Sala Laboral del Colegio de Abogados - Accidentes y enfermedades laborales
Por el derecho a ser curado
Abogados laboralistas nucleados en el Colegio de Villa María manifestaron su preocupación por dos fallos del Tribunal Superior que pone un techo bajo a lo que pueden cobrar los trabajadores que sufrieron un accidente o enfermedad laboralLa Sala Laboral del Colegio de Abogados de Villa María dio a conocer su preocupación por el sistema que obliga a quienes sufren una enfermedad o un accidente laboral a peregrinar esperando una respuesta.
Itatí Demarchi, presidenta del Colegio profesional, manifestó que lo que reclaman “es el derecho a que un trabajador se pueda curar”. Aseguró que ese derecho se ve vulnerado por el sistema actual, que es un laberinto, donde la primera respuesta es siempre un “no” y que ahora se agrava aún más por dos sentencias del Tribunal Superior de Justicia.
En esos fallos, el máximo órgano judicial de la provincia dispuso un techo considerado “insuficiente” y fuera de la realidad para el pago de honorarios y de prestaciones.
“El objetivo que tuvo la ley en su momento fue la prevención y reparación del daño que haya surgido a raíz de la enfermedad o accidente, pero el propio organismo que tiene que velar por ello, impide que se cumplan esos objetivos”, dijo Leandro Campos Nonis.
En el mismo sentido, Sebastián Molina explicó cómo es el procedimiento: “El trabajador, cuando sufre un accidente o se le detecta una enfermedad laboral, notifica a la Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART), que en el 99% de los casos rechaza el pedido. Esto hace que se vea obligado a ir la comisión médica, donde también, en la mayoría de los casos, dicen que no fue producido por el trabajo, por lo que nos lleva a otra instancia, que es la judicial”. “Por eso decimos que el acompañamiento del abogado no es un mero trámite”, agregó.
Joaquín Carnero agregó: “Además, la comisión médica te cita por cada enfermedad. Es decir, un trabajador tiene que ir por un problema de oído el lunes, por la columna el martes y así tantas veces como enfermedades haya”.
“Esto desalienta a muchos a seguir adelante con este tipo de reclamos”, puntualizó.
Dio a conocer el caso concreto de un chofer de colectivo que a consecuencia de un siniestro vial debieron amputarle una pierna. “La comisión médica se negó a recalificarlo, es decir, que hicieron un informe en el que dicen que aún sin la pierna, puede seguir manejando un colectivo, lo que es una locura”, señaló.
A su turno, Adolfo Albrecht planteó que la problemática no alcanza solo a los empleados, sino también a los empleadores: “Si la ART reconoce la enfermedad laboral no solo paga lo que necesite el trabajador para curarse, sino que también abona el salario de la persona que remplaza al trabajador enfermo. Si no hay reconocimiento de la ART, ese remplazo lo tiene que pagar el empleador”.
“Después de transitar por todos estos procesos, nos encontramos que el Tribunal Superior cambió el criterio para abonar los intereses, y, en consecuencia, estamos a menos de la mitad de lo que corresponde, lo que hace que el rendimiento del crédito sea mínimo”, apuntó Ana Tagliavini, letrada integrante de la Sala Laboral del Colegio de Abogados de Villa María.
“En definitiva, la letra de la ley ha quedado como letra muerta, porque no se cubren las contingencias y enfermedades del trabajador. Ahí generan una situación en la que le ofrecen una prestación dineraria inferior a la que necesita para curarse. Muchos, para evitar el desgaste de tiempo y esfuerzo, terminan aceptando”, dijo Jerónimo Pavone.
Señaló además un dato estadístico: “En el año 2023, hubo 14 sentencias por enfermedades o accidentes laborales en Villa María. En los 14 casos, lo que dispusieron los médicos del Poder Judicial fue un porcentaje de incapacidad superior a lo dictaminado en las comisiones”.
Al cierre, la presidenta del Colegio y también abogada laboralista dijo que “de lo que estamos hablando es del derecho a ser curados, del derecho a entender que no pueden ser engañadas con un monto dinerario que le ofrecen a cambio de no hablar más de su recuperación”, y por eso adelantó que analizan medidas concretas en caso de que las resoluciones de las comisiones sigan dando “a la baja” para evitar el reconocimiento de las reales enfermedades que se generan en el trabajo.
La mirada desde la medicina
Participó también de la conferencia de prensa el médico Guillermo Díaz. Ejemplificó algunas situaciones insólitas que se dan por el sistema plagado de barreras: “Si se produce un accidente que afecta a un cartero y a un automovilista, el cartero no tiene acceso a una demanda civil como el automovilista, porque tuvo un accidente de trabajo y no tiene otro camino que recurrir a la instancia laboral”, dijo.
“Por eso, considero indispensable que las comisiones médicas tengan autonomía y cierta flexibilidad para no rechazar de plano todo lo que se presenta”, señaló.
Uno de los argumentos de rechazo es que “el empleador, cuando registra a un trabajador, hace una declaración jurada donde dice cuáles son los agentes de riesgo de una empresa. Y esto es como el caso de los seguros, si declara más agentes de riesgo, más caro le va a cobrar la ART, entonces, menciona solo uno, como por ejemplo, la exposición al ruido. Si el empleado va con un problema de columna lo rechazan porque entienden que no estuvo expuesto a ningún riesgo en el trabajo”, concluyó.
