El Gobierno habla de “inconsistencias financieras y contables”
La herencia financiera, nuevamente en escena
Le pidieron al Tribunal de Cuentas una prórroga para presentar los estados contables del año 2023La herencia financiera recibida por el intendente Eduardo Accastello sumó en las últimas horas un nuevo capítulo, y resurgieron los cuestionamientos a la gestión económica del exintendente Martín Gill.
El Gobierno no llegó a presentar los estados contables del 2023 y el contexto que envolvió la cuestión colocó nuevamente el foco en cómo fue la administración económica heredada por Accastello en diciembre pasado.
El secretario de Economía del municipio, Guillermo Pieckenstainer, le pidió al Tribunal de Cuentas una prórroga para la presentación de los estados contables que corresponden al ejercicio económico 2023.
Puntualmente, el titular de la Secretaría de Economía, Transformación Digital y Desarrollo Productivo, Pieckenstainer, elevó una nota al presidente del Tribunal de Cuentas, José María Sánchez, para pedirle al cuerpo una prórroga de 10 días hábiles para poder presentar los estados contables. La carta fue presentada ayer. “Dicha solicitud se fundamenta en las inconsistencias financieras y contables, encontradas y verificadas, que surgen del sistema informático utilizado por la Municipalidad de Villa María hasta el 31 de diciembre de 2023”, argumentó Pieckenstainer.
La mención a “inconsistencias financieras y contables” vuelve a poner en tela de juicio a cómo se administraba el municipio en la gestión anterior, cuestionamientos que aparecieron apenas Accastello volvió al Ejecutivo, a fin del año pasado.
El intendente ha reflejado en varias ocasiones haber heredado un cuadro económico que no se condecía con lo que se informaba oficialmente por parte de la por entonces secretaria de Economía de Gill, Daniela Lucarelli. Por ejemplo, el año pasado venía siendo superavitario, es decir que los ingresos superaban a los egresos. La administración Accastello, en cambio, habló desde el vamos de una situación tan delicada que declararon la emergencia económica.
“Hemos encontrado varias inconsistencias y situaciones que no condicen con lo que decía el sistema a diciembre”, dijo una fuente a elDiario, y especificó que se están rechequeando datos, cuentas y saldos.
De acuerdo a lo que pudimos conocer, asoma la posibilidad de pedir una auditoría externa.
“El balance prácticamente está elaborado, pero había tantas cosas no registradas que se extendió el plazo. Por ejemplo, el juicio de las 23 hectáreas (de barrio Las Playas), otro juicio por expropiación, embargos que no estaban en el balance anterior”, detalló una voz consultada.
Pieckenstainer está trabajando en el tema con el contador general del municipio, Franco Suppo.
“El descontrol en los últimos años fue mayúsculo, con muchas operaciones sin registrar, pagos sin registrar e ingresos sin registrar”, puntualizó la fuente. “No estamos diciendo aún que hubo delitos, pero los saldos no dan, y esto es porque no se registró”, apuntó.
