Trabaja desde una de las naves para emprendedores del Parque Industrial
Reconocimiento a emprendedor de la ciudad en acto de Fedecom
Fue propuesto por AERCA y obtuvo una de las menciones. También se valoró a empresarios de Ucacha y OncativoEl certamen para elegir al Emprendedor Cordobés del año 2024, organizado por el sector de Jóvenes Empresarios de la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom), trajo menciones importantes para la región en tres categorías. Y una de ellas recayó en Diego Audano, quien fue propuesto por la Asociación de Empresarios de la Región Centro Argentino (AERCA).
Audano, oriundo de Arroyo Algodón y egresado de la Facultad Regional Villa María de la UTN, se adjudicó el reconocimiento del jurado en la categoría Visión en el Nicho Detectado, en base con el trabajo que desarrolla en su empresa, Magno, dedicada a la tecnología láctea y ubicada en una de las naves para emprendedores con las que cuenta el Parque Industrial Logístico y Tecnológico (PILT) de Villa María.
Mientras tanto, el premio en Innovación y Uso de Tecnología recayó en Yasser Arif Omar, de Agroalimentos Ucacha, de esa localidad.
Y en la categoría Generación de Empleo se le concedió la mención a Alexis Bartoloni, de Don Ramón Embutidos, de la ciudad de Oncativo.
El certamen de Fedecom se realizó con miras a seleccionar al representante de la provincia de Córdoba en el Premio Joven Empresario Nacional, que organiza la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Y a ese honor lo tendrá el joven emprendedor y fundador de la firma Garlic, productora y comercializadora de ajo negro, Enrique Barra. Él resultó electo como el Emprendedor Cordobés 2024.
Barra, de 38 años, lidera la Pyme que produce y comercializa ajo negro, un superalimento con características nutricionales y gourmet que permite el consumo de ajo sin los inconvenientes del mal olor ni el impacto ácido y aporta 18 de los 21 aminoácidos que hay en la naturaleza. Además, produce y comercializa algunos derivados, como pasta de ajo negro y aceite de oliva macerado con ajo negro.
Fue postulado por el Centro Comercial de Pilar, Río Segundo y Costasacate, y fue el emprendedor destacado entre otros 15 jóvenes empresarios presentados por las distintas cámaras y centros comerciales del interior que conforman la Fedecom.
Las otras dos menciones entregadas por el jurado fueron: Al Emprendedurismo, que recayó en Ignacio Godoy Lagares, de Premoldeados Godoycraft, de Villa Allende, y Al Impacto Social por Desarrollo del Comercio Local, otorgado a Emiliano Rossi, de SE RO, de Colonia Caroya.
La ceremonia de premiación se llevó a cabo en Las Varillas, con la participación del ministro de la Producción, Pedro Dellarossa, y la secretaria de Comercio, Nadia Villegas.
Aquellos comienzos de Audano
A pesar de haberse criado en el seno de una familia tambera de Algodón, Audano decidió estudiar Ingeniería Mecánica en la sede local de la UTN.
Su primer trabajo llegó cuando estaba en segundo año de la Facultad, en una fábrica plegadora de chapas. Luego, por cuatro años más, pasó a una industria de implementos agrícolas, donde pudo entender “todos los procesos, desde el diseño, el cálculo del costo, el generar el precio de venta, averiguar cuál era el precio de los competidores, incluso salir a venderlo”, según narró tiempo atrás a La Nación.
Uno de sus primeros inventos fueron unas especies de refugios para protección de los vientos y las heladas para los terneros de su propio tambo. “Enseguida, unos vecinos me comenzaron a pedir que les haga unas parecidas. Vi que había una necesidad, un nicho en la actividad, porque no existía un producto estandarizado, sino que cada productor le tenía que pedir a su herrero del pueblo que se lo haga cuando podía”, detalló.
Y tiempo después, bajo el nombre de Industrias Magno, en el galpón de su infancia, decidió fabricar estos productos. Pasó el tiempo hasta que se asoció con Marcelo Coppari, ingeniero electrónico, y con el mecánico Gonzalo Moreno. “Sumé a Ariel Montilla, asesor CREA, que era un pilar importantísimo en mi crecimiento. Eso me ayudó a que el nuevo proyecto tenga forma, avance y termine decantando en el desarrollo del prototipo”, recordó.
El primer reconocimiento
En 2019, el grupo terminó ese prototipo de una suerte de taxi lechero para una mejor alimentación de teneros en la etapa inicial de su vida, lo puso en marcha en el establecimiento de la familia y ese mismo año, con Magno, se presentaron y resultaron ganadores del concurso Emprendedores Metalúrgicos 2019, de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), que les dio “un impulso emocional para tener el primer producto de la serie e-milk”.
Según describen en la web de la empresa, la pasteurización y el calentamiento de esta nueva máquina están totalmente automatizados y son programables. Tiene una capacidad de 280 litros y con un caudalímetro de alta precisión permite optimizar costos al evitar dosificaciones erróneas. Su tracción está provista por un potente motor de 24 voltios y se mueve con ruedas de gran ancho de pisada y tacos adecuados a todos los terrenos.
“Al pasteurizar esa materia prima se terminan los descartes por sanidad, porque tanto la tuberculosis como la brucelosis contagian al rodeo sano y eso genera pérdidas productivas... Tenemos un buen servicio de posventa y tratamos de brindar una solución rápida”, comentan.
Ahora, a través de Fedecom y en la persona de Audano, obtuvieron un nuevo reconocimiento que les da fuerzas para seguir adelante desde sus instalaciones en la Nave para Emprendedores del Parque Industrial de la ciudad.
