Villa María aportó a la multitudinaria expresión nacional

Una defensa irrestricta de la Universidad

Es pública y es de todos. Y no es un relato. Lo demostró el pueblo en las principales ciudades del país. Y nuestra ciudad aportó a ese concierto la movilización más grande que se vio en sus calles desde la recuperación de la democracia
miércoles, 24 de abril de 2024 · 08:15

(Edición impresa). “Universidad de los trabajadores...”, “La Patria no se vende...”, “Si el presupuesto no está, qué quilombo se va a armar”, “Patria sí, colonia no”... La multitud cantaba mientras avanzaba hacia plaza Centenario. Encabezaban la marcha grandes pancartas de la Universidad Nacional de Villa María y de la Facultad Regional Villa María de la Universidad Tecnológica Nacional, sostenidas por docentes, estudiantes, nodocentes y graduados (la comunidad educativa de la UTN había caminado desde su sede en barrio San Juan Bautista hasta al Rectorado de la UNVM, en Entre Ríos al 1400).

Eran las 18.12 cuando empezaron a caminar todos hacia el microcentro. Por detrás acompañaban la CGT y varios de sus gremios, como Uepc, Luz y Fuerza, Bancarios y Atilra, además de todos los de carácter universitario, pero también los había de la CTAA, como ATE, por ejemplo. Además, se podían apreciar pancartas de la APDH, históricos integrantes de SADE, referentes de colegios profesionales y, entre ellos, decenas de banderas y carteles escritos a mano: “Si no nos escuchan, entonces que nos vean”.

Las tres principales ciudades de la provincia (Córdoba, Río Cuarto y Villa María) fueron epicentro de concentraciones históricas en defensa de la educación pública.

A esa altura, los periodistas ya  comenzaron a consultarse acerca de cuánta gente estaba participando. ¿5.000? ¿7.000? Pero cuando quienes encabezaban la marcha llegaron por la calle Buenos Aires al paseo central de la ciudad y se vio que en la esquina de General Paz había más gente esperando, todos los números parecían quedarse cortos.

El cronista de elDiario se acercó al intendente Eduardo Accastello, quien participaba como uno más junto a su equipo de gobierno, y le preguntó:

-¿Usted recuerda alguna movilización mayor que esta desde la recuperación de la democracia?

-No, esta es la más grande; con toda seguridad.

Luego, fuentes municipales y universitarias estimaron que habían participado unas 10.000 personas. Y extraoficialmente desde la Policía Federal se coincidía con ese número, mientras desde la Policía de la Provincia la estimación bajaba a “7.500 más o menos”.

De cualquier manera, lo más importante fue la coincidencia del conjunto en la valoración del texto que se leyó al final de la concentración de Villa María, como ocurrió en las realizadas en las demás ciudades. Se trata de un documento de tres carillas, consensuado por Conadu, Fedun, Ctera, UDA, Fagdut, Fatun, FUA y el Consejo Interuniversitario Nacional (que reúne a los rectores de todas las casas de altos estudios públicas del país).

Con su maltrato a las universidades, el Gobierno nacional consiguió algo que no se registraba desde hace mucho tiempo en el país. La unión de estudiantes y trabajadores en las calles.

Punto por punto

Entre sus párrafos salientes, se cuentan los siete siguientes:

1-“La universidad pública argentina atraviesa un período crítico como consecuencia de las políticas implementadas por el Gobierno nacional, siendo que se trata de uno de los motores de la democracia, la producción y los lazos sociales.

2-La educación es un derecho humano fundamental porque se impone sobre el ingrato azar de la desigualdad. Defender esta concepción de la educación es de vital importancia y, más aún, cuando sus estudiantes se enfrentan al aumento generalizado de precios que impacta sobre salarios, servicios, alquiler y transporte, poniendo en jaque el acceso, la permanencia y el egreso.

3-No queremos que nos arrebaten nuestros sueños: nuestro futuro no les pertenece. Somos orgullosos hijos e hijas de la universidad argentina... Por eso, lucharemos en una irrenunciable resistencia democrática y pacífica, por la educación que queremos, por el país que anhelamos.

4-La ciencia y la tecnología forman parte de la universidad pública, ya que la investigación es uno de sus pilares. Muchas investigadoras e investigadores no llegan a fin de mes y carecen de información cierta sobre la posibilidad de continuar con sus proyectos por los recortes en Conicet, así como en institutos dependientes de las universidades. La ciencia y tecnología son aspectos sustanciales para la producción de soberanía, desarrollo y progreso. Un país que no invierte en ciencia, renuncia a su soberanía.

“La ciencia y tecnología son aspectos sustanciales para la producción de soberanía, desarrollo y progreso. Un país que no invierte en ciencia, renuncia a su soberanía”. Del documento leído anoche en plaza Centenario.

5-El desfinanciamiento de la universidad y el sistema científico va en desmedro de los declamados objetivos de lograr el crecimiento económico. Es un retroceso para la economía del país, que puede tener en las exportaciones basadas en la economía del conocimiento un sustento significativo. Gracias a su sistema universitario y científico, Argentina es el primer país de América Latina en I+D+I. En este país se fabricó uno de los diez reactores de energía más importantes del mundo.

6-Entre 2018 y 2022, la producción de software generó 19.500 millones de dólares... Gracias a la investigación aeroespacial en la universidad pública, Argentina es uno de los diez países que tienen capacidad para diseñar y producir satélites.

7-Creemos en la capacidad igualadora de la educación pública y gratuita, en el poder transformador de la Universidad como formidable herramienta de movilidad social ascendente y en el aporte diferencial y sustantivo que la producción científica hace en la sociedad del conocimiento. Todos los problemas que tenemos se resuelven con más educación y universidad pública, con más inversión en ciencia y tecnología. Queremos que nuestras instituciones sean el dispositivo que le permitan a la Argentina desandar las desigualdades estructurales y emprender la senda del desarrollo y la soberanía. La educación nos salva y nos hace libres. Convocamos a la sociedad argentina a defenderla”.

Finalmente, se cantó el Himno Nacional y la desconcentración fue tan pacífica como la marcha en sí misma, discretamente acompañada por dos motos y un móvil de la Policía provincial.

 

“La Docta” no podía ser menos: calculan que hubo más de 75 mil personas

“La Marcha Federal Universitaria se vivió como una fiesta. Córdoba dejó la primera postal de la jornada con su avenida más ancha, Hipólito Yrigoyen, colmada de personas con deseo: de manifestarse en contra del desfinanciamiento del sistema universitario argentino y deseo también de exigirle al Gobierno nacional que no desprestigie la institución con mayor capacidad igualadora: la universidad pública”, describió el portal de noticias de la Universidad Nacional de Córdoba Cba24n.

La casa de altos estudios estimó la asistencia en un piso de 75 mil asistentes, con un techo de hasta 100 mil.

“El rechazo al enfoque que el Gobierno de Javier Milei le dio a la educación, en general, y a las universidades en particular”, escribió.

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