Informe - Día Nacional de la Solidaridad

Una mano siempre tendida

Cinco habitantes de la ciudad ofrecieron su reflexión sobre el tema
lunes, 26 de agosto de 2024 · 08:30

Hoy se conmemora el Día Nacional de la Solidaridad. En Argentina, esta fecha fue fijada por el Decreto 982 en 1998 en conmemoración al nacimiento de Agnes Gonxha Bojaxhiu, conocida mundialmente como la Madre Teresa de Calcuta, quien nació el 26 de agosto de 1910 en Macedonia y murió el 5 de septiembre de 1997 en Calcuta. Dedicó su vida a brindar ayuda a todas aquellas personas necesitadas y en condiciones sociales vulnerables. En 1979, después de pregonar durante más de medio siglo los valores del respeto, el amor, la fraternidad y la cooperación, recibió el Premio Nobel de la Paz.

Sin embargo -y está bien que exista un día para conmemorarla- la solidaridad, palabra y concepto abstracto, no son reales,  sino hasta cuando se transforman en acción, y tal acción debería ser diaria, sostenida, irrenunciable, si aspiramos a una sociedad mejor, justa, humana. Viene bien, no obstante, aprovechando la jornada de conmemoración, reflexionar acerca de adónde estamos parados, en lo que a solidaridad se refiere, en estos tiempos de individualismo exacerbado y narcisismo viral en redes sociales.

Es verdad que cada vez que alguna situación crítica nos afecta como conjunto, la solidaridad dice presente como reacción inmediata, como una respuesta que no se hace esperar. Pero cabe preguntarse si es necesario esperar solo días críticos para ser solidario.

elDiario pidió a cinco habitantes de la Villa que reflexionen sobre el tema. Esto dicen:

SOLIDARIDAD - “Difícil poner en palabras”

Difícil poner en palabras una forma de ser.

La solidaridad es dar, pero no solo porque al otro le falta algo, sino porque me pienso en y con el otro en todas mis acciones.

Es un valor que posibilita derechos. Así lo concibo cuando transcribo un libro en Braille, le explico a un lector cómo encontrar el libro que busca o cuando llevo los libros puerta a puerta.

Ser solidario es sentirse uno con los demás.

Anabella Gill - Bibliotecaria - Directora de la Medioteca Municipal

FRATERNIDAD - Eternautas - 

La solidaridad es un sustantivo abstracto, aunque como si se tratara de un oxímoron, el mejor lugar para que pueda manifestarse es a través de hechos concretos.

Por otra parte, considero que la solidaridad es dejar de lado, por un instante, el individualismo que nos caracteriza. De extirpar nuestro protagonismo en todas las historias que vamos a contar. 

De jugar a ser Juan Salvo y echar por tierra al heroísmo individual y dar cuenta que muchas batallas cotidianas para ser ganadas requieren del héroe colectivo que no necesitan capas y superpoderes, sino quitarnos las anteojeras por un rato y ver qué sucede a nuestro alrededor.

Javier Páez Docente, músico y poeta

APOYO - “Un concepto desafiante”

En un mundo donde las desigualdades y el individualismo parecen prevalecer, la solidaridad se presenta como un concepto desafiante. Más allá de las acciones de caridad y ayuda mutua, la solidaridad implica un compromiso profundo con la justicia social y la equidad. Pero, ¿cómo podemos construir un mundo más justo y equitativo cuando las diferencias de poder parecen insuperables?

La solidaridad es el hilo que teje nuestra humanidad compartida, creando un espacio donde cada persona tiene un lugar valioso. Es a lo que me gusta llamarle, cuidado colectivo, como aquello que prioriza el bienestar de todos, fortaleciendo los lazos que nos unen. Con la solidaridad, cultivamos un impulso transformador que nos lleva hacia un mundo más justo, equitativo y amoroso.

Este valor se vincula a la redistribución, el reconocimiento y la defensa incondicional de la democracia. Por ello, no podemos desvincularlo de lo político y la política. ¿Somos solidarios o hacemos caridad? La solidaridad es el antídoto contra el fundamentalismo, el racismo, los actos de odio y la xenofobia. Es la reafirmación de nuestra humanidad común.

Reafirmar nuestra humanidad también desafía el individualismo estrecho y egoísta que reproducimos en nuestros comportamientos diarios o que buscan que persigamos. La solidaridad es un compromiso colectivo para construir un mundo más justo y equitativo. ¿Estamos dispuestos a caminar juntos hacia ese mundo?

Alan Nicolina Ferreyra - Lic. en Trabajo Social

RESPALDO - “Hacernos responsables del lugar que ocupamos”

Solidaridad es poder ponerse por un rato en el lugar de otros, otras y otres. Es comprender que en un mundo que a veces resulta tan hostil el individualismo desmedido no nos lleva a ninguna parte, que solo podemos hablar de humanidad comprendiendo que somos un todo y el bienestar solo puede alcanzarse si quien me rodea tiene un piso mínimo de derechos y garantías a resguardo.

Solidaridad es hacernos responsables del lugar que ocupamos en el tejido social, ayudar a tejer esas redes que protejan a quienes se encuentren en un lugar de mayor vulnerabilidad que el que yo hábito. Y lejos de medirse en recursos económicos, podemos ejemplificarla como una escucha activa, palabras de contención y comprensión a quien lo necesita, la disposición de nuestro tiempo al servicio de los y las demás.

Dana Tieffemberg - Abogada

ALTRUISMO - “O hay ternura,   o no hay solidaridad

Yo la entiendo de un lugar bastante particular. Crecí en el campo, en el mundo rural, donde se convive con solidaridad, si no no existe en la realidad.

Yo única hija, pero mi casa llena de gente pequeña, que venía a comer, que venía a ver el único televisor que había, y ¡no sabés cuando llegó el televisor a color! Hasta los tomates de las propagandas nos parecía magia.

Desde ese contexto histórico yo te voy a definir la solidaridad.

Una vez leí que la solidaridad es la ternura de los pueblos, por ende, o hay ternura o no hay solidaridad. Es ejercitar la ternura, es ponerla en el servicio del cuidado del otro. Dejar el egoísmo y la mezquindad. Es el único acto, que puede sanar la humanidad, desde la acción simple, que es estar junto al otro.

La solidaridad es compartirme, para que la reciprocidad de la ternura, continúe transitando el camino del amor.

No tengo otra forma de definirla.

Liliana Costabello - Trabajadora social - Su lugar en el mundo, el Centro Comunitario Un Rayito de Esperanza