CALLES - HOY, Pje. José Riera
Roberto Adrián Busto: uno de los más jóvenes
El nombre fue impuesto con fecha 7 de junio de 1984 durante la gestión de Horacio CabezasEl reciente día 10 de mayo se cumplió un nuevo aniversario de la muerte del cabo Roberto Adrián Busto.
Había nacido el 2 de agosto de 1965 y es el otro villamariense caído en el conflicto del Atlántico Sur en 1982.
Su familia estaba compuesta por sus padres Ilda y Aldo Busto y sus hermanos Daniel y Gladys, quienes vivían en barrio Rivadavia, muy cerca de la escuela primaria San Martín, donde realizó sus primeros estudios. Posteriormente, inició el secundario en la ex-Escuela del Trabajo, en la rama de Electrónica, ciclo que no alcanzó a terminar.
A los 15 años rindió para ingresar a la escuela de Suboficiales Sargento Cabral de la provincia de Buenos Aires.?Lo hizo en febrero de 1981.
Luego del comienzo del conflicto armado, en abril de 1982, Roberto fue designado para integrar el Grupo de Artillería de Defensa Aérea 101.
Tres días después fue trasladado con destino en las Islas Malvinas, donde fue comisionado al área de Material Militar en el ARA Isla de los Estados, navío utilizado para el transporte de víveres y material militar.
Su hermana Gladys, contó oportunamente: “Cuando se produce el desembarco en las islas, aquel 2 de abril, a todos nos invadió inicialmente la alegría. Luego, al saber nuestra realidad, que nuestro hermano estaba en comisión allá, llegó la angustia, la desesperación y luego el llanto”.
El 10 de mayo el ARA Isla de los Estados, en el que estaba embarcado Busto, fue atacado y hundido por una fragata inglesa y al joven cabo villamariense se lo dio por desaparecido.
“Recién el 20 de mayo nos avisan que Roberto había fallecido en ese ataque”, dijo Gladys.
Una vez ya finalizado el conflicto en el Atlántico Sur, esos muchachos, algunos de carrera militar y otros que eran conscriptos, fueron invisibilizados por aquel nefasto gobierno constituido por la Junta Militar en decadencia.
Fueron ocultados en algunos casos, negados en la realidad que les tocó vivir a los sobrevivientes, desestimados y para nada reconocidos tanto en tierra malvinense como en las gélidas aguas del sur.
El primer lugar donde funciona el Centro de Veteranos de Guerra fue justamente en la casa de la abuela de Busto, su madre y su hermano mayor Daniel fueron los encargados de buscar y movilizar a excombatientes para juntarse posteriormente, comentaba su hermana.
“Sin apoyo de nadie ellos fueron quienes trataban de encontrar testimonios sobre lo ocurrido a través de aquellos que estuvieron en el sur, saber algo, porque nadie sabía nada de nada, nadie a nivel oficial nos contaba nada. Nos sentíamos algo mejor cuando nos enterábamos de algo”, relató.
Luego llegó la democracia y allí cambió todo, el reconocimiento y los diferentes testimonios que de a poco se fueron sumando para poder entender qué fue lo que pasó en esa guerra tan absurda como injusta.
EL ARA “ISLA DE LOS ESTADOS”
El “Isla de los Estados” había llegado a Malvinas durante el mediodía del histórico 2 de abril y amarró en el pequeño muelle de madera de Puerto Argentino. Desde entonces, permaneció afectado a las operaciones de apoyo logístico en el archipiélago.
Jamás regresó al continente.
Su escaso calado resultaba ideal para las operaciones de carga y descarga. Asimismo, su tripulación ya tenía una gran experiencia en navegaciones por los canales de la zona y un conocimiento con el que otros pocos contaban. Durante sus días de guerra, la unidad trasladó a varios soldados mientras sus bodegas transportaban víveres, municiones, equipos militares y combustibles hasta donde se necesitaran.
Fue hundido por la fragata HMS Alacrity a las 22.20 del 10 de mayo de 1982, cuando operaba cerca de la isla Cisne, en el estrecho de San Carlos. La Alacrity atacó al buque con sus cañones, impactando en la carga de combustible y municiones, por lo que explotó en pocos minutos. De los 24 tripulantes, dos fueron rescatados por el ARA Forrest; 15 tripulantes civiles marinos mercantes, tres de la Armada Argentina, dos del Ejército Argentino, uno de la Fuerza Aérea Argentina, junto con uno de la Prefectura Naval Argentina, perdieron la vida en el hundimiento.
Un mural realizado a su memoria
Oportunamente, el joven vecino de nuestra ciudad fue reconocido en el establecimiento educativo al que asistía: la Escuela José de San Martín, del barrio Rivadavia. Allí, al igual que la biblioteca del lugar que lleva su nombre, un mural evoca la trayectoria de su corta vida.
Julieta Barbuio, la artista que plasmó la obra en su honor, había expresado en su momento: “Es una temática muy difícil para los argentinos; un tema que aún nos sigue doliendo, nos atraviesa y nos ha marcado como país”.
La hermana del mártir caído en el sur, Gladys Busto, señaló sobre el mural: “En un lado, la niñez de él, la que me trae tantísimos recuerdos y nostalgias. En el otro extremo, su corta juventud representando lo que amaba: alistarse para seguir la carrera elegida, para cumplir con el deber de defender la Patria y la Bandera hasta perder la vida, lo cual cumplió”.
