Ante los datos que indican que nunca se comió tan poco producto cárnico en Argentina, se consultó a carniceras locales sobre su realidad

Baja más el consumo de carne

Aunque cada uno ve el tema desde su propia perspectiva, todos los carniceros consultados con ciertos matices, coinciden en que ha bajado muchísimo la venta de carne en los últimos años, y más aún los últimos meses
martes, 23 de julio de 2024 · 08:38

Ante los datos que demuestra que el consumo de carne vacuna per cápita sigue bajando en la Argentina, alcanzando niveles históricos nunca vistos, llegando hoy a un por lo menos 40% menos de lo que se consumía en 1920, y ante el contexto de durísima crisis económica, la cual afecta al poder adquisitivo de la mayoría de la gente, elDiario realizó un relevamiento en algunas carnicerías de la ciudad de Villa María para ver cómo es la situación actual.

Lo que se vio es una situación muy difícil, con un consumo de carne de vacuna decreciente, que según lo que indicaron, aunque se agudizó bastante en los últimos seis meses, es una caída que se viene viendo desde hace 2 años, y que según un promedio de lo dicho por estos carniceros, sería de entre el 25% y 40%. Esto ha hecho que, algunas personas, consuman más pollo y cerdo, que es un poco más barato, pero no mucho más accesible.

Por ejemplo, en una carnicería de la calle Entre Ríos y Rivadavia, su dueño dio amablemente su opinión sobre lo que se vive en materia de consumo cárnico.

“El consumo de carne  vacuna, principalmente, se ha visto muy afectada y no hay otra explicación que la falta de ingresos  significativos. Igual no siento que haya otros productos que lo sustituyan, como lo serían el cerdo y el pollo. Yo lo que veo es que se ha visto resentido el consumo de carne en general”, señaló Carlitos.

Indicó que lo que él ve, es que, además, “en estos últimos años, esta nueva generación se ha volcado a otro tipo de alimentación, consumiendo más verduras e inclinándose al veganismo y vegetarianismo. Pero, sin duda, si bajó el consumo es por la falta de poder adquisitivo. Sin embargo, Argentina todavía mantiene puestos muy altos de consumo de carne vacuna a nivel mundial. Y siendo que nosotros somos un país subdesarrollado, tenemos estos índices tan altos de consumo, con un PBI paupérrimo, por lo que no deberíamos tener ni siquiera este nivel de consumo, y debería de caer mucho más. Porque no deberíamos estar comiendo cinco veces más carne que cualquier país del Primer Mundo, ya sea de Europa o incluso Estados Unidos”.

Por su parte, César, que tiene una carnicería en Santa Fe e Italia, señaló que “si bien ya hace unos años que la carne viene en baja con esto de los aumentos y un montón de cosas más, particularmente este año hay una baja que se nota un poco más. Yo veo que de 10 años atrás al día de hoy ha bajado entre un 35% y un 40% menos la venta de carne vacuna”, detalló.

A diferencia del anterior carnicero, él sí ve que los clientes,  se inclinan por otros tipos de carnes “optando por el pollo y  el cerdo, incluso el pescado. Y aunque el precio es un poco más bajo, la gente no sabe que lo que te rinde la carne de vaca  y lo que te rinden los otros tipos  de carne termina saliendo todo al mismo precio, y por eso todo cuesta lo mismo, finalmente”.

“En mi carnicería, los dos últimos años la baja es de entre un  25% y 30%”, expresó.

Por su parte, Carlos, quien tiene una carnicería y en un minimercado, es decir, que también tiene productos de almacén y verdulería, no ve que le haya bajado considerablemente el consumo de carne vacuna.

“Quizás un poco, pero la verdad es que no siento que sea importante. Yo tengo mis clientes de años y mantengo mi venta más o menos en los mismos niveles.?Sí, quizás haya bajado un poquito, pero la gente te compra pollo o cerdo. Yo igual vendo carne vacuna de primera calidad y eso es lo que vienen siempre buscando mis clientes. Creo que también el hecho de tener una carnicería con almacén y verdulería -por cierto, hoy la verdura está más cara que la carne- como que cada uno de esos rubros potencia al otro”.

Por último, en una carnicería del barrio Güemes, Diego, el dueño, también dio su opinión:   “Estamos hace dos años acá. Te puedo decir  que en relación con los seis primeros meses de este año, comparándolo con los de 2023, pasamos a vender un 40% menos. Ha bajado mucho el movimiento. Somos nosotros los que lo generamos, creando combos y promociones especiales, porque si no la disminución de la venta de carne es muy pronunciada, se nota bastante. Ha cambiado mucho. Igual la gente compra el asado  el fin de semana. Pero veo que la gente ya no llega si no fuera por las ofertas que tenemos, y sí, se compra muy poca carne”.

 

Consumo mínimo histórico

El consumo de carne vacuna en Argentina alcanzó un mínimo histórico en 2024, con una proyección anual de 44,8 kg por habitante, según lo que muestra un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Este valor es el más bajo registrado en al menos 110 años, lo que evidencia -y confirma-  una tendencia decreciente que se ha visto agravada por la recesión económica y el cambio en las preferencias de los consumidores hacia fuentes de proteínas más económicas.

Desde la segunda mitad del siglo pasado, el consumo de carne vacuna ha ido en descenso, siendo reemplazada gradualmente por otras carnes como el pollo y el cerdo. Este cambio se ha acentuado debido a la actual situación económica del país, que ha llevado a muchos argentinos a optar por alternativas más accesibles. La proyección de 44,8 kg por habitante en 2024 está muy por debajo del promedio histórico de 72,9 kg y del piso de 46,9 kg registrado en 1920.

Por su parte, la producción de carne bovina se ubicó en 1,26 millones de toneladas en los primeros 5 meses del presente presentando una caída de 8% respecto a igual período de 2023. Según el informe de la BCR, el total de animales faenados alcanzó 5.513.000 cabezas, lo que también implica una baja del orden del 8% respecto de igual período del año anterior.

Hacia adelante, la BCR proyectó que el consumo de carne bovina en Argentina podría llegar a ser aún más bajo en al menos 110 años.

“El consumo de carne vacuna en Argentina se encuentra en una tendencia decreciente desde la segunda mitad del siglo pasado, en la medida en que ha ido siendo sustituida por otras fuentes de proteínas”, señaló.

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