Reclamo laboral - Exponen salarios y condiciones “insostenibles”
Docentes y auxiliares solicitan una reunión con el intendente
Trabajadoras de centros de promoción familiar piden urgente un encuentro con el mandatario villamariense para tratar de mejorar la situación en la que se desempeñan“Este tema ya lo expusimos, ya se habló y ya lo saben las autoridades, pero necesitamos una reunión con el intendente (Eduardo) Accastello para que nos escuche, porque con el conjunto de compañeras coincidimos en que la situación es insostenible”.
Así lo marcaron un grupo de trabajadoras docentes y auxiliares de los centros de promoción familiar municipales, quienes refirieron diversas aristas, además de “el tema sueldo”.
“No nos dejan reclamar por aumentos y son todas exigencias. Estamos cobrando muy poco y a la mayoría de las chicas no les alcanza para vivir. La estamos pasando realmente mal y siempre se hace la vista a un lado”, expresó una de ellas. “Estamos desesperadas por tener una reunión con el intendente”, insistió otra, y se lamentó porque “siempre” quedan “afuera” de la discusión salarial.
Pero también reclamaron “por mejores condiciones laborales”. “Somos quienes damos cuerpo y alma en la sala con los niños y las niñas de 45 días a 3 y 4 años (dependiendo del centro) y nos sentimos sumamente desprotegidas, no sabemos ya a quién recurrir”, acotaron, mencionando que hasta suelen ocurrir hechos violentos o reciben agresiones por parte de padres (madres, sobre todo), sin poder resolverlo, a pesar de la intervención de la Policía.
Para estas trabajadoras de los centros de promoción familiar, su condición “es demasiado precaria”, ya que se trata de facturantes monotributistas que perciben “entre 135.000 y cerca de 150.000 pesos de salario”, mientras que abonan “11.000 pesos por el monotributo”. “Si a eso le descontás los 100.000 que se pagan de alquiler en promedio, no te queda nada para vivir”, apuntó una de las mujeres en la descripción. Indicaron que “la mayoría de las docentes y auxiliares llevan muchos años en estos centros” y manifestaron que “no se valora al docente formado, de vocación, que eligió esta tarea tan digna” y lamentaron que “ahora también es triste tener que elegir buscar otra cosa para sostener los ingresos que necesita una familia para vivir”.
Explicaron que trabajan siete horas diarias, de 7 a 14 o de 13 a 20, dependiendo de los centros, de lunes a viernes, que brindan jardín maternal para niñas y niños de 45 días a 3 o 4 años. También entregan pañales, se brinda la comida, el desayuno o una colación, además de contención.
Las condiciones
En un párrafo aparte, el malestar de las trabajadoras es porque “a la hora de pedir y exigir, hay que hacer militancia partidaria obligada, tareas en horarios extras que no son remunerativas y sin el guardapolvo”.
Sostienen que han intentado en diferentes oportunidades concretar una entrevista con el intendente, pero que “no se pueden pedir reuniones, no hay derechos”, por lo que apelaron a El Diario para “ojalá obtener una respuesta”, una convocatoria a una reunión.
“Nuestros ingresos ya no alcanzan para nada y nos pagan con cuatro cheques, lo que nos obliga a ir cuatro veces al banco. Debemos mejorar nuestras condiciones laborales también. Ya hubo bajas porque algunas seños no soportan más y se van…”, agregaron.
