Falleció el dueño de Casa Diva, reconocido vecino de la ciudad

El adiós a un ícono del comercio local

Apenas publicamos la noticia del fallecimiento de Isaac Gornitz, nuestras redes sociales se llenaron de mensajes de condolencia y aliento a la familia
sábado, 11 de mayo de 2024 · 08:45

“Nací en Villa María hace 78 años, el mismo año que mi padre fundó este negocio en este local, en 1945. De hecho, mi papá ya vendía artículos de mercería a domicilio y se asoció con el dueño original, pero al local lo abrieron en plaza Centenario, donde se quemó, y por eso se mudó acá, a la calle Corrientes”, dijo Isaac Gornitz a elDiario a comienzo de este año, en vísperas de un nuevo aniversario de la fundación de Casa Diva.

El hijo de León y de Matilde, esposo de Laura, padre de Ariel, Judith, Gustavo y Fabián, falleció ayer, según lo informó públicamente la Sociedad Israelita de Beneficencia Hebra Keduscha, donde se desempeñó como presidente durante muchos años.

León había llegado a la Argentina desde Polonia en 1938, escapando del terror y la persecución implantados por el nazismo, evitando por milagro terminar en un campo de concentración.

“Mi papá murió joven, a los 48 años. Creo que quedó mal por lo que vivió en Europa antes de venir a la Argentina y también por el dolor que le causó la muerte de mi hermano en un accidente de moto. Todo eso lo afectó y al final le dio un infarto. Así que desde muy chico ayudé a mi mamá en la mercería”, contó Isaac.

 

Ocho décadas...

Entonces, él y su mamá Matilde, luego acompañados por su esposa Laura, serían los encargados de mantener abierta la puerta del local, la mercería, una tienda icónica del centro de la ciudad, Casa Diva, a la que ayudarían a navegar durante casi ocho décadas por ese mar embravecido de la economía argentina, donde el vaivén produjo olas de tal envergadura, que hicieron naufragar a tantísimos otros.

Sin irnos demasiado lejos, en esa misma calle Corrientes fueron cerrando sus puertas Casa Marcos, Casa Cabezón, FabriCamisas Rigar’s, Burmeister Lamberghini (que se mudó a Santa Fe y Alem, pero que también terminó hundida) y podríamos seguir si nos cambiamos de rubro: en el gastronómico, por ejemplo, encontraríamos a Kreo e Ichi Ban, por apuntar solamente a un sector.

Claro que Isaac, que había cursado hasta tercer año de la secundaria en el Colegio Rivadavia del doctor Antonio Sobral, era quien pasó a sostener firme el timón.

En la tienda tenía cerca de diez mil artículos, y todos estaban almacenados, al mismo tiempo, en su cabeza. “Están acá, en mi computadora personal”, decía a nuestro periodista riendo y señalando su frente.

 

Los años dorados...

“En los tiempos dorados de la tienda, que fueron en los años 60, 70 y 80, cuando la modista tenía un papel mucho más preponderante en la confección de ropa, y no solo de arreglos, tuvimos hasta cinco empleadas/os. Comencé a trabajar con 17 años. Y desde ese entonces estoy acá”, recordaba.

Por entonces con 78 años de funcionamiento del local, Issac y  Laura, contaban que serían los últimos, los que apagarían la luz, porque sus hijos, aunque en algún momento los ayudaron,“ya tienen sus propias carreras y vidas”.

“Este local es nuestro. Lo compré en su momento. Esta es una mercería tradicional y tenemos hilos, botones, cierres, telas y más. En otro momento, incluso, tuvimos muchos más productos, casi todos los que se necesitan para hacer toda la ropa. El tema es que hoy la gente se compra la ropa hecha, y antes era más de hacérsela; al menos gran parte de ella, a su gusto y medida”, comentaba.

Se crió en inmediaciones del Club Unión Central, donde, además de ser la mascota del primer equipo, jugó al fútbol junto con su hermano. “Jugaba de 9, hasta que la tuberculosis me alejó de las canchas... Tuve que ir al Servicio Militar y me descubrieron la tuberculosis, que me alejó de la tienda también... Fue en esa época que hubo una gran epidemia y, hasta el día de hoy, no se sabe ni cómo vino ni cómo se fue. Yo vendía también viajando, pero ahí el médico me dijo que no podía viajar más y me quedé en el negocio”, confiaba en su charla con elDiario.

Ayer, cuando publicamos la noticia de su fallecimiento en nuestra página web y redes sociales, se llenaron de mensajes (al cierre de esta edición se aproximaban a los 200) que destacaban su don de gente.

Que descanse en paz.

Abrazamos a su familia.

 

Velatorio

El velatorio tendrá lugar en Casa Paviotti, Entre Ríos 589 y Belgrano de nuestra ciudad, este sábado 11 de mayo a partir de las 19 horas según los ritos judíos.

El domingo será velado hasta las 9.30 horas, siendo sepultado en el Cementerio Israelita de Villa María a las 10 horas.