Nuevo aumento en la gestión del presidente Milei
No solo suben los combustibles
Hoy vence el congelamiento del impuesto al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), a la vez que el Gobierno autorizará aumentos por fines recaudatoriosen el marco de la discusión fiscal. Efecto cascada sobre transporte y alimentosEn la jornada del martes y durante toda la jornada de ayer se observaron colas de automovilistas que decidieron ahorrar unos pesos a través de los combustibles, repostando antes de que las estaciones de servicio reciban el fax con la notificación del nuevo precio. De todas maneras, los propietarios no dejaron de vender para especular con la suba, más allá de que en algún establecimiento pudo observarse que estaba cerrado el acceso a algunos surtidores.
Ese fue el primer dato surgido de la recorrida de El Diario. El segundo es que las colas casi no se cortaban en ningún momento, a pesar de que fueron muchas las horas transcurridas desde que se deslizó la noticia del inminente aumento. Y el tercer dato que se pudo corroborar entre los despachantes es que “toda la gente que tiene tarjeta de crédito la está usando, porque ya cerró el resumen del mes; entonces, a esta carga la pagará recién a comienzos de marzo”.
El incremento que regiría desde mañana será el segundo dentro de la gestión presidencial de Javier Milei (dos días antes de su asunción, el 8 de diciembre, los combustibles subieron un 30%). El día 13 de diciembre, ya con el líder libertario en la Casa Rosada, los precios saltaron un 37%.
“Un sendero...”
Enseguida, el ministro de Economía, el ministro de Economía, Luis Caputo, explicó en una entrevista televisiva: “El 37% ocurrió porque una corrección del tipo de cambio se traslada prácticamente en su totalidad a las naftas. Pero va a ser un sendero. El primer mes, del 37%; y después, un sendero más bajo, hasta probablemente marzo”.
Ahora se estipula que la suba puede llegar al 25%.
Para Raúl Castellano, presidente de la Cámara de Empresarios de Combustible, el atraso de los precios “está en el orden del 300%”.
“No tenemos definido si este aumento estipulado en 25% se aplicará todo junto o en dos o tres tramos, pero las petroleras nos confirmaron que aumentan el jueves (por hoy)”, advirtió el empresario.
Lo de “dos o tres tramos” puede explicar que hace 72 horas, cuando tomó cuerpo la información, se habló de un incremento del 11%.
Así sea el 11% o el 25%, quienes tienen vehículos salieron rápidamente a cargar el tanque con cuanto combustible les permite su economía.
Como ocurre históricamente, habrá un impacto del nuevo precio en el surtidor en la cadena de transporte y, consecuentemente, en los alimentos. “La suba de combustibles genera un aumento en cascada de otros bienes y servicios. La red de distribución es prioritariamente por camión y, si una porción de ese aumento se traslada a flete, lo veremos en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero”, explicaba ayer Dante Moreno, economista de la consultora EPyCA.
En esa misma línea, el economista Joel Lupieri advertía especialmente por la suba en alimentos: “Los productos frescos, tales como las frutas y las verduras, deberían tener aumentos progresivos, en la medida que será más caro llevarlos a todos los rincones del país”.
Según Julián Rojo, “la incidencia del aumento de los combustibles es del 2,8% en el IPC dentro de GBA, pero se va a 5,2% en otras zonas del país”. El aumento llevaría el precio de la nafta súper por encima de los $1.000.
