Contra la Ley Ómnibus, el DNU y las facultades delegadas, se realizó una concentración y cacerolazo
Ruidazo en la Plaza Centenario
Una modesta, pero ruidoza concentración se dio cita ayer, en protesta contra las medidas del Gobierno nacional y lo que se discute en el CongresoAnoche, en la Plaza Centenario de nuestra ciudad, alrededor de 100 personas se concentraron para realizar un cacerolazo contra el DNU, la Ley Ómnibus y, sobre todo, para gritar “¡no!” a las pretendidas facultades delegadas, y todo, mientras en la capital del país, en el Congreso de la Nación, se debatía una ley que no termina de quedar clara, ni cuáles artículos quedan, cuáles se van, o cuáles se suman.
A pesar del intenso calor que se sintió ayer a la ciudad, la gente concentrada en la esquina de Buenos Aires y General Paz, muy indignada, no se quedó callada y llevó a cabo un ruidazo contra lo que todos juntos calificaron como “un atropello a los derechos ganados”, así como la indignación, no solo por la difícil situación económica que dificulta ya no llegar fin de mes, “sino a mitad del mismo”, así como lo que consideran será “la venta total del país si la Ley Ómnibus se aprueba, o si el DNU se ratifica”, o lo que consideran la gota que derramó el vaso: “Si avanza la locura esa de las facultades delegadas”.
Pasadas las 8 de a noche, fue llegando la gente que, aunque lejos del número de personas que hubo en las anteriores marchas, se dejaron sentir con fuerza a través de un efusivo cacerolazo y cánticos contra el actual Gobierno, específicamente contra el presidente Javier Milei, pero, sobre todo, por el país, por la Argentina, al ritmo de “¡No se vende, la patria no se vende, la patria no se vende!”.
Había en el ambiente una “tensa tensión”, valga la redundancia, y sobre todo un dejo de tristeza, por lo que al mismo tiempo estaba ocurriendo en CABA. Algunos incluso seguían el relato de algunos canales de TV o estaciones de radio sobre lo que pasaba dentro del Congreso respecto a la discusión de la ley (en lo general), pero sobre todo por la represión que la Gendarmería y fuerzas federales llevaban a cabo contra los manifestantes.
Hubo un poco de alivio cuando dieron la noticia de que la Policía había retrocedido. La angustia de la gente, sin embargo, no impidió que todos los ahí reunidos, rodeando la fuente de esa mítica esquina de nuestra ciudad, siguieran haciendo ruido y cantando con todas sus fuerzas.
Al final, se invitó a todos los presentes a la asamblea que se llevará a cabo hoy, a las 20, en ATE, para organizar y planear las próximas acciones que se llevaran a cabo, contra un Gobierno “que se quiere llevar puestos nuestros derechos, vender el país entero y llevarnos a las y los laburantes a la miseria”, dijo la convocante.
Por último, Oscar “Cacho” Mengarelli, histórico sindicalista de ATE, ya jubilado, dijo, con el megáfono en mano y toda la intensidad que lo caracteriza: “Siempre hay concentraciones o marchas flacas y gordas, pero siempre tiene que haber un activo llamado a todos los demás. Mañana tenemos que discutir cómo salimos a buscar a todos los que vamos a ser víctimas de este modelo. Porque este fujimorismo que pretende Milei, con la delegación de poderes absoluta, es para enajenar al país y a los trabajadores, y hacer un destrozo al Estado, las jubilaciones y todo. Por eso, mañana vamos a convocar y avanzar en la aventura de ser masivos, de ser muchos, mientras no aflojemos los que estamos. Muy bien por todas las compañeras y todos los compañeros que estamos acá”.
Voces
Muchos de los autoconvocados a este ruidazo dieron su testimonio a El Diario. Estos fueron tan solo algunas de esas voces:
Pablo
“Venimos porque quieren rifar el país, prácticamente. Si analizamos todas las leyes que quieren modificar, no solo nos perjudica a todos los trabajadores, sino a todos el país. Quieren venderlo todo y entregar nuestra soberanía. Un desastre todo. Buscan recortar todo para crear una flexibilidad laboral y explotarnos a más no poder”.
Laura
“Yo vine desde Pozo de Molle, porque esto me tiene muy preocupada. Yo tengo techo, un ingreso, trabajo y no me alcanza. Pero, a mí, lo que me preocupa es la gente que se va a quedar a dormir debajo de un puente y que no va a tener qué comer, todo por elegir a un presidente por un odio que los medios le inculcaron. Es lamentable y muy triste todo esto”.
Delicia
“Estamos acá porque vemos que lo que pasa en el país es un desastre. No se puede seguir viviendo así. Nosotros, los jubilados, no sé en dónde vamos a terminar. A la clase media y baja, que somos nosotros, nos está fundiendo. No se puede aceptar esto, un kilo de pan, 2.000 pesos. La gente votó a este tipo de ignorantes y por odio”.
Silvia
“Estamos acá porque queremos hacer visible nuestra posición contra la Ley Ómnibus, el DNU y, sobre todo la locura esa de la delegación de facultades, que implicaría un perjuicio para la ciudadanía total. Porque entendemos que la Patria no se vende. Siento que, lamentablemente, en el Congreso se va a aprobar la ley, de la que nadie conoce ni el texto, ni los legisladores, es increíble. Es una locura todo. Para mí, todo esto es inconstitucional. Un caos”.
Juan Carlos
“He tratado de venir a todas las marchas. Considero que está en juego el destino del país, del futuro de mis hijos. Todo lo que está pasando a nivel nacional es consecuencia de gobiernos populares que no supieron fortalecer las conquistas fundamentales que venimos consiguiendo en la Argentina desde principio del siglo pasado, y que ahora, de un plumazo, se quieren voltear. La solución está con la gente en la calle”.
