En la sede local del organismo fueron prácticamente unánimes las quejas y molestias por la medida del Gobierno nacional sobre los remedios
Enojo de jubilados en el PAMI
Tras el anuncio realizado por esta institución sobre que busca reordenar la entrega de medicinas gratuitas de acuerdo al ingreso de cada afiliado, no fueron pocos las jubiladas y los jubilados que se acercaron, con gran molestia y muchas dudas, al PAMI Villa María para iniciar el trámiteTodos los días, prácticamente, Nación hace un anuncio respecto a nuevos recortes, más ajuste y reforzar su política de déficit cero. En general, estos anuncios hacen mucho ruido y cambian las reglas del juego, muchas veces afectando la vida de las personas. Y una vez más, quienes se vieron afectados por una decisión del Gobierno nacional son las jubiladas y los jubilados; en esta ocasión, las y los afilados al PAMI.
Se anunció que habría un “reordenamiento del Vademécum” para priorizar a los afiliados “más vulnerables” y excluir a quienes tienen “ingresos altos” o “medicina prepaga”.
A pesar de que el titular de la institución, entre otras cosas, dijo que “no se están sacando medicamentos del Vademécum”, y que si hay pacientes que estén cursando un tratamiento “que supere el 15% de sus ingresos” automáticamente “entra en el subsidio” (al que para ingresar “hay que hacer un trámite de manera online o en cualquiera de las sucursales, e incluso la puede hacer un apoderado”), y que “el jubilado más necesitado va a seguir recibiendo el subsidio”, crece el malestar y la incertidumbre entre los afiliados.
“Hemos perdido el central de la persona; en este caso, el cuidado de nuestros abuelos (...), y es el signo de algo que termina mal. Esto es una especie de eutanasia encubierta”. Monseñor Ángel Rossi ARZOBISPO DE CÓRDOBA
De acuerdo a la información dada por el Gobierno, que estaría dejando ciertas dudas, los afiliados con “ingresos altos” que no recibirán medicamentos son aquellos que reciban haberes superiores a $389.398,14 y quienes estén inscriptos simultáneamente en un sistema de medicina prepaga.
Por esta razón, elDiario se acercó a la sede del PAMI Villa María, sobre Leandro N. Alem, y buscó el testimonio de varios de los protagonistas de esta situación. Sin dudas, las respuestas fueron más que contundentes y van en sintonía con lo dicho hoy por el arzobispo de Córdoba, monseñor Ángel Rossi.
Indignación total
“Lamentablemente, le diría al pueblo argentino que se equivocaron en votar y ahora estamos pagando las consecuencias. Estamos regalando la democracia y la Constitución Nacional. Hace 7 años que me jubilé con la mínima, aporté 42 años y jamás vi esto. Si estuvieran los milicos lo entendería, pero estamos en democracia, supuestamente. Y no quiero decir la palabra que se merece el presidente. Encima. nos tenemos que aguantar a la gente ignorante que lo votó. Por ellos estoy acá, haciendo un trámite que no debería hacer, sin saber cuántos medicamentos me van a quitar, haciendo changas a mi edad, y con lo poco que me pueden ayudar mis hijos, que también la están muy pasando mal. Estoy tan indignado, y no puedo creer esto”, señaló Carlos.
Mientras tanto, una votante de Milei se mostró prácticamente en el mismo tenor: “Mi nombre es Mirta Palacio. Y esta decisión respecto a los medicamentos es una absoluta decepción, porque yo voté a mi presidente, y aunque veo que hace cosas buenas, estoy absolutamente en contra de esta política respecto al PAMI y los remedios. Porque sacarnos los medicamentos es injusto; los jubilados cobran muy poco, y como veo en el formulario que tengo que llenar, no me va a alcanzar ni para la mitad de los medicamentos. Jamás imaginé que el presidente fuera a tocar a los jubilados. Yo tengo la mínima, gano $270 mil con el bono incluido y no me alcanza para nada, es terrible. Tengo que vender pastas para llegar a sobrevivir. Tomo 7 remedios, y uno de ellos es indispensable. Por ejemplo, uno es para un glaucoma, y si no lo tomo dos veces al día me voy a quedar ciega”.
Insensibilidad absoluta
Por su parte, Miguel Osuna, que tiene 10 años jubilado, afirmó que “la insensibilidad del Gobierno es absoluta”.
“Esto está mal. Tendría que haber hecho un censo, como mínimo, primero, y después tomar decisiones. Además, la mayoría de la gente no puede venir a hacer el trámite, va a la farmacia y se entera de estas nuevas medidas y les hacen sentir un pánico gratuito. No todos tienen familiares ni amigos que les ayuden: la casta, para él, somos los jubilados y la clase media, nos está destruyendo. Yo aporté 30 años, ¿y de qué me sirvió? Nunca viví algo así. Tomo 6 remedios, me cubrían cuatro y dos me pago, pero ahora no sé cómo será”, dijo.
Por último, Carmín, otra jubilada, indicó que “el trámite acá no es difícil, y los chicos son muy amables. Ahora, para los remedios que tomamos, tiene uno que ir con el médico de cabecera y que haga una constancia. En mi caso, como cobro la mínima, me cubre el 100%. Igual, pienso que la medida no es justa, en absoluto, uno trabaja tanto y ahora vivir esta realidad es triste. Además, si tomamos los medicamentos es porque los necesitamos, digo, ¿quién quiere estar enfermo? Nadie”.
