Olla popular - Sebastián, quien trabajó desde los 9 años

“Un ajuste de estos, nos tumba”

“No tengo estudios, pero no hace falta ser muy sabio para darse cuenta de que está brava la cosa”, expresó. Su historia
domingo, 21 de julio de 2024 · 08:30

“Acá están siempre atentos para ver la necesidad de quien viene; me han dado cada mano, en todo sentido”, fue lo primero que dijo Sebastián Bergero al ser abordado por elDiario en la puerta de Pinceladas, el espacio comunitario de barrio San Nicolás que ayer hizo una olla popular (ver página 3).

Es vecino del Nicolás Avellaneda, “antes Villa Carlos” -recordó-, donde habita desde hace 67 años. Tiene 76, y es oriundo “del Ballesteros que está al lado de la ruta”.

Es jubilado, y resaltó que tiene diversos problemas de salud.

Sebastián fue muy amable durante la charla periodística, de la que primero huyó porque, dijo, no sabe “expresarse bien”, algo que no fue así.

Comenzó a trabajar a los 9 años. Hasta los 15, repartió leche “a domicilio, en unos tachitos, como se usaba antes, allá por el año 57”.

Durante 40 años fue antenista. “Me gustaba, me encantaba”, recordó con una sonrisa.

“Primero empecé bajo patrón, para aprender; cuando aprendí algo me largué por mi cuenta, fueron muchos años así. Yo era del montón, había muchos mejores que yo, pero igual me llamaban”, expresó.

¿Sin miedo a las alturas? “Sin miedo, he subido a antenas altas”, contó.

Hoy percibe la jubilación mínima. “Sí, está cerca de 280 mil pesos, entonces se trata de evitar los gastos que no sean necesarios, se compra lo justo y necesario y así mismo cuesta”, relató.

“Yo no fumo ni tomo, pero alguna vez comía un asadito, que no comí más. Por ejemplo, dejé de comprar un paquetito de manteca, están muy caras todas esas cosas”, confió el hombre.

Sus días tienen como premisa “hacer economía lo más que se pueda”.

 

“No quiero ofender a nadie”

Tiene 2 hijos, y el 1 de septiembre se cumplirán 7 años desde que enviudó.

“Tengo muchos problemas de salud, unos cuantos achaques, dentro de todo me favorece el hecho de que no bebo ni fumo, eso ayuda”, soltó cuando le preguntamos si llevaba bien su soledad tras enviudar.

La crisis económica lo privó de pequeños placeres, como el comer un asado.

¿Votó a Milei? “Mire, no quiero ofender a nadie porque no entiendo, pero por lo que uno está viviendo está medio dura la cosa”, respondió.

“Dicen que era necesario hacer esto, pero... Un ajuste tan brutal, de golpe, a los que menos tenemos, no”, expresó con un gesto de dolor.

“Que no le saquen a nadie, pero si hay que sacar, por lo menos hacerlo con los que tienen más. A nosotros, un ajuste de estos nos tumba”, expresó desde su sencillez.

De inmediato, nuevamente dio “gracias a estos comedores que nos sacan del apuro”, en referencia a los espacios comunitarios como Pinceladas.

Y como para no dejar dudas de su postura y sus intenciones, manifestó: “Sea quien sea el que esté en el Gobierno, así sea contrario a mis ideas, quiero que le vaya bien, por el bien de todos. Hoy está bravo, el que más la está padeciendo es el que menos tiene”.

“No leo diarios, no tengo estudios, pero no hace falta ser muy sabio para darse cuenta de  que está brava la cosa”, definió Sebastián, que se acercó a la olla popular del sábado para tener un almuerzo digno.