Las charlas íntimas de Rovai sobre el después del final, y la esperanza de que resucite en la Catedral
También quería descansar con otros curas
Si Rovai hubiese dejado formalmente otra voluntad para el destino de su cuerpo, podría haber sido sepultado en otro lado. Pero no lo hizo.
“Informalmente, hablaba de que le gustaría ser enterrado con los sacerdotes, pero hablé con él de la importancia de que fuera enterrado en la Catedral”, confió Jofré ayer a los medios.
Es que en la intimidad, Rovai expresaba su gusto de descansar junto a otros sacerdotes en la Casa de la Familia, en el cementerio de curas. “Le dimos el gusto, estuvo 10 días allí”, acotó Jofré, un poco en broma, un poco en serio, ayer.
“Nuestra fe es de que en el momento de la muerte se separa el cuerpo y el alma. Los cuerpos quedan acá, el alma va a la presencia de Dios inmediatamente para ser juzgados y recibir la recompensa eterna. Pero sabemos que estos cuerpos que ahora quedan acá, van a resucitar al final del tiempo, al final del mundo, porque el mundo va a terminar y vamos a resucitar, para gloria o perdición”, dijo Jofré minutos después del sepelio.
