Se abrió la inscripción para las distintas propuestas
El Club de Abuelos José Manuel Estrada lanza sus talleres 2024
Integrantes de la Comisión repasaron lo alcanzado en los diez años de gestiónSe abrieron las inscripciones para los talleres que brinda el Club de Abuelos José Manuel Estrada, y durante todo el mes está la posibilidad para anotarse.
Las propuestas que ofrece la institución comenzarán en marzo y finalizarán en noviembre. Pasado julio, quienes asistan a los talleres empezarán a armar el número artístico para el cierre de fin de año.
María Cristina Machado, presidenta de la Comisión Directiva, y Nicolás Machado, encargado de Administración, dieron detalles en la Redacción de El Diario.
“Hacemos un esfuerzo para poder financiarlos”, dijo Cristina. Nicolás explicó que “cualquier adulto mayor de la ciudad que quiera participar de un taller, puede hacerlo abonando una cuota mínima por mes como socio”.
Aquellos interesados pueden acercarse a la sede del club, ubicada en calle Salta 1555. Los horarios de atención, solo por febrero, son de lunes a viernes de 9 a 12 y de 17 a 20.
También pueden comunicarse a los teléfonos: 0353-4612873 / 353-4143886.
El único requisito para poder acceder a cada propuesta es ser socio del club, lo cual se puede tramitar en la sede.
“Con la cuota social, además de tener acceso a todos los talleres, también pueden disfrutar de cualquier actividad que se haga desde el club. Los sábados tienen descuento en la entrada para el tradicional baile, pueden usar el salón una vez al año gratuitamente, entre otros”, explicó Cristina.
Los talleres son: Memoria, Folclore, Tango, Pintura, Inglés, Italiano, Gimnasia, Ritmos, Crochet, Bordado, Macramé, Computación; Celular, Yoga, Literatura y Reciclarte.
Diez años de gestión
El 2 de enero, la actual Comisión Directiva del club cumplió 10 años de gestión y en ese marco integrantes de la misma desean dar a conocer los logros obtenidos durante este tiempo.
“En primer lugar, logramos estar al día con los distintos organismos de control, lo cual nos permitió gestionar y acceder a distintos subsidios, ya sea a nivel local, provincial o nacional”, apuntó Nicolás.
Cristina recordó que cuando empezaron se encontraron “con un club muy deteriorado, entonces hubo que reparar el techo, a través de la provincia (con Eduardo Accastello como ministro) conseguimos un subsidio de un millón de pesos que nos sirvió para comprar el material y la institución se hizo cargo de la mano de obra”.
“También hicimos mantenimiento de paredes, reacondicionamiento y pintura de los espacios internos y externos.
Después, con otra gestión del municipio (cuando estaba Martín Gill) logramos la adquisición de 200 sillas para el club.
Y con un subsidio a nivel nacional se compraron seis computadoras, tres aires acondicionados, una heladera, equipos de sonido y distintos equipamientos”.
“En todas las obras que se han realizado, decidimos adquirir en la ciudad las cosas que necesitábamos, generamos empleo local. Eso sumado al consumo diario que tiene el club, que genera un movimiento económico en la ciudad. Como punto cultural, con el famoso baile de los sábados, el club recibe gente de la zona que decide invertir en Villa María”, subrayó Nicolás.
Cristina explicó que lo hacen con mucho entusiasmo “para la gente de la tercera edad, porque hay una franja etaria con una numerosa cantidad de personas que pasando los 50 años ya no tienen un lugar donde ir, es una franja bastante importante”.
Recordaron que cuando en 2013 se conformó la nueva Comisión Directiva, el club solo era de baile, no tenía injerencia social, “por eso con el equipo de trabajo se logró darle una impronta más humanitaria y con la mirada puesta en la tercera edad”.
En conjunto con otras instituciones se han brindado charlas de contención emocional, de defensa al consumidor, entre otras temáticas.
Cedieron el espacio para que los niños del barrio puedan realizar las fichas médicas. Se han organizado festejos por el Día de la Madre, Día de la Mujer, Día de la Tradición, también peñas con artistas locales, en conjunto con academias de danza.
Cedieron ese espacio para que escuelas públicas, generalmente de alrededor, pudieran hacer su fiesta de fin de año, acto de colación, sin cobrarles un alquiler.
Y se han gestionado convenios con la Universidad para que estudiantes de carreras afines, como Terapia Ocupacional, tuvieran un lugar donde realizar sus pasantías.
