Entrevista - Federico Sedevich y el camino que lo llevó a buscar una herramienta tecnológica para salvar vidas

Creó una aplicación para detectar signos de ACV

Tuvo un ACV en enero de este año y decidió avanzar en una aplicación para que todos puedan detectar los síntomas a tiempo
domingo, 22 de septiembre de 2024 · 08:22

“La aplicación no habría existido si no hubiera tenido esta experiencia”, comienza diciendo Federico Sedevich, el impulsor de la iniciativa que tiene como objetivo ‘salvar vidas’”.

Entonces, comenzamos a hablar de esa experiencia que menciona al comienzo de la nota.

Fue el 12 de enero de este año, cuando este hombre de hábitos saludables sufrió un Accidente Cerebro Vascular (ACV) isquémico que le afectó el hemisferio derecho del cerebro.

“Yo empecé a estar mal mientras estaba en el gimnasio. Sentía que la cabeza me iba a explotar”, dijo. Como le parecía que tenía algo en el ojo, fue hacia un espejo y ahí vio que una de sus pupilas era mayor a la otra.

“Por sentido común, o porque Dios me iluminó, dije: esto no es algo simple, porque las asimetrías físicas son signos de un problema neurológico. Así fue que salí corriendo para el Sanatorio Allende”, en Córdoba capital.

Al principio, los médicos del lugar buscaban un tumor, pensando que era lo que hacía presión. Pero después, cuando le realizaron una angioresonancia descubrieron que tenía una obstrucción en la carótida derecha que le causó la falta de irrigación. “Es por eso que el ACV que tuve fue isquémico, pero, además, le agregaron otro nombre: maligno, porque me afectó el 70% del hemisferio derecho. O esa fue una lesión muy grande”, contó.

Por el tipo de daño, hoy los neurólogos no pueden creer que la misma persona que tuvo esa afección sea la que habla correctamente. “Creo que estoy vivo gracias a Dios y a la ciencia, que pudo comenzar a actuar rápidamente”.

Una vez que le dieron el alta en el Allende, comenzó la rehabilitación temprana en el Instituto Fleni, en Escobar, provincia de Buenos Aires.

“Estuvimos internados (lo acompañó la esposa, mientras el resto de la familia cuidaba a las hijas) cinco meses para abordar rápido la rehabilitación, dado que la neuroplasticidad, o capacidad de que las neuronas generen nuevas conexiones, tienen que hacerse lo más pronto posible”, dijo.

Valoró esa rehabilitación en el lugar que es un “centro de referencia en Latinoamérica”, y hoy continúa con tratamiento.

“Salí de los momentos más críticos, pero sigo trabajando para recuperar las capacidades motrices”, dijo, dado que aún no puede mover la mano izquierda y su pie izquierdo, “está aprendiendo de nuevo a caminar”.

 

Una idea que salva vidas

Al principio de la nota, Federico dijo que sin esa situación por la que atravesó “no existiría la aplicación”.

Entonces, después de hablar de aquella situación, entramos de lleno al desarrollo tecnológico que tiene como finalidad salvar vidas.

“Yo soy muy curioso y me puse a estudiar. Encontré datos de la Organización Mundial de la Salud que son alarmantes: el ACV es la segunda causa de muerte en el mundo -por eso digo que sigo vivo de milagro-, y la primera causa de discapacidad en adultos jóvenes”, afirmó.

“Estamos hablando de personas en una edad productiva que quedan fuera del mercado laboral por las secuelas del ACV, ya sea, discapacidad motriz, cognitiva o del habla”.

“Me empezó a dar vueltas en la cabeza una idea”, la que todo el mundo pueda darse cuenta a tiempo de que está pasando algo extraño en el cuerpo”.

Fue a hablar con la neuróloga, quien, por otra parte, está trabajando intensamente en una campaña de concientización y capacitación  sobre el tema con los equipos de salud. A ella le dijo: “¿Por qué no podemos tener, en tiempos de inteligencia artificial, el conocimiento de los neurólogos en un teléfono?”. Y ahí nació todo.

Sabía que con “vocación y propósito” no alcanzaba, porque proyectos de esa magnitud necesitan recursos.

“Igual, yo tenía un equipo de tecnólogos, porque había trabajado en un proyecto de una aplicación comercial. Y tanto el equipo como mi neuróloga comparten la idea de aportar al mundo un valor para la vida. Así pudimos empezar a hacer el proyecto a la distancia y con pocos recursos económicos”.

 

-¿Está disponible?

-Ya hicimos toda la versión responsive, que es la que se adapta a los tamaños de pantalla, y nos falta la versión mobile, que es la que se adapta a los teléfonos.

En estos días, vamos a tener reuniones con la gente de Fleni y con algunas prepagas, porque cada paciente con ACV representa un gran impacto económico en la salud, tanto del sistema público como privado. Por eso, una atención temprana puede disminuir los costos y consecuentemente, ser de interés para los gestores  de salud.

Es así que estamos buscando quien pueda financiar esta etapa, para que a fin de año ya esté disponible para descargarla”, agregó.

“La idea es que sea gratuita, para que salve vidas y ayude a disminuir las secuelas y los niveles de discapacidad”, concluyó.

 

La app puede hasta llamar a emergencias

-¿Cómo funciona la aplicación?

-Lo primero es que va a pedirte un logueo para que el usuario, a través del escaneo de la cara y el cuerpo, pueda aportar sus datos biométricos. Además, se agrega la información sobre salud, como peso, altura, costumbres. Si tiene hipertensión o diabetes y en el caso de las mujeres, si toman anticonceptivos, porque todo eso aumenta el riesgo.

Con esos datos, la aplicación indicará con qué frecuencia debe hacerse los controles, que pueden ser semanales, mensuales o trimestrales, depende del grado de riesgo que tenga la persona.

-¿Cómo es el control?

-Se hace frente a la cámara, la que toma los datos biométricos, y detecta si hay asimetrías. En ese caso, va a dar una alerta.

También hay un test del habla a partir de palabras clave que identificaron los neurólogos, las que van a estar grabadas previamente y que luego la aplicación puede comparar.

Otro aspecto que se contempló es que “si una persona mayor está sola, inmediatamente la aplicación va a llamar al centro de emergencia y a sugerir los centros de atención que están preparados para recibir a un paciente con un posible ACV”.

En ese punto, dijo que van a hacer convenios con la provincia para incluir toda la red de atención. “Cada minuto con ACV se mueren 20 mil neuronas y eso es años de vida o mayor dificultad para recuperarse. Por eso es importante llegar rápido a un centro de atención”, agregó Sedevich.

 

Perfil

Federico Sedevich tiene 49 años, es director de la Cámara de Comercio Exterior de Córdoba.

Nació en Mendoza y se radicó de niño con su familia en Villa María, cuando su padre empezó a trabajar en la Fábrica Militar.

Hizo el primario en el José Ingenieros y el secundario en los Trinitarios.

Comenzó su formación universitaria en la Regional Villa María de la UTN y continuó en la Regional Córdoba, donde estudió Analista de Sistemas.

También hizo la carrera de Recursos Humanos en la Siglo 21.

Está casado con Pamela y tiene dos hijas de 14 y 15 años.

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