La Farándula volvió a lucir el trabajo en el Instituto Rivadavia
Fiestón en el Anfi
El Coloso estuvo colmado en la nueva propuesta del Riva, que disfrutó de una noche tan agradable como inolvidable. Varios egresados volvieron a celebrar sobre el escenarioEn una noche hermosa, con un clima prácticamente perfecto, la Farándula 2024 volvió a cerrar una etapa, mientras espera a la primavera.

La propuesta del Instituto Rivadavia comenzó con todo color y música, ante un lleno impresionante en el Anfiteatro Municipal.
Tanta gente ingresó al Coloso que muchas personas tuvieron que quedarse paradas en la entrada principal y en los pasillos, para poder ver un espectáculo literalmente “maravilloso”, protagonizado por alumnas y alumnos de Rivadavia e incluso, algunos de la Escuela Normal Víctor Manuel Mercante, para celebrar los 120 años de la Biblioteca.
Alrededor de 2.000 mil estudiantes, además de varios egresados en distintas décadas, pusieron toda la onda, además de ritmo en el escenario, mientras sus respectivas familias coreaban la música y alentaban cada uno de los pasos de coreografías complejas y muy creativas.
“Para mí la Farándula es lo más hermoso, me encanta, es lindísimo poder participar por segundo año consecutivo, y vamos por más” señaló Rocío, de primer año, quien bailó el año pasado en el 50º aniversario.
El lema o temática de este año fue “Una nueva maravilla”, cuya coordinación estuvo a cargo del profe Pablo Barone Muñoz, como viene haciendo hace tantos años.
El profe tenía razón cuando días atrás, en laRadio (90.1), dijo que iba a haber mucha música y mucha magia.
Tras un inicio con proyección sobre cómo se prepararon durante meses de entrenamiento y ensayos, la magia en el centro de la escena fue para los egresados 2024, acompañados por cientos de celulares que dieron la bienvenida.
Desde allí fueron pasando chicos con un buen juego de luces y diferentes propuestas, que buscaban despertar conciencias con problemáticas actuales. De hecho, entre coreografía y coreografía, “astronautas” llegaban al planeta, pidiendo ayuda a sus habitantes para terminar con el calentamiento global.
También hubo tiempo para el talento musical de docentes y estudiantes, que cantaron una de Fito. Y la noche siguió con todo, tanto que, al cierre de esta edición, el movimiento en el Anfi era magnífico.
