Aunque el precio está casi en los niveles de diciembre, el bolsillo de la gente no da abasto para comprarla
Sigue bajando el consumo de carne
El lunes hubo un nuevo incremento del precio de este producto. Si consideramos el resto de aumentos que vienen golpeando el poder adquisitivo de las personas, y según la opinión de varios carniceros, cada vez hay menos ventaEl lunes se registró un nuevo aumento en el precio de la carne, que ronda entre el 8 y el 15%, aunque, según coincidieron los carniceros consultados por El Diario, sería, como mínimo, del 10%. Es importante recordar que en diciembre, cuando asumió el nuevo Gobierno, hubo una suba del 30% que impactó fuertemente de cara a las Fiestas. Luego, aunque bajó, vino otra suba en enero, y ahora, esta.
Sin embargo, aunque el precio de la carne se estancó, e incluso referentes locales del rubro afirman que hoy el precio está casi a los niveles del fin del año pasado, la caída del consumo ha sido muy fuerte por el magro poder adquisitivo de la gente, y algunos dicen que podría ser incluso del 40%.
Aunque hay opiniones diversas, todos coinciden en que se compra mucha menos carne, y que esa tendencia seguramente se mantendrá en las próximas semanas, inclusive meses, porque, además, se espera que en los próximos días haya otra suba del valor del producto, la cual dicen que sería mayor que la ocurrida antes de ayer.
“La merma no es solo del último mes, sino que ya viene desde hace tres o cuatro meses, o sea, desde antes del fin de año pasado. Y esto tiene que ver con que el poder adquisitivo de la gente no es el que tendría que ser para poder consumir carne con el precio que hoy tiene en el mostrador. Debido a esto, sobre todo, el consumo ha bajado”, dijo Fabio, quien tiene una carnicería en la calle Colombia, del barrio Güemes.
Explicó, además, que los aumentos, desde octubre para acá, “aunque no han sido muy fuertes, han sido continuos, escalonados, lo que ha llevado a que el valor del kilo de la carne oscile hoy entre $7.500 y $8.500, considerando la última suba del 10%, que no quiere decir que sea la última del mes”.
“El consumo ha bajado considerablemente, por supuesto, entre un 30 y 40% como mínimo. Hoy, lo que más consume la gente son los cortes que no tienen desperdicio como la pulpa y la molida, ya que son los que más rinden y tratan de aprovechar todo lo que se compra. El asado se consume, sí, o la costeleta, pero solo son ciertos sectores que pueden consumir eso”.
Mientras tanto, en una carnicería de avenida Italia y Buenos Aires, el encargado de la misma, Frandino Diego, señaló que “la venta siempre venía aflojando hacia fin de mes, y ahora veo que la gente antes de entrar a la tercera semana es como si fuera el fin de mes, ya no llega. Vienen y te dicen ‘dame dos bifes’, o te piden con la plata justita uno de los combos que yo ofrezco, porque no les da para más”.
“Nosotros tenemos muchos clientes que son de zona periférica de la ciudad, se nota que no les alcanza y bajan mucho las compras. En fin de semana quizá la gente hace un poco más de esfuerzo. Pero los días comunes, carne molida, pollo parrillero y cosas así, se cuidan mucho. Hoy, la pulpa está a $6.800, y se hace difícil para muchos”, dijo.
En su negocio ha bajado, como mínimo, 20% el consumo, “y sí, flujo de gente hay, el tema es lo que gasta. Muchos vienen y me cuentan su angustia por no llegar a fin de mes, que sus sueldos, que no han subido, no les alcanza para nada. De hecho, no son pocos los que prefieren comprar carne a cosas del súper, porque ahí está aún todo más caro. Que les rinde más comprar cosas de carnicería antes que del súper. Espero que esto mejore, que por lo menos los precios se estabilicen, y que los sueldos suban. Habrá que ver”.
Por su parte, Carlos, quien tiene 22 años en el rubro de la carne, con su local de calle Entre Ríos, y que como muchos ha vivido muchas crisis, detalló:
“Hoy estamos en los precios de finales de diciembre pasado. La carne había aumentado para Navidad, después bajó bastante, y ahora estamos nuevamente, desde hace unas tres semanas, con el precio que estuvo para las fiestas”, indicó.
Respecto al nivel de consumo y cómo vislumbra las semanas por venir en su local, afirmó que “se mantiene, digamos, que a niveles estables, aunque bajos. Y la faena también se mantiene estable. El panorama, como todo y para todos, es incierto, es día a día. Hacer pronóstico es futurología. No sé, a ciencia cierta, qué va a pasar. Pero bueno, como siempre digo, la carne es un producto que es un bien de primera necesidad. Así que la gente lo último que corta es la carne. Y, en épocas de crisis, se mantiene, porque es el único gusto y lujo que se da la gente”.
