MIRTA, COCINERA JUBILADA

“Estuve toda mi vida detrás de un mostrador”

domingo, 21 de julio de 2024 · 08:30

De tener los elementos necesarios para poder hacer comida para vender, Mirta Giampieri (69) no dudaría en ponerse a cocinar, y así, tener una calidad de vida mejor.

Jubilada con la mínima, hasta tuvo que cortar el gas natural, y se calefacciona cuando puede, cuando le alcanza para tener garrafa.

Su vida laboral fue estar durante años en una cocina. Le gusta cocinar, por lo que hoy podría tener mayores ingresos si contara con la estructura necesaria.

Habitante del barrio San Nicolás desde 2007, ayer fue abordada por elDiario en Pinceladas, en una olla popular.

“Si me pregunta si me alcanza para algo, le digo que no, no me alcanza para nada. Recorté todo, tuve que cortar el gas natural porque no llegaba a pagar. Estoy con garrafa, si se me termina y tengo plata, bien; si no, hasta que no junte no compro”, nos contó. “Para la luz hice el trámite de la tarifa social”, reflejó.

Y ahondó: “Como carne una vez a la semana o cada 15 días, se come algo de pollo cuando las chicas (de La Poderosa) te dan la comida con pollo”.

Vive con su hijo, que es recuperador urbano. “Es cartonero, no tiene trabajo fijo, junta cosas para vivir. Está re complicado para él. Hay mucha gente que hoy hace lo mismo que él, que antes tenía trabajo y hoy por hoy no, entonces salen a reciclar, a cartonear, a juntar unas chapas, a hacer un peso”.

“Estuve toda mi vida detrás de un mostrador”, contó Mirta, que es de Monte Maíz, donde tuvo “un quiosco, heladería, bar”. “Desde que vine para acá siempre trabajé en la cocina, en el club Ameghino, en el Alem de Villa Nueva, en varios lados”, repasó.

“Me encanta. Me gusta cocinar, lo que no me gusta es hacer tortas, directamente no sé hacer”, dijo.

Su cocina actual “es viejita, tiene dos hornallas y el horno no anda”.

“Cobro, pago agua, gaz, luz y todo lo pendiente y no me queda nada, no sé el tiempo que hace que no compro ropa”, confió.

No votó a Milei. “Espero que de todo lo que dijo, haga algo, no quiero perder la esperanza. Acá en el barrio está bastante difícil, no alcanza el dinero”, expresó, y al final de la nota contó que es muy lectora, de todo tipo de libros, y de diarios y revistas si están a su alcance.