Pablo Wehbe es académico de la UNVM, además de experto en Relaciones Internacionales y del tema Malvinas

Los veteranos son San Martín

El riocuartense dio un panorama de lo que fue la guerra, así como su visión del conflicto por la soberanía de las islas, a las que está convencido de que se deben recuperar, tarde o temprano, por medio de la vía diplomática
martes, 2 de abril de 2024 · 08:30

Pablo Wehbe es profesor adjunto en Relaciones Internacionales en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y, entre otras cosas, dio dictó una cátedra sobre Malvinas que tuvo provocó gran interés. Ahora trabaja junto a las autoridades de la casa de altos estudios para crear un posgrado.

 Junto a los docentes e investigadores, Jorge Foa Torres, Javier Díaz Araujo, Mariano Andreis y Gabriel Suárez Fosacecca realizó hace poco juntos un viaje a las islas y el relato del periplo se plasmó en las páginas de elDiario, en ocho entregas. 

 Hoy, Pablo es quien ofrece al lector su visión de lo que pasó hace 42 años y mucho más.

“Malvinas es una suma de muchas cosas. Primero, me remite el secundario y las charlas que tenía con mis compañeros, previo al 2 de abril. Recuerdo el diario La Prensa, la columna de semanal de Jesús Iglesias Rouco,  que luego supimos eran infidencias de la Marina, hablando de lo fácil que sería desembarcar en las islas y recuperarlas. Y?luego, leer el 2 de abril la tapa de Clarín: ‘Inminente recuperación de las Islas Malvinas’”, dijo.

 

Ingenuo dictador

Wehbe explicó que eso, con los años,  llevó a una reevaluación de los errores de apreciación de la dictadura militar “que pensaron que EE.UU. iba a estar del lado de Argentina, o que, en el peor de los casos, se iba a abstener, o que Inglaterra no iba a responder, sin embargo, ese mismo día se rompieron relaciones diplomáticas y los ingleses enviaron las Task Force, que le vino de maravillas a Margaret Thatcher”.

Así es: la primera ministra británica, cuando estaba a punto de caer su país por la crisis que había con los mineros, “tuvo el mejor pretexto para cambiar su alicaída popularidad yendo a la guerra contra Argentina, en un momento en que Inglaterra, por la división de tareas dentro de la?OTAN, tenía que desguazar su flota antes de julio, quedándose solo con submarinos. Eso no lo previó la dictadura argentina, que, de haber esperado unos meses más, se les hubiera hecho muy difícil a los ingleses movilizar su flota”.

 

Locura de guerra

“La Thatcher usó el pretexto de que la guerra era ‘una democracia contra una dictadura’. Sin embargo, tras la charla entre Leopoldo Galtieri y Ronald Reagan,  en la madrugada del 1 de abril,  quien estaba dispuesto a enviar al vicepresidente George Bush, el presidente argentino pensó que eso era una muestra de debilidad, sin entender el mensaje de que Thatcher no iba a detenerse y que  EE.UU. apoyaría al final a los ingleses”, dijo.

Wehbe recordó otro de los errores de la dictadura sobre la recuperación de las Malvinas: “No trabajó pensando en una guerra, sino en desembarcar para negociar. Pero vino el llamado ‘síndrome de la Plaza’, cuando Galtieri (evidentemente borracho, porque no paraba de tomar whisky, dicho por el propio secretario de Estado norteamericano, Alexander Haig, con quien había hablado antes) sale a la Plaza de Mayo y envalentonado dice ‘si quieren venir, que vengan, les presentaremos batalla’.?Así que aquello de negociar tras desembarcar se esfumó”.

“Ahí se da un diálogo entre Galtieri,?Jorge Isaac Anaya (Marina) y Basilio Lami Diozo (Fuerza Aérea), donde el segundo dijo que no podían ir a la guerra porque los ingleses tenían submarinos nucleares, y el tercero, diciendo que le dejaban la responsabilidad a él y que perdería todos los aviones por los portaviones británicos. Eso demuestra que Argentina nunca tuvo un plan de guerra”, indicó.

El profesor dijo que lo hecho por los combatientes argentinos fue “de auténtica heroicidad, de un nivel increíble, en un contexto que jamás se trabajó, que fue una guerra contra la tercera potencia del mundo apoyada por la primera. Imaginate que Haig, al ver cómo se bebía de un trago los whiskys Galtieri, al llegar a la Embajada, le pidió a todo el personal que sacaran las visas para ir a Uruguay, ‘porque esto que acabo de ver es igual al Tercer Reich, una muestra de nazismo; este gobierno, tarde o temprano, va a tener una actitud nazi’, que, de hecho, ya había tenido con el genocidio y los desaparecidos”.

 

Héroes como próceres

Sobre los veteranos y su papel hoy, dijo que “cuando le digo a los veteranos que son héroes, casi que saltan a la defensiva diciendo ‘no, los héroes son los que quedaron’. Y después de haber estado en el cementerio de Puerto Darwin y ver la soledad de esas tumbas, de estar en los montes con mis  hermanos de la Universidad, estando en los lugares de las batallas,  volvimos y dijimos que, si no fuera por los veteranos que les pusieron voz a los que cayeron, y voz a la historia, hoy solo tendríamos la versión de la BBC. Y hay que agradecer a Télam -que ahora quiere desaparecer este gobierno nazi que nos pretende gobernar-, o no tendríamos la historia completa. Por lo tanto, los veteranos son la voz de los héroes que no pudieron volver, de los 649 que dieron su vida y los 400 suicidados. Los veteranos están a la altura de San Martín,?Belgrano y Moreno, y hay que abrazarlos siempre”, expresó,  emocionado.

 

Hacer soberanía

El académico señaló que “la  ideologización extrema del actual Gobierno argentino ha llevado a que, paradójicamente, nos aliemos con quienes juegan claramente en favor del Gobierno británico. Argentina dejó de lado sus intereses nacionales y estratégicos en el Atlántico Sur, y este gobierno se quedó callado cuando David Cameron dijo en Malvinas que no había que negociar nada con nuestro país, y además calló frente al proyecto de un megapuerto en Puerto Argentino. Y no estamos defendiendo tampoco los nódulos polimetálicos de la plataforma continental Argentina, entregando la pesca y cerrando los ojos ante el avance imperialista de Ecuador para abajo. Inglaterra no se sienta en la mesa de negociación porque no tiene argumentos históricos. España fue el país que descubrió las islas y, de acuerdo al derecho internacional público, es quien tiene privilegio, y nosotros fuimos su colonia.?Y la primera población fue de franceses, que reconocían la soberanía española y originalmente se llaman Les Malvines. Además, Gran?Bretaña nunca quiso poblar e hicieron abandono voluntario, y lo más importante: el acuerdo de paz, amistad y comercio firmado en 1824, donde Inglaterra reconoce la independencia argentina y no hace reserva de soberanía. Y no olvidar la Resolución 2.065 de la ONU, que dice que hay una situación de colonialismo y conflicto de soberanía, y que  se deben tomar en cuenta los intereses argentinos por encima de los deseos de los kelpers, porque no son pueblo, sino  apenas una población.  Por eso hay que mantener la memoria viva, nunca bajar los brazos, e ir a las islas, porque eso es hacer soberanía. Y hay que recuperarlas por la vía diplomática”.