Cuentas públicas municipales - El tribuno Romero cuestionó la metodología empleada
“Retroceso significativo” con la nueva metodología
Dijo que impiden “una visión clara y coherente de la situación financiera” del municipio. Sostuvo que afecta la transparencia en la gestión de los recursos públicosEl tribuno Maximiliano Romero señaló que en el municipio hubo un retroceso en la metodología implementada en la última presentación de las cuentas anuales, lo que “afecta directamente la transparencia en la gestión de los recursos públicos”.
El vocal del Tribunal, que pertenece al partido Uniendo Villa María, desaprobó el Balance General 2023, que en este caso fue presentado bajo la denominación de “Informe de Saldos Patrimoniales al 31 de diciembre de 2023 (Provisorio)”. También lo hizo su par en el órgano, Virginia Margaría, en tanto que el presidente del Tribunal, José María Sánchez, se abstuvo de dar su opinión.
Tal como se informó semanas atrás, Romero lo desaprobó por considerar que no se presenta “razonablemente en todos los aspectos significativos la situación de la Municipalidad”.
E indicó que no pudo obtener “elementos de juicios válidos y suficientes como para expresar una opinión favorable”.
“Varios aspectos críticos”
En el dictamen, Romero advirtió que en la última presentación del informe de saldos patrimoniales provisorio por parte del Ejecutivo se observó “un retroceso en la metodología utilizada, lo cual genera preocupaciones significativas en cuanto a la transparencia y la claridad de la información contable y financiera”.
Marcó que “este retroceso implica varios aspectos críticos”.
Según su visión, la metodología actual “ha reintroducido prácticas obsoletas que dificultan la comparabilidad y el análisis detallado de las cuentas municipales”.
Enunció que “la falta de aplicación de estándares contables modernos y la omisión de criterios de consolidación y actualización adecuados impiden una visión clara y coherente de la situación financiera del municipio”.
Desde su mirada, “esto se traduce en una presentación menos accesible y menos comprensible para los usuarios de los estados financieros, incluidos los ciudadanos, los organismos de control y los analistas financieros”.
En este contexto, sostuvo que “el retroceso en la metodología afecta directamente la transparencia en la gestión de los recursos públicos”.
“Socavando la confianza”
Luego de marcar que “la transparencia es fundamental para garantizar la rendición de cuentas y la confianza en la administración de los recursos públicos”, el tribuno afirmó que “la adopción por parte de funcionarios de esta metodología de presentación y la falta de voluntad y predisposición para llevar adelante las tareas que le demandan los cargos y la función pública terminan socavando la confianza de los ciudadanos, como así también de otros interesados, como pueden ser posibles inversores o entidades financieras”.
Destacó que el cambio metodológico “representa un retroceso significativo en los esfuerzos por promover la transparencia y la responsabilidad en la administración de los recursos públicos”. Y consideró “esencial que se tomen medidas inmediatas para revertir esta tendencia y se adopten metodologías que cumplan con la Carta Orgánica Municipal, ordenanzas vigentes y con los estándares contables actuales, y que facilite una presentación clara, precisa y transparente de la información contable y financiera del municipio”.
Escenario complicado
Las cuentas municipales de 2023 fueron desaprobadas por mayoría por el órgano de control.
Virginia Margaría, representante de Juntos por Villa María, aconsejó la no aprobación.
José María Sánchez, presidente del Tribunal, único miembro del oficialismo, se abstuvo de emitir su mirada, “teniendo presente las observaciones de la Secretaría Contable”.
Las cuentas corresponden a más de once meses de gestión de Martín Gill, luego de los cuales asumió Eduardo Accastello, quien ha sido crítico en numerosas ocasiones con la herencia recibida. Su gestión fue la que terminó presentando el informe correspondiente al 2023, con la metodología que ahora cuestionó Romero.
Los saldos en el balance de corte al 30 de noviembre (gestión Gill) tuvieron un informe de revisión especial de auditoría, emitido por el contador Alejandro Chiappe, de Grant Thornton Argentina.
