Pasivos municipales se agruparon para pedir que no paguen sumas en negro a los activos, porque esos aumentos nunca les llegan
Jubilados en la pobreza
El aumento que no llega daña la calidad de vida de los municipales jubilados. En esta nota cuentan algunas situaciones críticasEl reclamo de los trabajadores municipales por un aumento salarial tiene como respuesta varias propuestas del Ejecutivo. Si bien hasta ahora no aceptaron ninguna, en todas se incluye una cifra “no remunerativa”, o como la están llamando en la actualidad, un “bono”.
“La mayoría de los jubilados que trabajamos por años en la Municipalidad de Villa María caímos en la pobreza, y más aún seguiremos cayendo si dan aumentos que no van al básico. Eso no nos llegará nunca a nosotros”, dijo una de las integrantes de un grupo de autoconvocados.
Por eso “les pedimos que nos entiendan, que den los aumentos al básico para que no sigamos empobreciéndonos cada día”, agregaron.
El que más gana, habiéndose jubilado después de más de 30 años de trabajo, con responsabilidad jerárquica y otros adicionales, llega a 500 mil pesos. Pero también hay muchos, la mayoría, que percibe una jubilación de 200 mil pesos.
El último incremento que correspondía a octubre de 2023 lo percibieron en enero de este año. Y de allí siguen con el mismo sueldo. “Los municipales de Villa María son los únicos que en estos meses no tuvieron aumento. Me pregunto cómo pudieron las otras 35 municipalidades de la región y Villa María no”, señalaron.
Aseguran que se sienten entre dos fuegos enemigos: “Ni el Ejecutivo ni el gremio, que debería representarnos, nos ayudan. En el SUOEM (Sindicato Único de Obreros y Empleados Municipales), a pesar de que el Estatuto dice que podemos seguir afiliados, no nos reciben”.
Por eso empezaron a reunirse entre ellos. Primero, dos o tres; y ya suman más de veinte. Ahí pudieron ver que lo que vivían individualmente era lo mismo que atravesaban sus compañeros. “Es muy triste ver que hay jubilados municipales que a los 80 años están vendiendo empanadas para sobrevivir”, dijo.
También contaron que una mujer que atravesó un cáncer debió dejar de hacerse los controles en Córdoba porque “no le alcanza para el pasaje, ya que no siempre son gratuitos y, mucho menos, dan para moverte allá”.
También contaron que una jubilada fue a un gastroenterólogo por un grave problema de salud y, cuando se dirigió a la farmacia para adquirir los medicamentos que le habían recetado -los que no cubre Apross, su obra social-, supo que si quería curarse tenía que dejar más de la mitad de la jubilación. Sigue andando con su dolencia.
“Nosotros no culpamos a los compañeros activos que levantan la mano ante aumentos en negro, porque sabemos que juegan con el hambre de ellos y los obligan a aceptar. Pero les pedimos que piensen que van a llegar a ser jubilados, y allí verán lo que significa”, expresaron.
Antes de despedirse, agradecieron especialmente a los trabajadores del Corralón y del área Salud, “que no bajan los brazos”.
Representando a ese grupo de jubilados municipales, visitaron la Redacción de elDiario: Oscar Garofani, Manuel Sosa, Susana Mainardi, María Barbosa Araoz, Elsa Airasca, Susana Cepeda y Laura Nancy Funes.
Trabajaron en Administración, Educación, Tránsito, Registro Civil y otras áreas de la Municipalidad. Hoy piden que los escuchen.
