Una promoción de sexto año realizó el “Último Primer Día” después de las vacaciones de julio
Clausuran fiesta clandestina
Pusieron fin a una fiesta realizada en una casaquinta sin autorización. Había un centenar de asistentes de una promoción del secundarioEl “Último Primer Día”, ese festejo que suelen hacer algunas promociones de estudiantes secundarios, ya no es solo cuando comienzan las clases; sino que también lo hacen cuando retoman la actividad escolar después de las vacaciones de julio.
Eso sucedió en Villa María el lunes 22 de julio a la madrugada, cuando un centenar de jóvenes estaban celebrando ese “Último Primer Día” o UPD, en una casaquinta del barrio Villa Albertina.
Los vecinos del sector alertaron a Seguridad Ciudadana por los ruidos molestos. Especialmente molestos por tratarse de un lunes pasadas las 2 de la madrugada.
Así fue que un móvil de ese organismo se dirigió al lugar, donde corroboraron que había estimativamente un centenar de jóvenes -casi todos menores de edad-, con la campera de la Promoción 2024 del Instituto Secundario Bernardino Rivadavia.
En la puerta, un grupo de padres que hacían las veces de “seguridad” de la fiesta, no permitieron el ingreso a los inspectores, aludiendo a que era una propiedad privada y que debían llamar al dueño. Eso hicieron y así fue que, recién cuando el titular de la casaquinta llegó, los inspectores ingresaron.
1 litro: en una fiesta donde corroboraron que había un centenar de asistentes, la mayoría menores de edad, pudieron encontrar solamente un tetra brick de vino tinto. Infieren que alguien escondió el resto de las bebidas.
Ya en el lugar, corroboraron que había una fiesta con DJ y que al lado del equipo de música había un cartel con la imagen de un canario y las iniciales UPD. Era claro que chicos y chicas iban a quedarse hasta el horario de ingreso de clases, es decir, el último primer día después de las vacaciones de invierno.
Pero también advirtieron que una jovencita estaba con claros síntomas de intoxicación, por lo que la asistieron y llamaron a sus padres, quienes la llevaron del lugar.
El paso siguiente fue inspeccionar si había bebidas alcohólicas, dado que la mayoría de los chicos eran menores de edad y allí fue cuando se llevaron una sorpresa: solo había un litro de vino tinto en caja. En los freezers, únicamente hielo. Algo no encajaba.
“Los propietarios deben verificar al alquilar para estos eventos, si cuentan con todos los permisos”. ?Julio Aliciardi, Juez de Faltas de Villa María
Justicia de Faltas
El juez de Faltas Julio Aliciardi es quien debe evaluar si corresponde alguna sanción por la realización del encuentro.
En diálogo con elDiario, el funcionario explicó que efectivamente se trató de una fiesta “que no contaba con la autorización correspondiente” y, por lo tanto, es correcto mencionarla como “clandestina”.
También dijo que se “infiere” que una o más personas “escondieron las bebidas alcohólicas, porque la misma chica intoxicada dijo que había tomado ron en la fiesta, pero en el lugar solo pudieron secuestrar una caja de vino”.
Informó que con la presencia de Seguridad Ciudadana, los menores dejaron el lugar de manera voluntaria y así fue el fin de fiesta anticipado.
Cabe señalar que“al ser un evento que se realiza sin autorización, la ordenanza prevé, según los casos, una multa pecuniaria y la clausura”. En este caso, al ser un predio privado, queda analizar la multa, que según está establecido, puede ir de los 125 mil pesos a los 500 mil.
“Los propietarios de lugares deben verificar al alquilar para estos eventos, si los organizadores cuentan con todos los permisos”, concluyó el juez de Faltas.
