Falleció el obispo emérito de la ciudad, José Ángel Rovai
Sus restos descansarán en la Catedral Santuario de esta ciudad, junto a los de dos de sus antecesores, monseñor Alberto Dean y monseñor Roberto DisandroFalleció ayer, a los 87 años, el obispo emérito de Villa María, José Ángel Rovai, quien fue el quinto titular de la amplia Diócesis de Villa María, como continuador de la labor pastoral que ejercieron inicialmente monseñor Alberto Dean y sus sucesores: monseñor Cándido Rubiolo, monseñor Roberto Disandro y monseñor Roberto Rodríguez.
Una hermosa cruz de palo santo, que reposaba sobre su pecho, despedía un aroma especial para quienes se acercaban a escucharlo.
Rovai fue elegido titular de Diócesis de Abaradira y auxiliar de Córdoba el 13 de agosto de 1999, por Juan Pablo II.
La diócesis de Abaradira fue una sede cristiana en la antigüedad, situada en la provincia romana de Byzacena, en África (en lo que actualmente es parte del territorio de Túnez).
El 1 de noviembre de ese mismo 1999 fue ordenado obispo en el marco de una ceremonia encabezada por el arzobispo de Córdoba, Carlos Ñáñez, en la Catedral de esa ciudad, donde actuaron como co-consagrantes monseñor Estanislao Esteban Karlic, arzobispo de Paraná, y monseñor José Arancibia, arzobispo de Mendoza.
Se mantuvo al frente de la Diócesis de Abaradira hasta que fue fue trasladado como obispo a Villa María, el 3 de octubre de 2006. Tomó posesión de la sede eclesial local e inició su ministerio pastoral como quinto obispo de Villa María el 3 de diciembre de ese año. Y después de más de seis años renunció por edad, el 28 de febrero de 2013, con lo que pasó a ser obispo emérito de la ciudad.
En la Conferencia Episcopal Argentina (en este último período) fue miembro de la Comisión para la Universidad Católica Argentina y de la Comisión Episcopal de Fe y Cultura.
Siendo obispo emérito de Villa María y residiendo ya en Córdoba volvió a dar clases en el Seminario Mayor de la diócesis de Río Cuarto, mientras colaboraba pastoralmente en parroquias de la misma Arquidiócesis de Córdoba.
Era licenciado en Teología por la Universidad Católica Argentina, licenciado también en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino, en Roma, y doctor en Teología, por la Pontificia Universidad Gregoriana, también en la capital italiana. Además, era perito en Biblioteconomía por la Escuela de Biblioteconomía Vaticana.
La despedida
Ayer a las 20 se rezó la Misa Exequial en la Catedral de la ciudad de Córdoba. Luego, sus restos fueron traídos a la Catedral Santuario de esta ciudad.
El templo mayor se abrirá a las 8 y para las 11 está previsto el rezo de Misa Exequial. Luego, el cuerpo del extinto prelado será llevado al cementerio sacerdotal de la Casa de la Familia de Nazareth, en el barrio Vista Verde, donde estará provisoriamente hasta que el obispo Samuel Jofré disponga la fosa que ocupará en la Catedral, donde ya descansan los restos de monseñor Dean y monseñor Disandro, quienes también fallecieron siendo eméritos de la ciudad (los restos de monseñor Rubiolo descansan en la Catedral de Mendoza, y los de monseñor Rodríguez, en la Catedral de La Rioja, ciudades de las que eran eméritos al momento de su muerte).
