La adolescencia - Vulnerabilidad, necesidades y dudas
Mucha necesidad de ser escuchados
La médica hebiatra Florencia Ruggeri dijo que en las consultas hablan de temas como el bullying, el sentirse excluidos, o no ser invitados a eventosFlorencia Ruggeri es médica hebiatra, una especialidad nueva en la que se desenvuelven muy pocos profesionales en Argentina, en la que se trabaja con adolescentes.
"Para mí es hermoso, me encanta. Es muy lindo, aprendes un montón. Ellos, cuando sienten que les das confianza, te cuentan todo, te confían muchas cosas", dijo Florencia, quien también es la directora de la recientemente inaugurada Guardia Pediátrica Municipal.
"Hay una edad donde prefieren ir solos a la consulta, y eso está bueno. A partir de los 13 años, pueden elegir entrar solos con un consentimiento, y desde los 16 ya tienen total libertad para decidir y no necesitan la autorización de mamá, papá o tutor", explicó sobre la modalidad de trabajo. Contó que "los chicos prefieren entrar solos, y muchas veces van por una consulta mínima y se termina charlando sobre muchas cosas". "Las consultas con adolescentes son más largas que con pediátricos, y parece que no pasa nada, pero es solo la punta del iceberg. Surgen muchos temas y podemos detectar problemas que pueden ser tratados".
Hay un rol psicológico allí. "En mi formación de posgrado en hebiatría, teníamos una parte muy enfocada en la connotación psicológica de ciertas patologías. Abordamos al adolescente desde una mirada integral. En esta etapa, trabajamos mucho en redes y equipos, derivando a psicólogos, nutricionistas, etcétera. El pediatra es el guía que va ramificando según el problema que detecta", explicó.
Consultada sobre lo que está viendo, señaló que "hay mucha necesidad de hablar y ser escuchados".
"El adolescente tiene una necesidad increíble de ser escuchado. Hoy se presta mucha más atención a la salud mental, y ellos mismos la consideran una prioridad. En las consultas hablan de temas como el bullying, sentirse excluidos, o no ser invitados a eventos. A veces parecen cosas pequeñas, pero pueden ser el síntoma de algo más grave que, si no se aborda, puede convertirse en un problema que tardará mucho más en resolverse", analizó. "Lo que se instaura en la preadolescencia, y la adolescencia, después en la adultez es muy difícil sacarlo".
Autolesiones
Ha experimentado muchos casos de autolesiones, algo que vienen marcando distintos especialistas.
"Las autolesiones, como el "cutting" (cortarse), no suelen ser intentos de suicidio, pero sí hay ideas suicidas. Los chicos a veces dicen cosas como "¿para qué vivir?", o se sienten inútiles, están todo el día tirados en la cama. Esas son banderas rojas, y hay que tratarlas como urgencias. A veces necesitamos la interconsulta con psiquiatría, y aunque muchos papás temen a la medicación, a veces es necesaria", explicó sobre esto.
Sobre el porqué cree que se producen autolesiones, respondió: "Describen las autolesiones como una forma de curar el dolor del alma. Se sienten solos, y eso es muy común hoy en día. Las mamás y papás trabajan mucho, y los chicos pasan mucho tiempo solos. No comen, todo el día encerrados. En las redes sociales ven ideales inalcanzables, lo que les genera angustia. Hay adolescentes que incluso dicen "mi mamá no me mira", y eso es terrible".
Recomendó mirar el celular de los chicos. "Miralo, ese es el límite, tenés que saber qué hace. Ahí el chico se siente observado. Criar con límites es criar con amor", opinó.
También hablamos sobre las problemáticas más comunes relacionadas con el consumo de sustancias.
Dijo que muchos adolescentes minimizan el consumo de sustancias, como la marihuana, que "hoy es muy fácil de conseguir".
Apuntó que a muchos los agregan a grupos de Telegram en los que les ofrecen.
Ella les hace ver que, si lo hacen más de tres veces por semana o para dormir, el consumo es problemático.
La adolescencia es la peor etapa para consumir, ya que "afecta el cerebro en desarrollo. Cada vez se consume a edades más tempranas, y los efectos son devastadores".
Sobre la Educación Sexual Integral (ESI), dijo que "es genial" que los padres lleven a sus hijos a consultorios para hablar de ESI. "Los adolescentes tienen mucho interés y mucha información, pero a menudo no saben cuál es la buena. Preguntan de todo, desde infecciones de transmisión sexual hasta el uso del preservativo y el autocuidado. Son charlas muy enriquecedoras", destacó.
