.

Según afirmó el joven Strand, el rápido crecimiento se aceleró en 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, porque la empresa pudo suministrar tanques de la era soviética reacondicionados, así como equipos nuevos, a los ucranianos, y aumentó rápidamente la producción de proyectiles.

Strnad dijo que la empresa planea aprovechar su fondo de guerra para algunas adquisiciones adicionales. Luego también le contó a la prensa europea que planeaba volver a poner en marcha una línea de producción de pólvora y nitrocelulosa.

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