Tras la detención de dos policías por herir a un joven en barrio Los Olmos

El ministro Quinteros, con la vista en la ciudad

El titular de la cartera de Seguridad en la Provincia de Córdoba aseguró que “el personal que se desvíe, que no actúe con profesionalismo y con decoro, no va a integrar la fuerza”
viernes, 9 de agosto de 2024 · 08:30

El ministro de Seguridad de la Provincia, Juan Pablo Quinteros, no quiso anticiparse a la investigación en curso en torno a la detención de los agentes de policía Eslem Vilchez y Sergio Damián Pucci, acusados de haber herido de bala a un joven en un procedimiento realizado en barrio Los Olmos. De cualquier manera, expresó: “Claro que nos preocupa el hecho”.

En declaraciones formuladas ayer a laRadio 90.1, Quinteros puntualizó: “Queremos una Policía profesional y que sea un ejemplo, tanto cuando el personal se encuentra en actividad, como en su vida privada”

“Debe desempeñarse con decoro. Y el personal que se desvíe, que no actúe con profesionalismo y con decoro, no va a integrar la fuerza... En cada caso que ha aparecido, nosotros lo hemos dado a conocer, como es nuestra obligación, algo que antes muy probablemente no se hacía. No solo eso, sino que los apartamos de la fuerza hasta que el tribunal dictamine y, de proceder, se aplica la sanción que corresponda a la gravedad del hecho”.

Quinteros atendió la requisitoria de laRadio de Cooperativa Comunicar en una mañana agitada en la capital provincial, donde comandó 25 allanamientos simultáneos en la ciudad de Córdoba, durante los cuales se secuestró droga y otros elementos que no quiso detallar para no entorpecer las diligencias que se hallaban en curso.

 

¿Quién los juzga?

Ante una consulta, indicó que el caso de Villa María será analizado por el tribunal creado por ley en diciembre  de 2021. “Es un órgano de control que está por afuera del ámbito de la Policía, depende del Ministerio Público Fiscal y es dirigido por civiles, sin participación de la Policía y tiene la función de juzgar el accionar no solo de la fuerza, sino también del Servicio Penitenciario”.

“Tenemos, de todas maneras, un Tribunal de Conducta policial que tiene la facultad de aplicar sanciones leves, pero a los casos graves los eleva a este órgano dependiente del MPF”, añadió el ministro.

En otro orden, el alto funcionario dijo que “el Estado provincial hace un esfuerzo muy importante desde lo económico; invierte en la capacitación de sus policías, invierte para que puedan adquirir conocimientos en sus tres años de estudios y también para que puedan asistir a capacitaciones permanentes, porque creemos que esa es la clave de tener en la calle una policía eficiente y profesional; por lo tanto, vamos a exigir en función de lo que damos”.

“Hemos hecho un esfuerzo importantísimo para que tengan un salario acorde a lo que el momento indica y me parece que es importante que comprendan cuál es su responsabilidad, cuál es el rol que tienen que cumplir”, comentó.

 

Villa María

Sobre la reapertura del Anexo Villa María para la formación de policías, dijo que esta ciudad es “un punto estratégico” para la cartera que dirige. Y que por eso “va a contar con una base de operaciones de la Fuerza Policial Antinarcotráfico antes de fin de año, si todo marcha de acuerdo a lo previsto”.

Cuando se le preguntó si esa designación de la ciudad como “punto estratégico” tiene que ver con la cercanía a Rosario, respondió que “no”. Y señaló que “hay ciudades con un esquema más complejo que el que puede tener la ciudad de Villa María, como San Francisco, como Río Cuarto, al que también tenemos como un lugar crítico, como Marcos Juárez,  Morteros... Ahí tenemos mucho límite con la provincia de Santa Fe y tenemos detectados 52 pasos de drogas, como lo tiene detectado el Ministerio Público Fiscal a lo largo de todo ese límite con la provincia de Santa Fe”.

“Sabemos que han saturado Santa Fe y lo que tenemos que evitar es que intenten venir a Córdoba. Cuando el gobernador y este ministro dicen que Córdoba será un territorio hostil para el narcotráfico, es más que un eslogan. No podemos garantizar que no entren, pero que sepan que la van a pasar mal”, concluyó.