Inflación - Lo que expuso un supermercadista local
Fijaron precio con dólar a $2.000 y luego no bajaron
“Son avivadas”, expresó Jorge Depetris, de supermercados Isis. Dijo que la gente tiene que saber qué supermercados no forman precios. Negó desabastecimiento“Hay empresas que en diciembre acomodaron sus precios a un dólar de 2 mil pesos, y después no lo bajaron a la mitad”, reveló ayer el supermercadista local Jorge Depetris.
El comerciante es uno de los que firmó un acuerdo local para ofrecer una canasta básica más accesible (ver AQUI). Dueño de un mayorista y cuatro locales (dos en Villa María, dos en Villa Nueva), está a diario detrás de los precios.
“La gente tiene que entender que los formadores de precios son las fábricas”, dijo al dialogar con la prensa ayer en la Municipalidad. Corrió a los supermercados del ojo de la tormenta por el nivel de inflación. “La competencia en el supermercadismo es feroz, nos estamos chequeando todos los días, tengo más fotos de la competencia que mías, y ellos también”, graficó.
Sostuvo que los precios comenzaron a bajar. Cuestionó lo que hicieron grandes compañías en diciembre, al ajustarse a un hipotético dólar a 2 mil pesos, el doble del actual. “Después no bajaron los valores”, resaltó, en referencia a lo que ocurrió en la economía nacional, con un dólar estable luego de haber subido unas semanas en el verano.
En este sentido, advirtió que “a una marca de gaseosa muy importante se le venció toda la bebida, y a una marca importante de caramelos también le ocurrió lo mismo”, por poner valores exorbitantes, que el mercado no convalidó.
“Lo que pido a las empresas es que se acomoden al dólar nuevo. Hacen avivadas”, lanzó.
“Ponen un precio a una unidad de gaseosa y en la segunda lo ponen al 80%. ¿Por qué no dicen cuánto valen las dos botellas?”, mencionó.
Depetris aseguró que no ha tenido una baja importante de ventas en sus locales.
“En enero hubo mucha inflación, en febrero bajó bastante y marzo fue otro gran palazo, pero las ventas se mantienen, y creo que se va por buen camino”, describió.
Ante la consulta periodística, ratificó que “en unidades no cayó” la comercialización. “Lo único que la gente no puede hacer es no comer”, consideró.
Sí hubo una merma en la calidad de los productos más comercializados, “pero las segundas marcas que se están poniendo de moda no son de calidad muy inferior”, afirmó.
“Lo que más baja es el precio de alimentos; azúcar ha bajado considerablemente, de $800 en enero a $640 hoy”, precisó.
Analizó que el panorama dependerá de “si las fábricas quieren vender” o no.
Destacó que “no hay faltantes, no ha habido desabastecimiento”, y no le teme a los importados. “No sé si por el sector de clientes al que nos dirigimos, pero no creo que podrían acceder a los importados”, consideró.
Cabe destacar que organismos y consultoras coinciden en la caída de ventas en supermercados y almacenes en el país en los últimos meses, en el marco de un fuerte proceso inflacionario.
Las ventas minoristas Pymes se hundieron un 25,5% anual en febrero, según CAME, y uno de los rubros con mayor descenso fue Alimentos y Bebidas (la caída fue del 33,3%).
El año arrancó muy mal. El INDEC midió que en enero la caída de las ventas de los supermercados fue del 13,8% interanual y del 3,4% respecto de diciembre. Así, el nivel de consumo en los supermercados medido en cantidades fue el más bajo de la serie disponible desde enero de 2017.
