Parque Industrial, Logístico y Tecnológico
Invertir en educación
A modo de balance de año, Carlos Pizzorno valoró que el Parque Industrial está bien plantado económica y financieramente. Informó que apoyarán no solo la UES 21, sino también la carrera de Ingeniería Industrial de la UTN Villa María“Estamos convirtiendo tierras en patrimonio educativo y cultural, lo que en definitiva aumenta el valor de nuestra sociedad”. Así explicó Carlos Pizzorno, titular del Parque Industrial, Logístico y Tecnológico (PILT) la decisión del Directorio de ceder un terreno para que se construya la Universidad Empresarial Siglo 21 (UES 21) y la de sostener económicamente a la carrera de Ingeniería Civil que se dictará desde 2025 en la Universidad Tecnológica Nacional, Regional Villa María. Sobre la casa de estudios del sector privado, señaló que por el perfil de las carreras que allí se dictan “va a ayudar muchísimo a las empresas del medio a internacionalizarse con una alta capacitación de sus gerencias”.
Por otra parte, informó que el Directorio del Parque “ha comprometido el 20% del presupuesto de la carrera de Ingeniería Civil. Esto, para tranquilidad de todos, no surge de los gastos de mantenimiento del parque, sino que surge de la venta de tierras”. De allí su afirmación de que cambian tierras por patrimonio cultural.
“Todo esto lo podemos hacer porque estamos económicamente bien, fuertes y sólidos”, agregó.
A la hora de hablar del balance del año, expresó que estuvo marcado por “cierta incertidumbre”.
“Esperamos un 2025 mejor para todos y ya lo estamos viendo -una mejora- en el ánimo de los empresarios”, dijo.
“Hoy, hemos crecido de tal forma que nos fue ganando a la previsibilidad que habíamos planteado. Nos quedan muy pocos terrenos y tenemos que ampliar hacia el predio que habíamos comprado donde está la central eléctrica y donde también funcionara la Universidad, el área de trámites y gestiones, como así también parte de la infraestructura de la divisional local de EPEC”.
Finalmente, habló del contexto nacional, señalando que “la inflación imposibilita el trabajo ordenado de las empresas” que no pueden definir los costos de lo que producen.
Por eso concluyó diciendo que “más allá de cualquier política económica, es una condición sine qua non la de no pasar del 8% anual”.
