CENMA 96 y la importancia de la terminalidad educativa
“Invitamos a todos”
Mirta Abregú, directora de la institución, recalcó cómo la crisis genera un mayor interés por finalizar el secundarioMirta Abregú, directora del CENMA 96 de nuestra ciudad, se refirió a la actualidad de la institución, que también tiene sus anexos en Villa Nueva y diferentes pueblos de la región.
Se trata de una opción de terminalidad educativa que posee diversas alternativas, tanto presenciales como semipresenciales. Todo está adaptado a los estudiantes que estudian, trabajan o hacen las dos cosas en simultáneo. Lo que prima es la empatía.
La semipresencialidad se ubica en el Centro Empleados de Comercio, donde su coordinadora es Ayelén Audisio; en la escuela Nicolás Avellaneda, José Luis Aguilar es quien está a cargo. Abregú, por su parte, dirige la institución de calle Santa Fe y coordina el resto.
“En cada año que empieza se renuevan las expectativas. Nosotros tenemos un gran equipo que está trabajando con los estudiantes que se acercan a la escuela. Sabemos que, este año, la situación económica va a ser complicada, pero también sabemos que la escuela es un lugar en donde se le devuelve la voz a todos los estudiantes que, de alguna manera, la han perdido en el sistema educativo o por la situación laboral o familiar”, dijo Abregú. Y definió: “El CENMA 96 se compone de anexos, extensiones áulicas, y tiene la modalidad semipresencial y la combinada en línea. También tenemos que agregarle Tío Pujio, Ausonia, Etruria y una extensión áulica que funciona en Villa Nueva -en las instalaciones del colegio Pablo Sexto-. Lo novedoso de esta última es que funciona por la mañana (la de Villa Nueva)”, subrayó.
Audisio, del CEC, recalcó: “Tenemos las inscripciones abiertas durante todo el año. La modalidad es por medio de planes en donde (en el caso de que exista) se propone reconocer la trayectoria educativa del estudiante; los estudiantes pueden acceder a tutorías -miércoles y jueves por la noche-, donde van a contar con la participación de los profesores”.
Aguilar recalcó: “Funcionamos en el edificio de la escuela Nicolás Avellaneda. Trabajamos de lunes a viernes desde las 19. Invitamos a todos los que quieran sumarse”.
Situación económica
Respecto a la actualidad nacional que nos atraviesa a todos, Abregú reflexionó: “Siempre que hay crisis, por un lado, estamos atravesados por cuestiones lógicas…, el malestar social se siente; pero también la crisis hace que muchos estudiantes privados se acerquen como un medio gratuito. Sabemos que el secundario es primordial y nuestra característica es la flexibilidad, tanto en horarios como cursado. Siempre estamos adaptándonos a la realidad de cada alumno. Como son menos estudiantes que una escuela media, el seguimiento es personalizado”.
“Desde la escuela, la política es la contención. Que el alumno se sienta parte, sabemos que el adulto no va por obligación y, si se siente contenido, se queda. Queremos que recuperen el rol de estudiante”, dijo.
Referido a la franja etaria, agregó: “Desde hace dos o tres años, en el caso del nocturno, se ha acercado gente adulta (50 años, por ejemplo) y, como nos manejamos mucho por las redes sociales, los adultos mayores también se están acercando porque ven que están volviendo a la escuela, se están animando. Tenemos una población bastante variada”.
Un dato no menor es que durante este año no se llevará adelante el Programa de Alfabetización y Educación Básica que ofrecía la Municipalidad de Villa María. El mismo había sido muy criticado, incluso desde la UEPC, por la realidad de los trabajadores y los contenidos. Vale la pena mencionar que los títulos eran emitidos por el Instituto Nacional Superior del Profesorado Técnico de la UTN.
