Fernando Páez - Secretario general de STIA - DÍA DEL TRABAJADOR DE LA ALIMENTACIÓN

“En una situación compleja”

El sindicalista afianzó que hoy festejan su día esperando una recomposición salarial para que vuelva a crecer el consumo. “Queremos que al Gobierno le vaya bien, así nos va bien a todos... pero vemos un horizonte complicado”, sostuvo
domingo, 10 de marzo de 2024 · 08:30

Fernando Páez, secretario general de los Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de la Seccional Villa María, definió como complejo el panorama con el que conviven los trabajadores del rubro alimenticio.

Es un 2024 repleto de incertidumbre donde, si bien pudieron lograr el Salón de Usos Múltiples (SUM) en el predio ubicado en Villa Nueva, el mismo no pudo cerrarse por cuestiones económicas.

En sus palabras, algunas empresas tienen “la espalda” para sobrellevar el shock inflacionario, mientras que las Pymes intentan seguir produciendo algo tan necesario como los alimentos.

Son tiempos de bolsillos golpeados y, en esa atmósfera, las segundas marcas (o hasta las terceras) aparecen como primera opción a la hora de poner algo sobre la mesa.

“Este día nos encuentra, lamentablemente, en una situación muy compleja”, inició Páez, y desarrolló: “Tenemos un predio y el anhelo era hacer el Salón de Usos Múltiples. Logramos hacerlo, pero no cerrarlo ni ponerle las aperturas. Somos un sindicato que se sustenta solo, no recibimos ayuda política ni de nadie. Esto nos encuentra en una situación complicada y no estamos exentos de lo que sucede en el país”, dijo el sindicalista, haciendo alusión a los aportes que son direccionados por los trabajadores: “Los aportes vienen por escalera y los gastos suben por ascensor”, recalcó.

En sus palabras, el entrevistado también celebró el hecho de haber entregado, desde el gremio, el bolsón de fin de año y los útiles escolares.

“Si bien hemos recortado algunas cuestiones, estamos buscando sobrellevar la situación y creo que lo mismo sucede en todos los rubros. Estamos en contacto permanente con la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional y allí escuchamos la problemática que sufren todos los sectores”, sostuvo el secretario general del gremio, que tiene como sede la esquina Leandro N. Alem y Comercio de Villa Nueva.

Respecto a la realidad de los trabajadores de la Alimentación, la construcción, la metalmecánica y otros ramos han sido “muy golpeados”, según las palabras de Páez.

“Pudimos, en enero, cerrar una paritaria del 60%”, dijo, y explicó que anteriormente las negociaciones por salarios eran semestrales, pero ahora pasaron a ser bimestrales. Esto es algo que se decidió en un plenario llevado adelante hace meses en Capital Federal. “Ya estamos pensando en marzo y abril”, adelantó.

 

Una pálida

La mala noticia, con la que arrancaron el año, tuvo que ver con el cierre de la fábrica de bombones y confites, Meteoro, ubicada en avenida Carranza de la ciudad de Villa Nueva. “Meteoro era una empresa que ya tenía problemas, y creo que la situación la terminó de disolver. De igual manera, en todas las empresas hay realidades distintas; estamos en una realidad donde lo último que dejamos es de consumir alimentos y, si bien el rubro no está golpeado, sí ha mermado la producción en todas las empresas que no tienen segundas o terceras marcas para salir a competir”, recalcó, y afianzó que “aquellas (empresas) que tienen segundas marcas, con valores más económicos, pueden afrontar un poco más la crisis”.  Esto se traduce con que algunas segundas marcas de empresas multinacionales siguen teniendo un precio elevado.

“La semana pasada estuvimos reunidos con empresas multinacionales que tienen productos muy caros para el precio de mercado y hoy encuentran su venta paralizada. Hay empresas que están produciendo dos o tres días a la semana. Hay otras con diversidad en productos para poder competir a nivel mercado”, contextualizó.

 

En alerta

“Cuando existen este tipo de crisis comienzan a aparecer los fantasmas de las suspensiones y despidos”, advirtió Páez, pero asegura que “hoy no se habla de eso, aunque siempre existe la preocupación en los trabajadores”.

“Nos encontramos en alerta, para ver qué sucede. Estamos esperando que la situación repunte y que al Gobierno le vaya bien para que nos vaya bien a todos, pero vemos un horizonte bastante complicado. Hasta que no haya una recomposición de salarios no va a haber consumo; se ha limitado el consumo en sí mismo”.

Referido a las Pymes, explicó que muchas “se están manteniendo porque producen, tienen menos valor agregado y el costo no es tan alto. Por esto mismo, pueden salir a competir al mercado”. Esto también, teniendo en cuenta la cantidad de trabajadores afectados en la producción.

“Las empresas grandes son más golpeadas, pero tal vez tengan la espalda tienen que soportarlo”, refirió.

Finalmente, y aprovechando la jornada, Páez y toda la Comisión Directiva de STIA aprovecharon para saludar “a esta gran familia que somos los trabajadores de la Alimentación”.