El hombre que estaba dispuesto a todo para mantener a salvo a los suyos
Solución para Franco y familia
La Municipalidad consiguió que le extiendan el contrato de alquiler y les ayuda a buscar nuevo alojamientoFranco Altamirano, el villamariense de 45 años que el martes puso en venta un riñón a través de las redes sociales, a raíz de la desesperación que le causaba la imposibilidad de hacer frente un inminente desalojo, encontró un principio de solución al drama que atravesaba con su pareja, Marcela, y los seis hijos de ambos.
Luego de que hiciese la oferta del órgano en la web, un periodista de elDiario llegó a la vivienda, en barrio San Martín, donde Franco y Marcela estaban acompañados por una niña de 8 años, niños de 8, 6, 4 y otros dos, de 5, que son mellizos.
A poco de publicarse la situación en nuestros medios, aparecieron las muestras de solidaridad y también un llamado desde la Municipalidad, que los citaba para la mañana de ayer.
El encuentro se llevó a cabo y, posteriormente, desde el área de Prensa del Ejecutivo se emitió el siguiente parte: “Desde el Instituto Municipal de la Vivienda se comunica que, luego de abordar la problemática habitacional del señor Franco Altamirano, se alcanzó un acuerdo con la propietaria del inmueble que habita la familia actualmente, prorrogando por 30 días la estadía de la familia en cuestión.
A partir de esto, ya trabajamos junto al señor Altamirano en la búsqueda de una nueva casa para alquilar y acordamos el acompañamiento en lo referido a la garantía necesaria y una ayuda económica para el pago del alquiler, junto a la secretaria de Educación e Igualdad del municipio”.
En medio de todo, apareció una voz de censura de alguien que ni siquiera leyó la nota completa con nuestro mensaje sobre el tema a través de palabras del papa Francisco: una funcionaria de cuarta (categoría) de Ecodaic, presionando a un medio con 40 años de historia y responsabilidad por estar “fomentando la venta de órganos”, cuando lo que hacía elDiario era visibilizar un problema en pos de una solución.
