La adopción en Villa María y la región
Faltan quienes deseen adoptar a adolescentes
Las personas y parejas que están inscriptas buscando ahijar quieren hacerlo con niños y niñas pequeños. En los hogares que albergan a adolescentes esperan por un hogar y por amorMuchos adolescentes esperan una familia que les brinde su cariño y su hogar, que los adopte.
No es fácil. La mayoría de las personas y de las parejas que buscan ahijar están inscriptas en busca de bebés, de niños y niñas.
"Es un tema complejo porque hay algunos prejuicios o desconocimiento sobre la adopción de niños más grandes, especialmente adolescentes. Sin embargo, es nuestra función dar a conocer esta realidad. Hay adolescentes esperando familias. Cada vez que nos visitan en el Juzgado, estos jóvenes nos preguntan: "¿Nos encontraste familia?". Y, aunque les decimos que seguimos buscando, es difícil encontrar familias dispuestas a adoptar adolescentes", confirmó la jueza de Niñez de la sede con asiento en Villa María, Nerina Gamero.
Indicó que la mayoría de las familias que buscan adoptar prefieren "niños pequeños". "No hay muchas familias inscritas para adoptar niños mayores de 10 años o grupos de hermanos que incluyan algún adolescente".
Ante esta realidad, la ley prevé la instancia de convocatorias públicas para encontrar familias.
Actualmente, hay una convocatoria abierta y hubo varias antes. Las mismas están abiertas a toda la comunidad, aun a familias no inscritas en el registro de adopción.
Lamentablemente, "si no se encuentra una familia antes de que cumplan 18 años, el adolescente queda sin familia", explicó Gamero junto con Vilma Vallano, secretaria del Juzgado.
El sistema de protección articula para que puedan seguir viviendo en la misma residencia por un tiempo más una vez cumplidos los 18 años, mientras el órgano ejecutivo "trabaja en su autonomía progresiva para que enfrenten el mundo por sí solos". "Nosotros, como Juzgado, ya no podemos seguir interviniendo una vez que cumplen la mayoría de edad", aclaró Vallano.
El proceso
Las familias que desean adoptar están inscritas en un registro.
En el Juzgado de Niñez tienen los expedientes de los niños que han sido declarados en situación de adoptabilidad, siempre a pedido del órgano ejecutivo, que es la SENAF.
En el Juzgado buscan aproximar ambas listas.
"Es un proceso bastante complejo y largo, aunque tratamos de que sea lo más rápido posible, pero hay que tener en cuenta que tiene consecuencias importantes", aseguraron las funcionarias.
En el mismo intervienen los progenitores y defensores públicos. A algunos niños se les designan abogados del niño o de la niña.
"Cuando se declara la adoptabilidad de un niño o adolescente solicitamos al Registro de Córdoba los legajos de las familias inscriptas (con la intención de adoptar). Si no hay legajos disponibles, comenzamos el proceso de convocatoria pública, donde cualquier persona interesada puede proponerse para adoptar", describieron.
-A menudo se critica la demora en los procesos de adopción, no solo en Villa María, sino a nivel general, en todo el país. Así lo han señalado en varias ocasiones las organizaciones que nuclean a las familias que quieran ahijar. ¿Cuál es la situación actual?
-Las evaluaciones son realizadas por un equipo técnico interdisciplinario, y hay uno solo para toda la provincia. Sí, se comenta mucho sobre las demoras, pero han habido muchos cambios en los últimos años.
Antes era un proceso muy lento, pero ahora los plazos se han acortado considerablemente. Sin embargo, es un trabajo serio y exhaustivo, y eso requiere tiempo.
En Córdoba, el equipo técnico trabaja con mucha seriedad y a conciencia, con mucha exigencia, para evitar situaciones traumáticas como la devolución de un niño adoptado, algo que lo revictimiza y que lo expone a un nuevo abandono.
Adoptar es adoptar un niño con toda su historia. Hay que tener la disponibilidad, contar con las herramientas. Esto se da con cualquier niño, no solo con quienes son adoptados, pero si pasaron por procesos traumáticos requieren más contención.
-¿Persiste alguna preferencia en cuanto al tipo de familia que puede adoptar? ¿Por ejemplo, parejas heterosexuales sobre personas solteras o sobre parejas del mismo género?
-No, no hay ninguna preferencia. Todo se maneja en igualdad de condiciones. Estamos tramitando en este momento adopciones para parejas del mismo género, de padre solo, de madre sola.
Vilma Vallano precisó finalmente que la primera selección de familias es realizada por el equipo de Córdoba.
?El amor de las familias Temporales
?Vilma Vallano contó que, "generalmente, por más conflictiva que sea su familia, los niños quieren volver con ella". "La mamá es la mamá", sumó la jueza, quien contó que hablaba de la madre porque, "en general, el papá está ausente, mientras la mamá está sola, a veces hace lo que puede y no es suficiente".
En cuanto a las familias de acogimiento -no es lo mismo que familia extensa-, "en el 90% de los casos se termina en una situación de adoptabilidad".
"No regresan. Porque cuando ya se agotó todo, cuando no hay abuela, abuelo, tía, tío, y se queda provisoriamente con otra familia (que son de Córdoba, porque Villa María no tiene listado), se termina quebrando la conexión con la familia de origen", detalló la jueza.
- ¿Qué sucede cuando un niño se encariña con la familia de acogida temporal?
- “Parece que SENAF lo está trabajando muy bien, porque no nos ha pasado de tener un reclamo. Es una obra de amor, de mucha generosidad. No están calmando una necesidad propia, como la de no tener hijos, sino que están respondiendo a la necesidad del niño de recibir cariño, contención y amor. Generalmente, se busca familias que ya tengan niños para que comprendan mejor la temporalidad y transitoriedad de su función. Saben que su papel es provisional y lo tienen muy claro; firman un convenio con SENAF, comprometiéndose expresamente a cuidar al niño por un tiempo determinado. Es un trabajo a conciencia, pero el amor excede el poder manejarlo y controlarlo”, respondieron.
Desde el Juzgado recomiendan que las familias de acogida mantengan el contacto con los niños después de que finaliza la acogida temporal.
Sugieren que mantengan "algún tipo de contacto, como padrinos o tíos simbólicos, porque han sido muy importantes en una etapa crucial de la vida del niño. A menudo, estas familias provisorias son las que enseñan a los niños hábitos básicos como lavarse las manos, sentarse a la mesa, bañarse o lavarse los dientes. Estas familias ayudan a ordenar la vida de los niños y a crear hábitos, por lo que es beneficioso que sigan en contacto".
