El Residencial Buenos Aires vive muchos problemas, pero sobre todo de inseguridad

Vecinos de un barrio, en jaque

La problemática que viven las vecinas y los vecinos de este lugar, aunque algo compleja, puede tener una fácil solución, si acaso los responsables de cortar el pasto lo hagan, el alumbrado funcione, y haya más seguridad
lunes, 11 de marzo de 2024 · 08:32

Una vecina, que prefiere no dar su nombre, del Barrio Residencial Buenos Aires, que está por la calle del mismo nombre casi llegando a la colectora de la autopista Rosario-Córdoba, se comunicó con elDiario, y dijo que “estamos viviendo muchos problemas; justo al frente de donde están haciendo el Norterra, tenemos, sobre todo, muchos problemas de inseguridad, y esto es por el abandono en que se encuentra el barrio por parte de las autoridades”.

La vecina indicó que pueden pasar semanas que se corta la luz del alumbrado público y entonces esa zona es muy peligrosa porque no se ve nada “y por más reclamos que hagamos, nada pasa, porque no viene nadie. Hemos reclamado de todas las maneras, al municipio, a los desarrolladores, y nada. Además, no nos cortan los yuyos ni en las plazoletas, incluso las calles se están cerrando por la cantidad de yuyos que hay”.

“Por otra parte, las calles son casi intransitables por la cantidad de pozos que hay. Y sí, tenemos muchos robos por parte de los amantes de lo ajeno, quienes tienen muchos lugares  en donde esconderse. Hace unos días se le metieron a unos vecinos estando ellos dentro de su casa. Es un barrio muy chiquito y parecería que no nos llevan el apunte. Hemos reclamado en el 147 y en la Municipalidad, así como hicimos notas con varios medios digitales, pero no la suben. Tuvimos como 20 días en que el barrio fue tierra de nadie. Los de seguridad ciudadana, salvo un día, no vienen por acá jamás. No existimos, es un barrio totalmente olvidado”, expresó consternada.

 

Otro vecino

Andrés, otro vecino que ha estado al frente del grupo vecinal confirma lo anterior y añadió que “sí, hemos hecho varios reclamos, innumerables, y además tenemos grupos con  los vecinos del  barrio, e incluso con la policía y demás, sin embargo, a través de los cuales jamás obtuvimos respuesta alguna, por lo que opté retirarme de esos grupos”.

“También pedimos a los vecinos que corten los pastos que les corresponden, pero el tema es que el loteador dijo que quien no cercaba sus terrenos, ellos se iban a encargar de cortar el pasto y eso no pasó nunca. Los caminos de ingreso y egreso, así como los laterales, con los camiones que circulan y la lluvia, están absolutamente arruinados”, explicó.

Expresó que todo esto hace que sea muy difícil transitar por esas calles en días normales y peor aún con las  con lluvias, “donde se hace casi imposible, y más aún para quien anda en bici o en moto, porque es una odisea circular, y es que simplemente no pueden”, señaló.

“Además, como estamos rodeados de campo, los pastos nos están ganando terreno, demasiado, lo que provoca que proliferen los insectos, los bichos y hasta serpientes. Y los cortes de luz por 3 o 4 noches o más es todo el tiempo, una constante”, expresó. 

“Esto hace que sea muy fácil para que los delincuentes se metan y se escondan, y no solo se metan en las casas, sino que te sorprendan caminando, la semana pasada hubo hasta cinco casos de robos. Cuando llamamos a la Policía, llega siempre tarde. Nos sentimos abandonados totalmente. Es un sufrimiento constante vivir acá por todo esto”, finalizó.

 

Un problema que tiene solución

elDiario hizo una inspección en el lugar y habló con otro de los habitantes del barrio que conoce muy bien la problemática. Lo primero a destacar es que el lugar colinda, prácticamente, con la autopista. En su parte inicial está bastante construido, y tiene un 50% de lotes vacíos. Solo tiene dos calles de ingreso y egreso, hacia la calle Buenos Aires, y hacia el lado de la ciudad topa contra unos campos.  Es hacia el final del barrio donde está el mayor problema, con muchos lotes que no le pertenecen a nadie, ya que el emprendimiento inmobiliario aún no los ha vendido. El vecino explica que el municipio dice que los yuyos “los tiene que cortar el frentista o propietario del lote”. Pero, a su vez, explica que lo que dice la ordenanza es que el mantenimiento de los lotes que no han sido vendidos corresponde al desarrollador o loteador, y hay muchos en esa condición.

Por lo que dice esta persona, la municipalidad solo corta una plazoleta  y nada más.  Por lo que quienes deberían dar respuesta al corte de los yuyos en los lotes no comprados sería, en este caso, los dueños del desarrollo y de los lotes que no han sido vendidos a particulares, “pero por más que hemos hecho el reclamo al municipio no nos dan la respuesta, y acá hay niños pequeños que salen a la calle y el otro día una nena tuvo un encuentro con una serpiente, lo cual representa ya, desde ese lado, un peligro”.

Respecto a la inseguridad, aunque han instalado una alarma comunitaria, no ha servido de mucho, porque según dice este vecino, todas las noches hay algún tipo de incidente respecto a robos o intentos de, sobre todo en la parte posterior, que da a campos y pastizales muy altos, donde es muy fácil que se escondan los malvivientes, además de que proliferan los bichos e insectos de todo tipo.

La solución, además del tema del alumbrado público que está apagado casi todo el tiempo, es cortar el pasto, por lo que para los vecinos es la Municipalidad la que debería de intimar o bien notificar a los desarrolladores a que corten los yuyos de esos terrenos que no tiene dueño. Porque según lo visto, los terrenos que tiene propietarios están bastante bien. Es decir: hacer lo que tienen que hacer los responsables de la situación.