Una modalidad que llegó con la pandemia y que permanece en la actualidad
Boliches, a cielo abierto y sin control
En la Municipalidad buscan “una solución duradera” para un problema que tiene varias aristas para ser abordado y cuya solución parece no ser tan sencillaEn el día de ayer, el municipio hizo saber a través de un comunicado que “diversifica y profundiza sus intervenciones por ruidos molestos y conductas indecorosas y atentatorias de la convivencia ciudadana”. Detrás del título hay una cuestión complicada que se acentuó en tiempos en que los boliches bailables estaban cerrados por el Protocolo anti-COVID-19, ante lo cual una parte de la juventud comenzó a realizar sus juntadas (cada vez más numerosas) en espacios públicos, generalmente en la costa del río: esa marea se fue moviendo desde el sector del Monumento al gaucho hacia el arenero del Vista Verde y hasta detrás del puente El Andino, por citar tres de los lugares más concurridos.
“En algunos puntos, llegaron a participar de las fiestas al aire libre y sin control alrededor de 1.500 personas”, según datos que manejan en Seguridad Ciudadana.
Los vecinos de esos lugares fueron elevando sus quejas a través de los medios, difundiendo videos en los que se aprecia el estado en el que quedan las playas, pero reclamando por los “ruidos molestos” que generan los llamados escapes libres de las motos al cruzar los barrios de a decenas, además del proveniente de los baúles de vehículos que cuentan con equipos de sonido de gran potencia.
Funcionarios que trabajan en el tema sostienen que en la problemática convergen varios aspectos. “No se trata solamente de un problema económico, porque los jóvenes no pueden pagar la entrada a un boliche. Uno lo puede apreciar al ver los retoques que le hacen a las motos para que suenen de tal manera o corran más rápido; eso cuesta mucho dinero”, explicaron a un periodista de este medio.
O sea que ya se pueden deducir tres elementos que confluyen: el cambio de costumbre sobre los lugares de diversión que acentuó la pandemia, las dificultades económicas de algunos de los concurrentes (compran la bebida, los vasos de plástico e intentan pasarla bien con poco) y el afán de figuración de otros, demostrando cierto poder a través de sus vehículos. Pero no son los únicos factores.
Hubo reuniones entre funcionarios, vecinalistas y habitantes de los distintos sectores costeros (asistieron pocos vecinos) y se busca delinear políticas a corto, mediano y largo plazo.
Medidas
En el comunicado de ayer se informó que “con la finalidad de resolver un problema de vieja data, el señor intendente procederá a solicitar la inmediata actuación de las autoridades de aplicación que determina la Ley 10.326 (Código de Convivencia de la Provincia de Córdoba), a efectos de que se hagan cesar de manera inmediata los ruidos molestos y conductas indecorosas, prescriptas como infracciones por el mencionado cuerpo legal”.
Las fuerzas de seguridad y la Justicia
“La solicitud busca, además de la intervención de las fuerzas de seguridad, la participación del organismo judicial competente en la materia, en una problemática que excede, en muchos casos, a una simple vulneración de los límites de la tolerancia urbana, para convertirse en contravenciones, en donde las víctimas son nuestros vecinos, particularmente los residentes de barrios costeros”, se puntualizó.
Y se agregó en el párrafo siguiente que “desde el Ejecutivo, se instrumentará una Mesa de Trabajo compuesta por distintas fuerzas y autoridades en materia de contravenciones, por ser quienes tienen competencia otorgada por el Código de Convivencia para actuar ante este tipo de conductas que están allí tipificadas”.
Luego de dejar en claro que tendrán que ser la Justicia y las fuerzas de seguridad las que pongan coto a la situación, el parte oficial indicó que “el municipio pondrá todos los elementos a su disposición para colaborar férreamente en la resolución de esta grave situación”.
En lo que a la Municipalidad se refiere, aseguró que “dentro de sus competencias, continuará realizando controles vehiculares en la vía pública y se buscará articular acciones con distintos sectores que utilizan el espacio público”.
“Sostenemos el derecho a una convivencia armónica y de paz y tranquilidad social que mejore la calidad de vida a vecinos y vecinas de distintos sectores de la ciudad”, añadió.
