La mirada de un especialista local sobre el escenario nacional
Seggiaro traza el panorama de lo que viene en economía
Una situación que está marcada por lo que pasa en la Cámara de Diputados y lo que puede pasar (o no pasar) en el Senado. El contexto también está cruzado por el Poder Judicial, que dictó un amparo en defensa de los derechos laborales. Las alternativas de inversión y los mercados agropecuarios“Todo indica que, tanto el debate parlamentario en torno a la llamada Ley Ómnibus como las diversas reacciones generadas en el ámbito judicial con relación al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), continuarán generando incertidumbre durante los próximos días alrededor de la viabilidad efectiva del plan económico que pretende llevar adelante el Gobierno de Javier Milei”, comienza el análisis que el economista Carlos Seggiaro despacha semanalmente a las empresas que asesora.
En otros de los párrafos del trabajo al que tuvo acceso El Diario, el consultor advierte que “aún resta el paso de este proyecto por el Senado de la Nación, donde caben esperar nuevos planteos, sobre todo de parte de los Gobiernos provinciales, que demandan un mayor reparto de recursos para sobrellevar la crisis actual” y señala que, “mientras tanto, hay diversos cuestionamientos en danza, pero lo más importante fue que la Cámara Nacional del Trabajo dio lugar la semana pasada a un recurso de amparo presentando por la CGT, y declaró la inconstitucionalidad de todos los artículos del capítulo laboral contenidos en el Decreto de Necesidad y Urgencia”.
“Si el Gobierno insiste en avanzar, deberá hacerlo a través de un proyecto de ley”, afirma.
Seggiaro sostiene, además, que “el actual escenario recesivo tocará un piso entre abril y mayo... Básicamente, debido a la aparición de la cosecha gruesa”.
Y, en cuanto a la inflación, expresa que “el índice del INDEC, que marcó para diciembre en 25,5%, sería el techo a partir del cual cabe esperar un proceso de descompresión...”. En ese orden, apuntó que “parece razonable el pronóstico del FMI para el presente año, que ve una inflación del 150%”.
Sobre las alternativas de inversión, opina, entre otras cosas, que “el tipo de cambio oficial no puede sostenerse por más tiempo con una devaluación mensual del 2%, porque comenzará a producirse un atraso cambiario”.
En el capítulo dedicado a los mercados agropecuarios, el economista, que se desempeña como director ejecutivo en el Banco de Córdoba, manifiesta que “las condiciones secas y cálidas de las últimas semanas han comenzado a poner en duda algunos pronósticos muy optimistas sobre nuestra producción”.
“A lo anterior hay que sumar, de cara a los próximos meses, un posible debilitamiento del dólar a nivel internacional, lo cual sería una señal para la recuperación de la demanda internacional de materias primas en general”, dice.
Y agrega: “la noticia más relevante fue el freno que la oposición política le puso a Milei en su intento de aumentar las retenciones a las exportaciones para prácticamente todos los productos de las cadenas agroalimentarias. El retiro del capítulo fiscal de la llamada Ley Ómnibus lo deja fuera de la agenda, al menos por el momento”.
“Como contrapartida, el aumento en el precio de los combustibles y la electricidad, de cara a los próximos meses, impactará sobre los costos de diversas actividades, sobre todo aquellas de carácter más intensivo (porcinos y avícolas, por ejemplo). Por el lado de la carne vacuna, se espera una menor oferta de animales durante los próximos meses y menos regulaciones para las exportaciones, lo cual debería volver a impulsar los precios del kilo vivo, pese a la debilidad que se espera en la demanda interna”.
