Política internacional - La mirada de un villamariense, entendido en la materia
“La diplomacia no admite verborragia”
Con más de media docena de viajes a China y países del Bloque Asiático, fue consultado por elDiario a raíz de los últimos acontecimientos ligados a la política exterior de Argentina“En el bloque asiático existen dos premisas sobre las que basan su diplomacia: una de ellas es el tiempo, que se toma como un elemento que consolida las relaciones. Vietnam, por ejemplo, cumplió el año pasado 50 años de comercia con Argentina. Hoy es el tercer comprador de producción santafesina, después de Brasil y China. Y ocupa el cuarto lugar de los destinos a los que exporta Córdoba. Medio siglo llevó alcanzar esa situación. Y la segunda premisa o consigna, es la cooperación entre los países”. Las palabras pertenecen a Fernando Héctor Longo, villamariense que se desempeñó en Planeamiento Estratégico de la Nación, en más de una administración nacional.
En diálogo con un periodista de elDiario, recordó: “en el año 1998 fue mi primer viaje a China, en el año 2000 fue mi primer viaje a Vietnam. Gobiernos diferentes, pero en materia diplomática y de comercio internacional, no hay grandes cambios ni mucho menos brusquedad”.
“La diplomacia no admite verborragia; no se condice con la verborragia. Todo eso que ha pasado con China, ahora más recientemente con España, se debe superar en aras de la practicidad de los negocios”, afirmó Longo.
-¿Cómo se consigue después de situaciones como las que se han creado justamente con China, con España y antes con Chile y con México, entre otros incidentes de mayor o menor envergadura?
-Nunca convienen las peleas internacionales. Los países nos están mirando todo el tiempo. Singapur, Malasia e Indonesia, por citar algunos de los que estoy capacitado para hablar, tienen economías importantes para nosotros, como para muchos otros países a los que también les interesa venderles. Y, más allá de que su economía no está, por así decirlo, atada a la de China, están atentos a lo que resolverá el gobierno de Bejing con el swap. ¿Nos van a exigir los 5.000 millones que vencen ahora, de los 15.000 que nos prestaron?
“Nunca convienen las peleas internacionales. Los países nos están mirando todo el tiempo...”.
-¿Usted qué opina que pasará con ese tema específicamente?
-No lo sé. Me gustaría saberlo. Pero lo que quiero decir es que no se puede, a esta altura de los tiempos, utilizar palabras como insultos con países de culturas milenarias. Y vuelvo a Vietnam, que ha hecho un culto de la llamada Diplomacia del Bambú, y que ante ese tipo de calificaciones que descalifican, puede tomar sus precauciones. De hecho, ya ha estado mirando hacia el sur de Brasil, solo que con lo que está padeciendo esa región una verdadera tragedia, cualquier decisión se frena.
-¿Cómo funciona esa Diplomacia del Bambú?
-Es un tema mencionado por muchos diplomáticos al referirse a la política exterior de Vietnam. El concepto resume y visualiza la política exterior que el Partido Comunista de Vietnam viene implementando con importantes aportes al desarrollo del país. Frente a los grandes cambios de época, especialmente desde 2020 hasta la fecha, la política exterior de Vietnam protege y promueve los intereses del país en el mundo. Consolida una política exterior para mantener un ambiente pacífico y estable, defender la independencia, la soberanía y la integridad territorial y servir al desarrollo socioeconómico, además de mejorar la posición y el prestigio internacional de del país.
