El Concejo Deliberante aprobó el proyecto enviado por el intendente

Naranjitas, prohibidos por norma

“Particulares no autorizados” no podrán cobrar el estacionamiento en la vía pública. Accastello consideró que la actividad generaba “una situación de descontrol e informalidad”
miércoles, 22 de mayo de 2024 · 07:00

Naranjitas ya no pueden cobrar estacionamiento de vehículos en la vía pública.

Así surge de una ordenanza que acaba de sancionar el Concejo Deliberante, a través de la cual se modificó un artículo del Código de Faltas.

Concejales prohibieron el cobro del estacionamiento en la vía pública, por cualquier concepto, por parte de particulares que “no cuenten con autorización de autoridad competente”.

Quienes incumplan esta norma serán multados. Ediles precisaron en la ordenanza que la multa irá de 50 a 400 UM (unidades de multa). Si la infracción se da en inmediaciones de espacios en donde se desarrollen espectáculos públicos, la sanción se eleva al doble, tanto en sus mínimos como en sus máximos (100 a 800 UM).

Además, la legislación estableció que también se dará “inmediato aviso a la autoridad policial”, en base a lo que establece el artículo 60 del Código de Convivencia Ciudadana Provincial, “a los fines de hacer cesar la misma”.

 

Las razones

La resolución adoptada por el Concejo Deliberante fue por mayoría. Avalaron la norma los bloques del justicialismo (el oficialismo) y de Juntos por el Cambio (radicales y PRO, oposición). No acompañó Manuel Sosa, del bloque unipersonal Uniendo Villa María.

Ediles estudiaron la iniciativa que elevó al cuerpo el intendente Eduardo Accastello, quien a tal fin solicitó la incorporación del artículo 76 bis al Código de Faltas, el cual prohibió a naranjitas no autorizados.

“El cobro del estacionamiento en la vía pública por parte de particulares sin la autorización correspondiente genera una serie de inconvenientes e irregularidades que afectan a la ciudadanía y al ordenamiento urbano en general”, consideró el intendente en el proyecto.

Explicó que “la gestión del espacio público, incluyendo el estacionamiento vehicular, es una facultad exclusiva del municipio. Esta responsabilidad implica la planificación, organización y control del uso del espacio, con el objetivo de garantizar el bienestar de la población y el desarrollo armonioso de la ciudad”, añadió.

El mandatario evaluó que el cobro del estacionamiento por personas no autorizadas, “al margen de cualquier marco legal o normativo, genera hoy una situación de descontrol e informalidad, que el municipio no debe permitir bajo ningún aspecto”.

 

Una situación difícil

Manuel Sosa no acompañó. “Reconocemos la importancia del proyecto, pero demandamos un trabajo más serio y estudiado”, expresó.

Se estima que unas 20 personas se dedicaban a cuidar vehículos en la vía pública de la ciudad, a cambio del cobro por estacionar. Algunas zonas con trabajadores del rubro eran las inmediaciones de plaza San Martín, frente a la iglesia Catedral; la misma plaza Independencia, cerca del Palacio Municipal, o plaza Centenario, en el microcentro, previo a la vuelta del estacionamiento medido y tarifado. También, la zona de tragamonedas y casino.

En abril, el auditor Rafael Sachetto y otras autoridades municipales se reunieron con naranjitas para comunicarles que la actividad no sería permitida. “Su situación es crítica. Desde el área social del municipio se analiza la posibilidad de encontrar una forma de que puedan asociarse y obtener ingresos”, dijo Sachetto en ese entonces. Los trabajadores fueron notificados de esta medida semanas atrás.

Ahora, la cuestión ya es ordenanza, por lo que la legislación les prohíbe expresamente su actividad, no solo en el sector en donde ya rige el estacionamiento medido y tarifado, sino en el resto de la localidad.

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