Adiós al obispo
Sepultaron a Monseñor Rovai en la Catedral
La Iglesia despidió esta tarde al obispo emérito de Villa María, monseñor José Angel Rovai, cuyos restos fueron sepultados en la misma Catedral, que se colmó en este momento histórico para los cristianos locales.
Rovai, que falleció el pasado miércoles, a los 87 años, es el tercer obispo que recibe sepultura en la propia Iglesia Catedral Inmaculada Concepción. eEl primero fue el obispo monseñor Alberto Deane y luego monseñor Alfredo Disandro.
Más de 30 curas de toda la Diócesis Villa María se hicieron presentes en la ceremonia, con la tradicional misa, ante varias personas que acompañaron el momento durante más de una hora y media.

Cabe recordar que Rovai, de 87 años, había sufrido una descompensación semanas atrás y se encontraba internado en una clínica de la capital provincial. Y tras su muerte, fue despedido hasta el Papa Francisco.
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