Se llevó a cabo este domingo el “Gentleman’s Ride” una vez más, una movida motoquera que se hace en infinidad de ciudades del mundo

Caballeros rugiendo motores

Las calles de Villa María parecieron viajar en el tiempo al ver cómo una caravana de motos vintage surcó lindo las calles de nuestra ciudad por un evento especial
lunes, 20 de mayo de 2024 · 09:06

Ayer se llevó a cabo en la ciudad, una vez más, el llamado “Gentleman’s Ride”, un encuentro de motociclistas amantes de las motos clásicas y vintage, con el objetivo de encontrarse y compartir con personas del mismo palo, un evento que se desarrolla en 900 ciudades de todo el mundo (15 de la Argentina, incluida Córdoba capital), que tiene como principal objetivo recaudar fondos para investigar sobre el cáncer de próstata y la salud mental masculina.

A pesar de las bajas temperaturas, el día domingo no pudo ser mejor, con un sol a pleno, para que este evento se desarrollara en toda su magnitud, donde una de las premisas de los participantes de esta jornada fue ataviarse con un look clásico estilo inglés, a tono con las Vespas, las Royal?Enfield, varias Harley-Davidson y otras motocicletas retro (nuevas y restauradas) que, además de imponentes, en muchos de los casos dejan translucir un dejo de otra época, con cierta y sutil nostalgia.

Más de 100 motocicletas se dieron cita; primero, frente al Anfiteatro Municipal, muchos motociclistas acompañados por sus parejas, otros eran papás con hijos -cada uno en su moto-así como motoqueros clásicos con amigos o en solitario, donde bastante gente se acercó a ver las bellas máquinas.

Después dio comienzo la caravana que recorrió toda la ciudad de Villa María, rugiendo fuerte, pero tranqui, a velocidad crucero, siendo una atracción inevitable de ver y disfrutar para la gente que los miraba pasar, hasta su destino final, en Dante Alighieri y avenida Italia, en donde se dispuso un escenario para que sonaran varias propuestas musicales, se disfrutara de foodtrucks y varias horas de relax, para que los participantes compartieran su pasión, otros se conocieran, y todos  disfrutaran  de una tarde perfecta a la par de sus motos, y sobre todo, hablando de ellas.

Daniel Palmisano, organizador del encuentro, señaló: “El evento es muy lindo. De a poco, la gente viene interpretando cuál es la idea, qué es encontrarse, hacer un aporte para dos causas benéficas y, por supuesto, pasarla bien con amigos, familia, hijos y gente nueva. Cada año viene más gente, y estamos muy contentos. Hoy tenemos un nivel de motos impresionante, y queremos que año a año siga creciendo”.

Motos clásicas, vestimenta clásica y otro clásico: el encuentro de la amistad

Otros protagonistas

Entre los participantes estaba Daniel, oriundo de Oliva, quien expresó que “es el segundo año que venimos, sobre todo por esta noble causa. Nos venimos temprano con el fresquito, bien disfrazados como corresponde. Es una satisfacción poder aportar para esta causa y disfrutar con los amigos. La gente nos ve pasar y se llenan de asombro, como que no entienden nada, por el outfit clásico, como si fuéramos de otra época, je”.

José, un villamariense, por su parte, dijo que “nosotros somos de un grupo de motos Vespas de acá de la ciudad, y nos satisface mucho ser parte de este evento de talla internacional, que tiene un objetivo noble y solidario. Creemos que no solo es algo lindo para quienes participamos, sino para la sociedad en general. Porque a la gente le gusta, se detiene a mirar, saludan, y eso también está bueno”.

Carlos, a su vez, nos comentó que es su primera participación, y no duda en afirmar que “es muy lindo, y además?de la causa que es muy buena, el día acompaña. Yo tengo 20 años andando en moto y viajando, y ser parte de esta caravana la verdad que genera una adrenalina extra espectacular. Juntarse con viejos amigos y conocer nuevos. Acá se generan vínculos, y no existen las grietas. Estas cosas acercan”.

 

¿Y su origen?

?Uno de los eventos más curiosos y loables en torno a las motos, que se organiza en todo el mundo, es, sin lugar a dudas, el Distinguished Gentleman’s Ride (DGR), ya que su mayor objetivo no es otro que recaudar fondos que ayuden a la salud masculina, especialmente a todo lo relacionado con el cáncer de próstata y el suicidio.

Como se deduce de su nombre, se trata de una concentración motera dirigida a los hombres, a los que se les sugiere que participen luciendo sus mejores galas.

La idea surgió en Australia, concretamente en la ciudad de Sidney, y su promotor fue Mark Hawa, quien se inspiró en la serie Mad Men, donde los protagonistas siempre visten de punta en blanco. Y si bien en 2012, año de su primera celebración, no tuvo fines recaudatorios, a partir del año siguiente trabajaron con la Fundación Movember para conseguir los citados fondos que ayuden a la salud masculina.