En el marco del 3J hubo concentración y marcha en la plaza Centenario

Nuevo reclamo por Ni Una Menos

Con menos gente de lo habitual, volvieron a exigir el cese de la violencia machista. También hubo críticas al Gobierno nacional
martes, 4 de junio de 2024 · 08:18

Con una convocatoria muy lejana a la de aquel 3 de junio de 2015, cuando en todo el país se movilizaron para pedir el fin de la violencia machista, tras el asesinato de Chiara Páez, ayer se llevó a cabo una concentración y marcha, en el marco del Ni Una Menos.

Calneggia, Landart, Mosquera y Forconi, presentes en la marcha 

La Asamblea Transfeminista Villa María - Villa Nueva organizó para este 3J, una concentración en la plaza Centenario, donde hubo intervenciones y se leyeron comunicados de distintas organizaciones.

“Nos encontramos en la plaza para reclamar y exigir basta de violencia machista, para enfrentarnos a lo que está haciendo el Gobierno de Milei con la ley base y el DNU, quitándonos derechos, siendo las feminidades y diversidades las más expuestas. También reclamamos por una soberanía alimentaria y nos manifestamos en contra del lesbicidio ocurrido en Barracas”, señaló una integrante de la Asamblea a elDiario.

Durante la concentración se receptaron alimentos no perecederos.

“Frente a la crisis alimentaria que estamos viviendo, estamos juntando alimentos no perecederos, porque el Gobierno los tiene secuestrados en galpones. Para demostrar solidaridad, la importancia de una soberanía alimentaria y que las mujeres siempre terminamos organizándonos para parar las ollas, hicimos esta colecta, que fue importante, y que será para abastecer el comedor de la Garganta Poderosa, en el barrio San Nicolás”, agregó.

Aunque inicialmente solo iba a ser una concentración, luego se decidió hacer una marcha alrededor de la plaza.

Consultada por la poca cantidad de personas en la concentración, con relación a otras convocatorias, la integrante de la Asamblea Transfeminista consideró que se debió al clima frío y a que los ánimos están “un poco bajos con todo lo que está pasando”.

“No se combaten políticas sectarias, con movimientos sectarios”

Presentes en la plaza Centenario, Nora Landart, Rosana Calneggia, Leticia Forconi y Rosana Mosquera, integrantes del Foro la Mujer y la Defensa de sus Derechos, que fue el organizador de la primera marcha de Ni Una Menos, también opinaron sobre la pérdida de fuerza de la convocatoria del 3J. 

“Es un día de profunda movilización, porque conmemoramos nueve años de aquel día histórico, que creo que fue una de las marchas más importantes que tuvo nuestra comunidad. Creo que la ausencia de convocatoria es porque estos procesos se trabajan con antelación. Yo puedo hablar del proceso que nosotras habitamos, que fue visitar las escuelas, tomar contacto con las organizaciones de base, comunicarnos con las organizaciones comunitarias, fundamentalmente con las organizaciones de mujeres, con las mujeres que participaban en los distintos partidos políticos, porque creemos y defendemos un feminismo que es capaz de cobijar las diversidades de maneras de ser mujer, de militancias, de luchas y de causas”, dijo Landart.

“Entonces, aquella marcha donde hubo más de tres mil personas fue el resultado de eso, de un movimiento feminista incipiente, de mujeres de esta ciudad, no sé si con suficiente conciencia de género, que salió al encuentro de los otros, de las otras, de les otres, en todos los lugares donde tenían la posibilidad de hacerlo, para invitar a participar de esa convocatoria y visibilizar, fundamentalmente, la violencia con todas sus manifestaciones y con la más cruel y radical de todas, que es el femicidio”, remarcó.

Calneggia agregó: “Además, en los últimos nueve años estamos en un tiempo de repliegue, tanto por la pandemia como por el avance de las ideas de ultraderecha, que no casualmente demonizan, entre otras cosas, a las mujeres, pero eso nos debe dar fuerza para replantearnos una arremetida, una contraofensiva, siendo más plurales, agudizando nuestra capacidad de sororidad y priorizando las consignas del momento: una es la violencia de género, los crímenes de odio que se han profundizado con el corrimiento del Estado, y otra, hoy la principal violencia, es la política de hambre, en la que las mayores víctimas son las mujeres. Me parece que esos son los ejes que nos tienen que aglutinar para construir o reconstruir un movimiento que se ha desarmado, tanto por la acción del poder, como por contradicciones que ha tenido el propio movimiento del que somos parte”.

Por su parte, Forconi señaló que “en este momento las políticas que se están implementando a nivel nacional vienen a arrasar con derechos no solamente de los trabajadores, sino de las mujeres”.

“El DNU y la Ley Base son un retroceso y afecta a las mujeres, por ejemplo, en las jubilaciones, ya muchas mujeres cuidadoras, trabajadoras de las casas de familia no se van a poder jubilar. En este momento, que hay una arremetida tan grande hacia las mujeres, las diversidades y el pueblo en general, es cuando tenemos que estar más unidas que nunca para poder hacer frente a estas políticas que nos están castigando”, manifestó.

Landart señaló que “cuando el Estado se retira de su función principal, de sus responsabilidades ineludibles, como ha ocurrido en estos seis meses, se ve un incremento real de casos de femicidios, de travesticidios, de los índices de pobreza, de desocupación, de marginación y de vulneración de la población en general, pero particularmente de las mujeres”.

“Nosotras tenemos que poner en valor nuevamente que la defensa de los derechos de las mujeres no solo es la defensa de los derechos civiles, sino de los derechos colectivos, porque nosotras adherimos al feminismo popular y comunitario. La respuesta a un feminismo liberal, maquillado, no puede ser un feminismo progre, tiene que ser un feminismo popular, comunitario, hoy diría que casi revolucionario”, consideró Calneggia.

“Al ver esta poca convocatoria en la marcha de Ni Una Menos, lo primero que nos provoca es la necesidad de revisar nuestras prácticas y de reflexionar sobre ellas. Todo lo que ocurre, ocurre por algo. Entonces, algo nos ha pasado como movimiento y lo peor que le puede pasar a todo movimiento es dejar de moverse, como dice Rita Segato”, apuntó Landart.

“Creo que tenemos que volver a reencontrarnos, a debatir y a tomar contacto con nuestra comunidad en todos los espacios, en los que no son amigables y no, en los que nos gustan y no, porque sensibilizar sobre esta problemática implica el esfuerzo cotidiano de poder  desnaturalizar todas las formas de violencia que conviven diariamente en nuestra vida”, subrayó Landart, mientras que Calneggia completó: “Así es. No se combaten políticas sectarias, con movimientos sectarios”.

“Dolorosamente, después de tanta lucha desde aquellos años, habíamos logrado con un grupo de mujeres que se instalara aquí el Polo de la Mujer, pero cuando el Estado se corre, quedó desmantelado, han quedado cuatro profesionales de más de 20 que había. Frente al femicidio, que es una pandemia, esto es sacarnos derechos, sacarnos protección. Vemos que las políticas públicas hacen eso, de ministerios han pasado a secretarías, dictan grandes cosas para las que después no hay presupuesto para ponerlas en práctica. Nos han dejado solas”, sostuvo Mosquera.

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