Arancelamiento universitario para extranjeros - Voces de la ciudad opinan sobre la propuesta del Gobierno nacional
La educación: un derecho, no un privilegio
El rector de la UNVM, una estudiante chilena a punto de egresar y una egresada colombiana expresaron su parecerEl Gobierno de Javier Milei volvió a poner el tema sobre el tapete y explotó el debate. En la ciudad, hay que aclarar opiniones sobre el particular.
Luis Negretti, rector de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) expresó: “Creo que, tal vez, como estrategia comunicacional del Gobierno, se ha tratado de instalar titulares, relatos a las universidades, como por ejemplo, que las instituciones no quieren que las auditen, lo cual no es cierto porque las instituciones tienen su propio sistema de auditoría y hay auditorías externas también, a través de la SIGEN, la Auditoría General de la Nación y otros organismos de control; y esta cuestión de que las universidades tienen un alto porcentaje de estudiantes extranjeros que deberían pagar un arancel por el hecho de ser extranjeros. Esto lo venimos escuchando desde comienzos del año y después cobró fuerza, hace pocos días, con un anuncio del vocero presidencial, en el sentido de que se habilitaba a las universidades a cobrar un arancel a los estudiantes extranjeros no residentes. Allí, la aclaración vale porque, en principio, por lo que dice la Constitución y otras normas, como la Ley de Educación Superior, a un extranjero residente no se le podría cobrar. Tiene que tener el mismo trato que un estudiante nacional, los mismos derechos, salvaguardando algún derecho particular como, por ejemplo, el derecho a participar de ciertas votaciones, que solo tienen los que son compatriotas nativos, pero para el resto de los derechos, los residentes tienen las mismas posibilidades. Entonces, allí se genera una contradicción: si es para extranjeros que tienen regularizada su situación migratoria, no se les puede cobrar. Y los no residentes, es decir, los que vienen por una situación circunstancial, familiar, o por turismo, no pueden inscribirse en una institución universitaria porque el requisito es ser residente para poder inscribirse, o tener la residencia en trámite, a cuyo fin se realiza una inscripción condicional. En definitiva, se trata de un anuncio del que aún no hemos visto la reglamentación que la respalde, pero que no tiene efecto. Y en nuestra universidad, menos aún, porque no es una universidad situada en una provincia limítrofe con otro país, donde normalmente hay relativamente muchos estudiantes que vienen a nuestras universidades. En nuestra universidad hay unos pocos estudiantes que han elegido, por suerte, venir a radicarse a Villa María y nosotros nos sentimos distinguidos con que extranjeros elijan nuestra casa de altos estudios para formarse; y, a su vez, también hay que tener en cuenta no solo que se llevan, entre comillas, estos extranjeros, en la visión de algunos, sino lo que dejan. Y lo que dejan es tangible e intangible: en lo tangible, esos estudiantes alquilan en Villa maría, se divierten en Villa María, comen en Villa María, consumen en Villa María, y son divisas del exterior, porque, normalmente, los sostienen sus familiares. Y en lo intangible, es el choque virtuoso intercultural que hace posible que una persona, generalmente de Latinoamérica, pueda venir a vivir a la Argentina, se embeban de la cultura argentina y también dejen un poco de su cultura entre todos los que interactúan aquí en nuestra ciudad. Y eso le da también un toque verdaderamente universitario a la ciudad”.
DE CHILE - “En Chile, la educación es un negocio”

Magda Avendaño egresa este año de la carrera de Diseño y Producción Audiovisual de la UNVM. Llegó a la ciudad con 17 años, es residente y trabajó y estudió con mucho esfuerzo. Esto es lo que tiene para decir: “En Chile, la educación es un negocio. Pero más allá de pagar o no pagar, se trata de la calidad de la educación. Porque la educación, aunque sea privada, no garantiza que sea de buena calidad. Creo que es fundamental que se valore que sea gratuita, porque es algo que la mayoría de los países no tienen y que es como un privilegio que tienen los ciudadanos que pueden optar, a cualquier edad y de cualquier nacionalidad también”.
- ¿Un privilegio o un derecho?
“Sí, claro. Estaba pensando como chilena; porque en Chile, la idea de que la educación sea gratuita no es una idea muy difundida, aunque últimamente eso ha ido cambiando un poco. Creo que lo más importante, más allá de todo, es qué tipo de ciudadanos queremos ser, que tipo de idiosincrasia queremos crear, eso es lo más importante. Y en Chile, en ese sentido, hay un pensamiento mucho más cerrado; acá hay mucha más apertura. Y eso se ganó con mucho esfuerzo. Yo creo que no es bueno el hecho de que no se tome la conciencia de lo positivo que es que cualquiera pueda anotarse, hacer el cursillo de ingreso e ingresar a estudiar, poder acceder a ese privilegio (derecho), yo creo que genera una idiosincrasia muy diferente a una sociedad que no toma la verdadera importancia de lo que es la educación”.
DE COLOMBIA - “Es como atentar contra la libertad de acceder a un recurso tan valioso”
Corina Armenta es colombiana, egresada de la carrera de Ciencia Política de la UNVM, radicada, casada y con hijos en Villa María. “Una villamariense nacida en Colombia”, bromea. Luego se pone seria: “Primero que nada, siendo extranjero, para estudiar en cualquier universidad de este país se necesita ser residente. Argentina, históricamente, se ha caracterizado por el nivel de su educación, por ser un lugar abierto para el mundo; de hecho, es un ejemplo para América Latina. Muchas personas vienen de diferentes países a estudiar. Así que cuando escuchas noticias como estas es un golpe bastante fuerte. Personas como yo, que tuvimos la posibilidad de estudiar, de prepararnos, que seguimos, como es mi caso, estudiando, haciendo una especialización, un doctorado, trabajando en investigación, ideas como las de este Gobierno son como atentar contra la libertad de acceder a un recurso tan valioso como es la educación. Argentina se ha caracterizado por abrirse al mundo; de hecho, la población se fue formando con personas que vinieron de otros países (Italia, España, Inglaterra, Arabia, etc.). De lo que se trata es pensar no de manera egoísta, sino de pensarnos en comunidad, y tener en cuenta que estudiar es un derecho que debe estar garantizado por el solo hecho de nacer. Por lo demás, todos a pagar nuestros impuestos, estamos pagando por la educación pública”.
